El TRI es imparable en 45 años de rock mexicano

El rockero mexicano Alex Lora confiesa que nunca pensó que duraría tanto y este 20 de octubre lo celebra con un concierto en la Arena Ciudad de México

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de octubre.- La influencia del grupo El TRI es evidente. Sería difícil imaginar la escena rockera sin sus canciones, himnos de varias generaciones que han hecho suyas composiciones como El niño sin amor, A.D.O., Las piedras rodantes, Pobre soñador y cientos más que durante 45 años han permeado la memoria colectiva de la música nacional.

Aún ahora, al TRI se le mira con fuerzas y ánimos de seguir. Lo probarán, a decir de Alex Lora, con el concierto que ofrecerán el domingo 20 en las instalaciones de la Arena Ciudad de México.

“La raza ha musicalizado su vida con El TRI. Cuando empecé a rockanrolear no pensé en hacer todo esto, no creí que iba a portar la antorcha olímpica, que tendría mi figura de cera, ni que festejaría 45 años con una súper producción”, narró Lora, líder de la banda y figura del rock nacional, con su peculiar estilo, polémico y desenfadado.

Armado con su guitarra, compañera inseparable, Lora mezcla sus respuestas con canciones. Su vida no se entiende lejos de la música y del estilo con el que ha escrito sobre los más diversos temas. Del amor y el desamor a la protesta social. Canta a la menor provocación con la misma convicción que lo hace sobre el escenario y advierte que quienes falten a su cita el domingo tendrán que esperar un milagro.

“La producción que mi domadora (Celia Lora) está poniendo para esta tocada no es un chorizo como traen los inditos de allá fuera, es algo que nunca antes hemos tenido. Si van al concierto, pues van a ser felices, si no que se esperen otros 45 años a ver si hacemos otra tocada como ésta”, bromeó el músico que actualmente promueve Ojo por ojo, su más reciente álbum y el 45 que graba en su trayectoria, que arrancó el 12 de octubre de 1968.

A lo largo de ese tiempo ha grabado y escrito al lado de otras leyendas, como Martín Urieta y Armando Manzanero. En esta nueva entrega lo ha hecho con Emma Elena Valdelamar y Pepe Garza.

“Cuando la música dice lo que la raza siente, piensa y quiere comunicar, el estilo musical en el cual sea interpretado es lo de menos, lo que importa es que tenga el sentido”, advirtió Lora, quien adelantó que ya trabaja en el diseño del set que presentará en su próximo concierto.

Cuatrocientas canciones en 45 años

La tarea, aseguró, no ha sido sencilla, pues a lo largo de casi medio siglo ha escrito alrededor de 400 canciones.

“Abarcar 45 discos es imposible en un concierto, pero trataremos de hacer todo lo que se pueda. Tenemos cerca de 60 canciones programadas para que la raza disfrute el concierto”, indicó el rockero.

El show, además, dará la oportunidad a la gente de disfrutar otras facetas de la banda, pues en las instalaciones de la Arena habrán stands de memorabilia, un grupo tributo a El TRI, un doble de Alex Lora y las guitarras que han diseñado los internos de los Centro de Readaptación Social Varonil de Santa Martha Acatitla (Ceresova).

“Las puertas se abren desde las 16:00 y la tocada empieza a las 18:00. Habrá instrumentos, ropas, carteles, fotos, interactivos, cosas para los niños, el doble de Alex Lora y una banda tributo. Será como el museo de El TRI en el que el invitado principal es el público”, añadió Lora.

Cuestionado sobre la revolución que le ha tocado vivir en la industria discográfica, el veterano cantautor aseguró que para su banda siempre ha sido lo más importante que sus canciones lleguen a tantos oídos como sea posible. El formato y los canales de distribución poco le preocupan.

“Cuando escribes una rola lo que quieres es que llegue al mayor número de oídos posibles. El método es lo de menos, lo que quieres es que te escuchen. 

“A mí ni me perjudica ni me beneficia, sino todo lo contrario, porque lo que quiero es que la gente cante mis canciones conmigo, que se desahoguen con mis gritos, que se olviden de sus broncas y se sientan libres como yo cuando estoy rocanroleando: esa es la mayor satisfacción que la música me ha dado”, argumentó el músico que recientemente fue condecorado en Puebla, como el embajador de los poblanos en el exterior, una de las tantas distinciones que ha recibido a lo largo de su carrera.

Labor social

Sobre el concurso que realizó con los internos de los Ceresova, Lora aseguró que siempre le ha preocupado dar oportunidad a gente marginada de la sociedad. Por ello, quienes acudan a la exposición de guitarras, que luego estarán a la venta, se irán sorprendidos por la calidad que encontrarán en los diseños.

“Las guitarras de la raza del Ceresova son únicas, porque los chavos son unos artistas increíbles. Ese es uno de los objetivos de la música, que es hecha por y para la gente lo mejor es que sirve para llegar a ellos, así que qué mejor que darles la oportunidad de participar en el aniversario de El TRI, de acortar su sentencia haciendo labor social y aparte ganarse una lana vendiendo esas piezas que tienen un valor especial”, agregó Lora.

Sobre sus planes a futuro, el rockero confirmó que sigue trabajando en el libro que recorrerá los 45 años de carrera de la banda, así como en un documental que cuente parte de su historia.

“El libro se llamará Qué viva el rock and roll y  traerá anécdotas, fotos y muchas cosas más, además del documental que mostrará una nueva cara de El TRI”, concluyó Lora.

Cuarenta y cinco años del rock como deporte

12 de octubre de 1968. México se convulsiona por el arranque de los Juegos Olímpicos y por lo sucedido apenas diez días antes contra los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

En medio de la sacudida social Alex Lora ponía la primera piedra de su larga carrera. Lo hacía con Three Souls In My Mind, grupo que, como otros de su época, cantaba rock en inglés. Lo hacían en los llamados hoyos funky, lugares casi clandestinos que albergaban al incipiente movimiento rockero.

Ahí, Lora comenzaba a empaparse de las demandas sociales que parecían reprimidas y a componer a partir de ellas. El tercer disco de Three Souls fue el primero que éste grabó completamente en español en su afán por relacionarse de manera más directa con el público.

De los hoyos funky Lora y su banda se catapultaron al festival de Rock y Ruedas de Avándaro en 1971. Seguían la ruta soñada al ser parte de sucesos que definían el rock mexicano. En aquel festival, según distintas reseñas, 300 mil personas se dieron cuenta de las posibilidades de la escena nacional y, más importante, del papel que Lora adoptaría años después como uno de sus principales guías. Los primeros años del grupo se dedicaron a tocadas en bares de la ciudad. Turnos diarios de seis o siete horas, según confesó el propio Lora, les permitieron sentar las bases para su carrera.

Después de 15 años Three Souls cambió su nombre a El TRI, como ya se le conocía en el circuito rockero. Con el cambio de nombre llegó el disco Simplemente, en 1984.

Con este disco, El TRI se sumaba a la oleada del rock en tu idioma que catapultó al rock en español y que logró que Lora y sus cómplices pudieran ingresar a los foros que antes parecían vetados al rock mexicano. El Palacio de los Deportes y el Auditorio Nacional se han rendido al rock de El TRI. Ahora, la Arena Ciudad de México será testigo de lo que la banda ha construido en 45 años.

¿Dónde verlo?

- Arena Ciudad de México.

- Domingo 20 de octubre, 18:00 horas.

- Boletos: De $382 a $1,527. En taquillas y sistema Superboletos.

- Actual sencillo: Contigo me conformo, de su más reciente disco, Ojo por ojo.

cmd

Temas: