'El príncipe valiente', inspirando a generaciones
Hoy se cumplen 125 años del nacimiento de Hal Foster, cuyo personaje inspiró y emocionó durante décadas a las familias mexicanas que lo siguieron en el suplemento dominical de Excélsior

CIUDAD DE MÉXICO.
Hace 125 años nació uno de los espíritus más aventureros del mundo de la literatura y los cómics: Hal Foster, cuya legendaria historieta El príncipe valiente no solamente marcó, sino que inspiró a miles de mexicanos que durante décadas siguieron sus hazañas en las páginas de Excélsior.
El 4 de julio de 1937 Valiente (Valiant) apareció por primera ocasión en el Suplemento Dominical de El Periódico de la Vida Nacional, cuyas páginas se llenaron de color (aunque las secciones principales continuaron en su tradicional blanco y negro) para recibir a este héroe que marcaría a generaciones.
Desde entonces, la tira cómica acompañó a otros clásicos de la caricatura universal como Mutt Jeff, de Bud Fisher; Mandrake el Mago, de Lee Falk y Phil Davis; El novio de Titina, de Geo McManus, e incluso la adaptación de Sherlock Holmes al cómic, de manos de Edith Meiser y Frank Giocoia.
Fue dentro de ese universo que emergió El príncipe valiente y sus hazañas enmarcadas en la Inglaterra del Rey Arturo.
La narración de la historieta sigue los pasos de Valiente, hijo de Aguar, rey de Thule, quien es desposeído de su trono por Sligon, que se instala con su familia y pocos seguidores en los pantanos de la costa inglesa.
Sus primeras aventuras tienen lugar precisamente en estos fangosos y peligrosos pantanos.
“En los pantanos de la Costa, El Compañero y El Príncipe Valiente se ven acosados por un monstruo…”, reza el primer cuadro de la historieta, mientras los protagonistas preparar una trampa para la bestia.
Pero no será sencillo domar al animal salvaje, que tras verse maniatado por una cuerda “se sacude rabiosamente en vano esfuerzo para librarse” de la atadura.
Ese enfrentamiento con la naturaleza preparará al héroe para una serie de desafíos que más tarde lo enfrentarán con las ambiciones más bajas del hombre.
Capítulos más adelante, y luego de salvar la vida de Sir Gawain, Valiente viaja a Camelot donde sirve como escudero a Gawain para convertirse en caballero de la Mesa Redonda.
Con el avance de las páginas, descubriremos a algunos de los personajes más célebres de la historia como Lancelot, el mago Merlín, la reina Ginebra y el propio rey Arturo.
Lo curioso es que su autor, Harold Rudolph Foster (Hal Foster), fue un hombre nacido hace 125 años en Nueva Escocia, Canadá, lejos de la Inglaterra medieval y quien ganara sus primeros dólares ilustrando catálogos de distintos productos.
Cerca de cumplir 30 años emigró a Estados Unidos, donde perfeccionó sus habilidades en el dibujo y fue contratado por Campbell-Ewald de Detroit, quien tiempo después encargó a Foster la adaptación a tira cómica del personaje de Tarzán, creado por Edgar Rice Burroughs.
La historieta de El rey de los monos, que se publicó por primera vez en Estados Unidos el 7 de enero de 1929, cautivó de tal manera al canadiense que decidió transpolar su espíritu aventurero a un personaje propio que se alejara de la selva y habitara en uno de los momentos históricos cruciales para la humanidad.
Fue así como dio forma a El príncipe valiente, cuyo corte de cabello también se hizo célebre y continúa como referencia hasta la fecha.
Pero no todo fue miel sobre hojuelas para Foster, pues su creación fue rechazada tajantemente por la United Feature Syndicate. Pero al igual que su personaje, el canadiense también contaba con aliados como William Randolph Hearst, admirador de sus dibujos, y aceptó la serie para la King Features Syndicate, con una propuesta irrechazable, pues además de que conservaba la autoría intelectual de la tira cómica, le permitió un jugoso contrato poco usual en aquellos tiempos.
El primer número de El príncipe valiente se publicó en EU el 13 de febrero de 1937, coincidiendo durante unos meses con Tarzán, al cual Foster siguió atado hasta mayo del mismo año, fecha en la que el autor consagró su vida al personaje.
Con el antecedente de Tarzán, Excélsior no dudó en adquirir los derechos para México, firmando así a uno de sus grandes protagonistas de sus páginas, que sobrevivió más de cinco décadas y convivió en sus páginas con algunas de las noticias más relevantes que dieron forma al siglo XX, como la Primera y Segunda Guerra Mundial, la llegada del hombre a la Luna, Olimpiadas de México ‘68 o la Matanza de Tlateloco, ocurrida el 2 de octubre de ese mismo año.
Valiente, publicado por primera ocasión el 4 de julio de 1937, viajó de página en página por los cinco continentes, para décadas más tarde casarse con Aleta, reina de las Islas Brumosas y tener varios hijos.
En Excélsior fue compañero de otros grandes clásicos de las tiras cómicas como Gutillef, Educando a papá, Los Pimienta, La gata de Cicerón, Los pequeños Pilluelos o El Chicharrín y el Sargento Pistolas, de Guerrero Edwards, uno de los pocos cómics de origen mexicano.
Más adelante, también compartió edición con Archie, El hombre araña, Betty Boop, Daniel el travieso y la entrañable Mafalada, de Quino.
En una imagen resguardada en el archivo del diario, puede verse a Hal Foster en su estudio, mientras en su bastidor se despliega una de las páginas de gran formato en las que dibujaba su historieta a color a la que dedicaba más de 50 horas semanales.
“Hal Foster, creador de la historia de El príncipe valiente y quien está por llegar a México, aparece en su estudio”, reza el pie de foto que acompañó a la imagen publicada el 11 de febrero de 1967.
Ese año, el autor cedió parte de la realización gráfica a John Cullen Murphy, aunque Foster continuó al frente del guión hasta 1980, dos años antes de morir el 25 de julio de 1982, en Florida, a los 89 años.
hch