Camioneta con explosivos en el AIFA; alerta de seguridad nacional

Las imágenes que circularon en redes sociales el pasado sábado superan, por mucho, cualquier escena de una serie televisiva sobre narcotráfico. Una camioneta que transitaba por la carretera México–Pachuca, a la altura de Tecámac, Estado de México, explotó minutos después de haber salido del AIFA. 

En el vehículo murieron dos personas a bordo: el conductor, Humberto Rangel, y su acompañante Francisco Beltrán, El Payín, ambos originarios de Sinaloa. Versiones preliminares apuntan a que podrían estar vinculados con La Mayiza, una célula del Cártel de Sinaloa que mantiene una disputa interna con la facción de Los Chapitos, hijos de Joaquín Guzmán Loera. Sin embargo, aún se desconoce el verdadero motivo de su presencia en el Valle de México y, sobre todo, por qué transportaban explosivos, armas y municiones. Beltrán era operador de Héctor Manuel Avendaño, brazo derecho de Ismael El Mayo Zambada, no solamente en el trasiego de drogas, sino también al tráfico de armas. 

Este episodio, ocurrido a pocos minutos del AIFA, vuelve a poner sobre la mesa la importancia estratégica de los aeropuertos para los grupos criminales. A diferencia de las organizaciones terroristas, los cárteles los utilizan como puntos logísticos para mover droga, armamento y dinero. Durante años, se documentó cómo el AICM fue infiltrado por el Cártel de Sinaloa. La pregunta es si el nuevo aeropuerto también busca ser controlado por las organizaciones criminales.

La responsabilidad de garantizar la seguridad aeroportuaria recae principalmente en la Secretaría de la Defensa y la Guardia Nacional, será fundamental el trabajo del Ejército y de inteligencia, cuya capacidad operativa y de análisis será decisiva para anticipar riesgos y neutralizar amenazas.

Este desafío cobra mayor dimensión si se considera el contexto internacional que enfrentará nuestro país en los próximos meses. La inauguración del Copa Mundial de Futbol colocará a México bajo los reflectores internacionales. En eventos de esta magnitud, la seguridad se convierte en una prioridad del Estado: estadios, aeropuertos, carreteras y centros turísticos pasan a ser puntos sensibles que requieren vigilancia permanente y un trabajo de inteligencia fino y anticipado. Por ello, la FGR deberá esclarecer con rapidez, cuál era el destino final de ese vehículo cargado con explosivos y si existen vínculos operativos entre células criminales del norte del país y grupos asentados en el Valle de México. Si fue un accidente o un atentado. Sea cual sea la respuesta, lo ocurrido pudo terminar en una tragedia mayor. 

* Y mientras en Oriente Medio, Donald Trump está a un paso de que Irán sea su Vietnam, en Washington comienza a circular la posibilidad de iniciar una guerra contra los cárteles mexicanos, incluso sin el consentimiento de México. Hace unos días, Pete Hegseth, secretario de Guerra,  anunció la doctrina “Greater North America”, que redefine el perímetro de seguridad de EU desde Groenlandia hasta Panamá y considera a los cárteles como amenazas hemisféricas directas. Aunque una guerra abierta con México es improbable, la designación de cárteles como organizaciones terroristas, según trascendió, permitió al Pentágono sugerir operaciones con drones o fuerzas especiales después de la Copa Mundial 2026. 

* ¿Qué le debe la presidenta Claudia Sheinbaum al senador Adán Augusto López para mantenerlo alejado de las investigaciones de la FGR en contra de Hernán Bermúdez, presunto líder de La Barredora? La nueva acusación de desaparición forzada se suma a las de delincuencia organizada, extorsión, secuestro exprés y vínculos con el CJNG. El senador de Morena ya no puede alegar que desconocía las actividades de este personaje a quien puso como secretario de Seguridad Pública e, incluso protegió de las denuncias de la Defensa e inteligencia militar que lo vinculaban con La Barredora desde 2019.

DE IMAGINARIA

Héctor Alonso Romero Gutiérrez fue nombrado por la presidenta Sheinbaum como nuevo titular de la Agencia Nacional de Aduanas, en sustitución de Rafael Marín Mollinedo, quien dejó el cargo en medio de múltiples señalamientos, los que hacían insostenible su permanencia. Romero Gutiérrez cuenta con un amplio curriculum y por su experiencia llega con la encomienda de fortalecer el control aduanero en coordinación con las FA (Marina, Ejército y GN), especialmente en el combate al huachicol y contrabando, además de reforzar la infraestructura estratégica al ser las aduanas, puerta clave del comercio exterior mexicano.