James Bond se pelea sobre el zócalo capitalino
Esta mañana se realizan escenas de peligro en un helicóptero donde el doble del Agente 007 combate con el villano de 'Spectre'
CIUDAD DE MÉXICO, 31 de marzo.- Aún se percibe movimiento, tanto en la plancha del Zócalo, como en algunas calles aledañas en las que se encuentra parte del equipo de filmación de Spectre la nueva entrega del agente James Bond, no obstante el ir y venir de los involucrados en esta producción es menor en comparación de los días previos del rodaje. El motivo es fácil de explicar: el actor británico Daniel Craig, el sexto intérprete en darle vida al agente británico, ya no está en nuestro país. De hecho el sábado fue su último día de trabajo en la Ciudad de México.
En un recorrido por el set, al que fue invitado Excélsior, la mañana de este lunes, se pudo constatar que el ambiente es un poco más relajado entre el equipo de filmación, a pesar de que aún se siguen haciendo tomas que se incluirán en la vigésimo cuarta entrega del Agente 007, misma que se estrenará el 6 de noviembre en nuestro país.
Los involucrados en esta ocasión fueron los dobles, tanto de Daniel Craig como del actor italiano Alessandro Cremona. Ambos registraron frente a siete cámaras, ubicadas a lo largo y ancho de la Plaza de la Constitución, una pelea en el aire llevada a cabo en un helicóptero que se movía frenéticamente.

Para realizar este tipo de piruetas, el equipo de producción contrató al texano de 66 años Chuck Aaron Malibú, quien es el único piloto que cuenta con una licencia de la Federation Aviation Administration (FAA), del gobierno estadunidense para poder realizar movimientos arriesgados en el aire.
De hecho Chuck Aaron forma parte del equipo de la marca Red Bull y con ellos realiza acrobacias aéreas en distintas partes del mundo.
“El helicóptero actor (sic) es un helicóptero acrobático de Red Bull y el otro es un helicóptero de cámara, que se dedica a tomas aéreas específicamente para este tipo de películas. Ambos son de California, e hicimos una importación temporal y los trajimos a México. El helicóptero verde lo pintamos para la película, ya que estaba pintado para Red Bull”, explicó Stacey Perski, coproductor mexicano de Spectre.
Desde hace varios días en el Zócalo se observa la presencia de algunas calaveras gigantes, mismas que también estuvieron en la Plaza Tolsá (otra de las locaciones de Spectre). Aunque en total eran cerca de diez calaveras gigantes creadas por varios colectivos del Faro de Oriente, ayer sólo se apreciaron cuatro, más nueve cráneos grandes. Ante pregunta expresa de Excélsior con respecto a cuál será el destino de las calaveras, Stacey Perski expresó:
“Todavía se está decidiendo, porque obviamente son esculturas muy especiales. Hay varios planes y se ha platicado poner algunos de estos elementos en el Museo de James Bond (en Suecia), se ha pensando en guardar algunos elementos para cuando sea la premier de la película. Se ha hablado de diferentes planes, pero nada está confirmado”, comentó.
Durante el set vist, Excélsior tuvo la oportunidad de caminar por la calle 20 de Noviembre, misma en la que hace algunos días Daniel Craig filmó unas secuencias en las que se le veía salir de una multitud de extras, mientras perseguía a uno de los villanos de la trama. En esta ocasión la calle se observó semi vacía debido a que los extras, en su mayoría vestidos con atuendos alusivos al Día de Muertos, estaban concentrados en la plancha del Zócalo, justo frente a la catrina gigante de 14 metros de altura que se encuentra al centro de la Plaza de la Constitución.
En la zona sólo se pudieron ver algunos coches alegóricos con las calaveras gigantes, así como altares, flores de cempasúchil hechas de papel y pequeñas catrinas, dispersadas a lo largo de la avenida 20 de Noviembre.
Cerca de las 10:00 horas se apreció cómo los dobles de Daniel Craig y Alessandro Cremona, volvieron a aparecer en la plancha del Zócalo para después subirse al helicóptero y volver a rodar las escenas de acción en el aire. Como la aeronave se movía de un lado a otro, fue evidente que las cámaras de filmación registraron la bandera mexicana.
Luego de unos minutos Heather Callow, Unit Publicist de Spectre, comentó a Excélsior que efectivamente el lábaro patrio aparecerá en la historia y que la parte de México durará alrededor de diez minutos en pantalla.
Callow también reveló que el equipo de producción británico se ha sentido muy agusto en nuestro país y fue contundente al señalar que han percibido gran profesionalismo y mucha entrega por parte del equipo de mexicanos involucrados en el filme.
Expresó que han quedado fascinados con el clima de la Ciudad de México y comentó que nuestro país les ha ofrecido una gama muy amplia de colores.
“Lo interesante de Spectre es que vamos a poder mostrar varios tonos a lo largo de la película. Vamos a tener el blanco por todo lo que filmamos en Austria, luego el gris de Londres, después se verá el colorido mexicano y ya luego lo que hagamos en Marruecos”, acotó Callow.
La filmación de Spectre está a punto de concluir en el DF, y ya después de esto la segunda unidad del filme viajará a Palenque, Chiapas, para rodar algunas escenas aéreas de los dos helicópteros, supuestamente en el Aeropuerto de Palenque. Después de todo esto, la producción se volverá a reunir en Marruecos para filmar otras secuencias del 007. La idea es que la película esté lista en otoño para su estreno a escala mundial.
El rodaje de Spectre en nuestro país comenzó el 20 de marzo en lugares como la Plaza Manuel Tolsá y sus calles aledañas, así como en el Gran Hotel de la Ciudad de México, la plancha del Zócalo y la avenida 20 de noviembre.
Un fan que llega a todo por Bond
Tiene 15 años y desde pequeño ha tenido una fascinación por el cine, especialmente por la franquicia de James Bond. Cuando supo que la producción había decidido venir a filmar a nuestro país Spectre, la más reciente entrega del Agente 007, Santiago Sauer, decidió juntar sus tres mil pesos de ahorros, y alquiló por una noche una habitación del Gran Hotel de la Ciudad de México, con el fin de acercarse a alguien de la producción que le ayudara a estar un día en la filmación.
Luego de varios acercamientos y de hablar con algunos integrantes del equipo de producción, este joven cumplió su sueño de asistir al rodaje de la nueva entrega de James Bond en la Ciudad de México y, gracias a su perseverancia, fue invitado para trabajar en la misma.
“Estando ya en el hotel me paré muy temprano, y a las 5:30 de la mañana yo ya estaba en el lobby buscando a alguien que pudiera ayudarme.
“Me acerqué a una persona en particular, le expliqué quién era yo, mi gusto por el cine y por James Bond. Le pedí que me ayudara para entrar al set como visitante y después de eso me dijo que lo esperara ahí. Subió las escaleras y experimenté los 30 segundos más angustiantes de mi vida. Después de eso alguien bajó y me pidió que subiera. Lo hice, y cuál va siendo mi sorpresa, pues que me dicen que ya estaba en la película, que iba a trabajar en la producción y que tenía que ser muy profesional y obedecer... Ese ha sido uno de los momentos más felices de vida”, acotó el joven que viene desde Atizapán de Zaragoza, y quien quiere ser cineasta.
Este chico ha estado involucrado desde el jueves en la cuestión de la seguridad y en la organización de los desayunos, y algunas comidas.
“Ver películas ha sido mi pasión, y ahora ayudar a hacerlas, he estado tan feliz que me cuesta retener una lágrima. Estoy seguro que esto es lo que quiero hacer por el resto de mi vida, y me enorgullezco de haber llegado hasta acá. Espero llegar muy lejos y quisiera algún día yo dirigir, y llegar muy lejos”, acotó.
Este joven comentó que ha estado cerca de Sam Mendes, de Daniel Craig y del cinefotógrafo de la película, Hoyte Van Hoytema. No obstante jamás se ha acercado a ellos por respeto y porque quiere ser profesional. Después de que concluya el rodaje, Santiago retomará la escuela y enfocará su energía para poder estudiar cine en un futuro.
Vuelos peligrosos
Los dobles de acción de la película Spectre complacieron a los curiosos y transeúntes con una pelea aérea sobre un helicóptero en arriesgados movimientos.
Dos hombres pelearon colgados de un helicóptero en movimiento mientras éste sobrevolaba la plancha del Zócalo en piruetas peligrosas. La escena fue real, pero los personajes sólo formaron parte de la ficción como protagonistas de Spectre, la nueva película de la franquicia de James Bond.
Curiosos, transeúntes y trabajadores se apostaron hasta donde las vallas que limitaban la Plaza de la Constitución se los permitió para, desde ahí, observar las hazañas de James Bond en sus últimos días de filmación en México. En esta ocasión, el personaje no estuvo interpretado por el actor Daniel Craig, sino por uno de sus dobles de acción.
Lo mismo sucedió con el villano, originalmente destinado para el actor italiano Alessandro Cremona, quien no asistió al set para las escenas y fue doblado para tales movimientos.
Desde las 8:00 horas de ayer, los extras llegaron a la locación en camiones de la Red de Transporte de Pasajeros del Distrito Federal (RTP) ataviados con disfraces del Día de Muertos.
Pero fue a las 8:50 horas cuando la acción realmente comenzó. Enseguida, el helicóptero fue encendido y los curiosos sacaron sus celulares para captar a Bond. Sin embargo, la suerte no estuvo de su lado.
El verdadero no asistió, aunque el vuelo comandado por el piloto Chuck Aaron causó tal furor que hasta los alrededor de mil 500 extras aplaudieron. Tal emoción fue frenada enseguida por la producción, a través de un anuncio en el micrófono: “Cuando salga el helicóptero, nadie sonría. Están incómodos con la situación. Las cámaras están captando sonrisas. No lo hagan. Tampoco aplaudan al final”.
Los comercios, aún cerrados, y el sol en avanzada, permitieron que algún transeúnte se quedara más de la cuenta y fuera satisfecho por lo observado.
El bolero de la esquina de las calles 16 de septiembre y 5 de febrero se instaló y a las 9:00, los portones lucieron llenos de vida para comenzar la venta del día.
“No he visto ninguna película de éstas, pero aquí han estado y más allá. ¿Los actores? Ni sé quienes son, pero está bien”, dijo el bolero.
La señora de la tienda en la misma zona coincidió: “nos va bien cuando graban por aquí, pero si es del otro lado, baja la venta. No he visto ninguna de Bond, pero yo creo que cuando salga ésta sí la voy a ver. Ya me tomé fotos con los extras”.
A un costado, un vagabundo pedía limosna justo en el acceso donde, en punto de las 10:00 horas, el director de Spectre, Sam Mendes, entraría al set adornado desde hace más de una semana con grandes calaveras como en una ofrenda de Día de Muertos.
Para entonces, el helicóptero había sumado cuatro vuelos con los dobles de acción peleando dentro, ligeramente asomados.
Fue hasta las 10:30 horas cuando el último ensayo se hizo y a las 11:00 horas ambos actores, protegidos por arneses, pelearon afuera del helicóptero, mientras éste volaba peligrosamente sobre Palacio Nacional, a un costado de la bandera tricolor, y entre la Catedral, el Palacio de gobierno del Distrito Federal y el Gran Hotel de la Ciudad de México, de donde la producción salía y entraba, así como lo hiciera el propio director.
Antes del primer descanso del mediodía, la aeronave había sobrevolado el espacio aéreo capitalino durante nueve ocasiones, para después realizar acrobacias más arriesgadas, pegadas a los edificios, pero sólo con el piloto abordo.
La gente fluyó intermitentemente. A veces se detenían para ver la escena, esperaban y se iban. Los niños deseosos de ver al héroe de la mano de sus padres, se quedaron con la ganas, pero disfrutaron del glamour tras las vallas.
“No podemos pasar para allá”, dijo un papá a su pequeño. Y aunque James Bond se hacía en las alturas y el piloto se llevaba las sonrisas de admiración y los aplausos, la vida real, abajo, continuaba como todos los días en las miles de luchas cotidianas de los ciudadanos de a pie.
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