Maquíllame otra vez, una película para sanar
Relaciones tóxicas, salud mental, amistad y resiliencia. Todos estos temas son abordados en Maquíllame otra vez, comedia protagonizada por Paulina Gaitán, Regina Blandón, Ilse Salas y Martha Claudia Moreno

Mucho se habla de las relaciones tóxicas en una pareja en las tramas de películas o series, pero poco de aquellas complejas relaciones que existe un lazo de amistad. La película Maquíllame otra vez, del director Guillermo Calderón, no sólo profundiza en este tema, sino que también aborda otros como la precariedad y su afectación en la salud mental de quien la vive; la conformación de una comunidad de mujeres tras experimentar la resiliencia y las historias personales que hay detrás de quienes se dedican a maquillar la felicidad, o la tristeza, de otras miradas, además de la suya.
Es una película para sanar, para que volvamos felices a las salas de cine y podamos hacer una pequeña obra de arte profundamente mexicana, de la Ciudad de México, de la mejor calidad posible. La ciudad se convirtió en un personaje más de la película, con sus contrastes.
Además, con excelentes actuaciones, pues uno de los primeros pasos que dimos fue conseguir al mejor elenco.
Por otro lado, este grupo de mujeres se reúne para construir una comunidad nueva, para vivir una vida mejor, pero también para protegerse. La película es una continuación natural del movimiento de protesta, en la que se crea una nueva comunidad, abierta y sin violencia, alrededor de este grupo de mujeres.
Se habla de amigas tóxicas y mujeres tóxicas, y muchas veces es una forma de calificarlas, pero la idea de esta película es hablar de la salud mental, pues ellas terminan desarrollando conflictos porque tienen problemas de salud mental, que en este caso tiene su origen en la desesperación por no tener donde trabajar o de trabajar en relaciones de trabajo injustas. El origen del dolor y el desencuentro está en la desesperación de trabajar precariamente. Es una película pandémica y pospandémica, pues esta crisis puso la dificultad de la pobreza y la sobrevivencia”, señaló el director Guillermo Calderón en conferencia de prensa.
Protagonizado por Paulina Gaitán, Regina Blandón, Ilse Salas, Martha Claudia Moreno y Tamara Vallarta, el filme de Fábula Producciones, fundada por los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín, relata lo que sucede con un grupo de maquillistas en bancarrota y cómo, a pesar de sus conflictos mentales y emocionales por resolver, no sólo intentan rescatar a una de ellas, quien vive una crisis de adicciones, de locura y soledad, sino que logran hacer una red de apoyo.
Estamos en un momento histórico en el que tenemos que recordar, segundo a segundo, lo valiosas y necesarias que somos como mujeres. Desde historias tan profundas y fuertes como Ruido hasta este hermoso proyecto de Guillermo, que es vital y que está lleno de color y entusiasmo. Somos valiosas todo el tiempo y cada segundo”, compartió Martha Claudia Romero, quien recrea a Sonia.
Paulina Gaitán, quien interpreta a Ana, destacó la importancia de representar a estas mujeres, pues las maquillistas son quienes las reciben a ellas como actrices antes de pararse frente a una cámara, por lo que es significativo relatar estas historias en el marco de la ficción.
Casi nunca les damos ese lugar a esas personas, con quienes nos subimos a ese cámper y que fungen como psicólogas, que nos escuchan, nos abrazan, nos ponen música y que tienen momentos para darnos espacio; que nos llenan de amor, trabajan estas caras y nos llenan de arte. Es importante darles este espacio y hablar de estas historias para personajes que lo merecen. Para mí es un honor poder representarlas en personajes dignos.
Siento que Ana no sólo es una maquillista maravillosa, sino también una gran amiga. Me siento contenta de hacer un personaje tan completo y bonito, además de haberme llevado grandes amigas en el proceso”, dijo Gaitán.
Para Regina Blandón, el reto también fue físico, pues en su interpretación de Rita tuvo que cambiar el tono de su cabello a colores radicales como rojo brillante y no tener cejas, para así pintarlas del color que fuera necesario y lo requiriera el personaje.
La pasamos increíble, desde las lecturas. Guillermo tiene una sensibilidad brutal y que esta historia de pura mujer no gire alrededor de un interés amoroso, está padre. Es momento de contar otras historias.
Físicamente tuve el pelo fosforescente tres meses y estuve sin cejas. Me di cuenta que las personas me volteaban a ver en la calle y me hizo ver cómo pensamos que tenemos la autoridad de opinar sobre el aspecto de las otras personas. También habla de eso la peli, del maquillaje y de cómo nos ayuda a expresarnos, tapar cosas o poner máscaras y cómo sin maquillaje nos sentimos más vulnerables o verdaderos”, expresó Blandón.
Reveló que tuvieron clases de maquillaje, además de tener como referencia el reality Glow Up para recrear a sus personajes.
El maquillaje es un arte, pues en este programa muchos decían que el maquillaje los salvó de un lugar oscuro como de ser buleados. Sí te da poder. Es una película que, aunque no seas maquillista, tiene personajes con muchas capas, entrañables y buenas amigas”, concluyó.
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