Estado Islámico secuestra a 90 cristianos en Siria

Militantes del grupo extremista asaltan pueblos rurales en el noreste de Siria habitados por asirios, una antigua minoría cristiana

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BEIRUT, 25 de febrero.– El grupo yihadista Estado Islámico (EI, antes ISIS) atacó dos pueblos cristianos bajo control de las fuerzas kurdas en la región de Hasake y secuestró a 90 habitantes, informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Si se confirma el balance entregado por la organización, ésta sería la primera vez que el grupo yihadista secuestra a una cantidad tan grande de cristianos en Siria.

El EI comenzó a asesinar a algunos de los cristianos asirios secuestrados recientemente en la provincia de Al Hasaka, en el noreste de Siria, dijo un familiar de uno de los fallecidos.

“El lunes, el EI atacó Tal Shamiran y Tal Hermuz, dos pueblos asirios de la provincia de Hasake, y se llevó a 90 habitantes”, declaró el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

La ONG desconoce adónde fueron llevados los rehenes.

Los asirios son cristianos nestorianos, una corriente del cristianismo condenada por el concilio de Éfeso en el año 431 debido a las divergencias sobre la naturaleza de Cristo. También están muy presentes en Irak.

En Siria vivían unos 30 mil asirios antes del inicio del conflicto que ha devastado el país desde 2011.

Parte de la provincia de Hasake está controlada por los kurdos y otra por los yihadistas del EI. Las fuerzas progubernamentales sirias están presentes en la ciudad que lleva el mismo nombre.

Las unidades de protección del pueblo kurdo (YPG), la principal milicia kurda siria, llevan a cabo una ofensiva en la región y se apoderaron de 24 aldeas con el objetivo de tomar la localidad de Tal Hamis, en poder de los yihadistas y blanco de bombardeos de la coalición liderada por Estados Unidos.

En total se estima que había cerca de 1.2 millones de cristianos en Siria antes del inicio del conflicto interno.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Zani, reforzaron el compromiso compartido de derrotar al EI, al igual que el apoyo de ambos países a la oposición moderada en Siria.

Al menos 132 miembros del EI han muerto en los últimos tres días en combates y bombardeos en la provincia de Al Hasaka, en Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Por su parte, la BBC reportó que los barcos cargados de inmigrantes huyen de Libia hacia costas europeas, lo que podría convertirse en otra entrada para los radicales.

Adoctrinan a niños

Un video publicado en internet por los yihadistas del EI muestra a un grupo de niños menores de edad en un entrenamiento militar en una base en la ciudad de Al Rakka, un bastión de la milicia terrorista en Siria.

Los niños, de aproximadamente 12 años, llevan uniformes y pañuelos negros en su frente con la inscripción “No hay Dios sino Alá”. Las imágenes muestras a los menores alineados en varias filas realizando un entrenamiento militar a las órdenes de un adulto.

Los muchachos estarán algún día a la vanguardia para luchar contra los “infieles”, señala el que parece ser un entrenador.

No está claro dónde se filmó el video que circula por las redes sociales, aunque se indica como lugar el bastión de Al Rakka, en Siria.

Poderío está en marcha

Al filo de la medianoche, una última oleada de cazas Rafale regresa de una misión en Irak. Los pilotos aterrizan en el portaaviones francés Charles de Gaulle, en la oscura noche del Golfo Pérsico, tras cinco horas de vuelo bajo tensión.

En algún lugar entre Arabia Saudita e Irán, las sombras del personal de cubierta se deslizan entre los cuatro aviones franceses que acaban de aterrizar “a ciegas”, guiados por un radar.

El Charles de Gaulle acaba de finalizar su primera jornada de operaciones contra el Estado Islámico como la había empezado, a toda marcha. Se llevaron a cabo tres tandas de despegues desde la mañana, esto es, 12 aviones enviados hacia Irak. Todos regresaron sanos y salvos.

Los militares experimentan un estrés muy distinto al de los entrenamientos de las últimas semanas. Los aviones están armados y los aterrizajes son más complicados.

La tripulación quiere mantener el anonimato. El temor a ser identificados por los yihadistas, a través de las redes sociales, está en la mente de todos.

–AFP