King Kong triunfó hace 80 años

A ocho décadas de haber irrumpido en el cine, King Kong es considerado un clásico de la cinematografía mundial al revolucionar con sus efectos especiales

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de marzo.- Los directores Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack  lejos estaba n de pensar que aquella escena en la que el jefe de la policía envía cuatro aviones al Empire State para tirotear desde el aire a King Kong se consideraría, años después, como una de las imágenes más emblemáticas dentro de la industra cinematográfica internacional. Un día como hoy, pero de hace 80 años, este filme protagonizado por un gorila, tuvo su premier en la ciudad de Nueva York y cautivó no sólo a la crítica cinematográfica, sino al público en general, quien quedó maravillado al ver que una bestia era capaz de mantener su atención a lo largo de una hora y media.

“King Kong es, sin duda, una película que evolucionó radicalmente el mundo de los efectos especiales. Porprimera vez en la historia del cine un personaje animado se vuelve el centro de atención de una historia y los actores prácticamente no importan. King Kong es una piedra de toque, porque crea un personaje fantástico y lo vuelve protagónico. No era un Boris Karloff interpretando a un Frankenstein o un Bela Lugosi haciendo a un Drácula, King Kong era un ente que podía existir gracias a la tecnología. Así que esta película se adelantó muchísimo a la época y sentó las bases de la animación y los efectos especiales”, expresó el crítico e investigador de cine José Antonio Valdés.

Para que este filme pudiera llevarse a cabo, el equipo de producción tuvo que valerse del ingenio y de la visión de WillisH. O’Brien, animador estadunidense de origen irlandés que había dado sus primeros pasos en dicho ámbito al crear algunos animales prehistóricos para la cinta El mundo perdido, de 1925, del director Harry O. Hoyt.

Cuando los directores Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack convencieron a los estudios Radio-Keith Orpheum (RKO) para llevar a cabo la filmación de King Kong, se acercaron a O’Brien para encomendarle la titánica labor de crear y darle vida al protagonista de su historia.

Willis H. O’Brien aceptó gustoso la tarea y luego de varios meses de trabajo creó con alambres y piel de conejo una marioneta de 45.7 centímetros que sirvió para filmar durante 24 meses y con la técnica del stop motion (consistente en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas) esta cinta que en 2007 fue considerada por el American Film Institute en el puesto 41 dentro de las 100 mejores películas de todos los

tiempos.

“El personaje de King Kong sentó las bases del género de la animación y la fantasía. Sin duda alguna, la aportación más importante está en los efectos visuales, en el innovador manejo de las maquetas, que al juntarlas con live action, dieron como resultado eso que se vio en pantalla. En su momento esta película fue como lo que hace unos años representó Avatar”, expresó el crítico de cine Silvestre López Portillo.

Cuando el filme se estrenó en la cartelera estadunidense en 1933, el impacto fue tal que el boca a boca fue un elemento vital para que la cinta se posicionara como una de las más vistas de la época. King Kong recaudó en los primeros cuatro días de exhibición 89 mil 931 dólares, cifra que para aquellos días, rompía récords de taquilla.

La trama de King Kong se centra en la aventura que emprende hacia una isla misteriosa el productor de cine Carl Dehnam (Robert Armstrong) para registrar con su cámara a un supuesto monstruo llamado King Kong. Tiene todo para rodar su aventura, pero necesita a una protagonista, así que por azares del destino conoce a Ann Darrow (Fay Wray) una joven hermosa que acepta el trabajo, debido a los estragos que ha hecho en su vida la gran Depresión Económica que se vivió en Estados Unidos.

Todos ellos, junto al escritor de teatro John Driscoll, emprenden el viaje a la isla y al llegar se dan cuenta que el tal Kong es adorado como dios por los nativos del lugar. Tras una serie de aventuras, King Kong conoce y se enamora de la mujer rubia que llega con la tripulación y la toma como rehén. Los hombres arman una expedición para rescatar a la joven y luego de cumplir su objetivo, regresan a Nueva York con el gorila encadenado para mostrarlo como una atracción que se les sale de control.

“La película tiene varias lecturas. Una de ellas es que la historia se desarrolla en un momento histórico: la Depresión Económica que inició en 1929 en Estados Unidos. El personaje de Ann es el de una chica que se queda sin trabajo y está a punto de ir a la cárcel por robarse una manzana, así que acepta el trabajo que le ofrece aquel productor loco para ir a filmar a esa isla lejana.

“La otra lectura es que King Kong habla de la sexualidad humana y de sus toques de animalidad, ya que aquel gorila se enamora de la rubia, hecho que le va a llevar a la tragedia. El filme original tenía una escena en la que se veía cómo el gorila le rompe el vestido a la protagonista para después tocarle las piernas y olerse los dedos. Esa animalidad extrema provocó que esa parte fuera cortada y fue apenas en la década de los 90 cuando eso se pudo ver en la copia restaurada” ahondó el investigador José Antonio Valdés.

Otras adaptaciones

Tras su estreno, 43 años después, el director inglés John Guillermin realizó una nueva adaptación en 1976, con Jeff Bridges, Charles Grodin, Jessica Lange y John Randolph como protagonistas. Dicho filme, que tuvo un presupuesto de 24 millones de dólares, hizo algunas modificaciones sustanciales en la trama y lo más notable se centró en que en vez de que King Kong subiera al Empire State, lo hacía en las hoy extintas Torres Gemelas. Aunque logró recaudar 52 millones 614 mil 445 dólares, no fue considerado un éxito cinematográfico.

La otra adaptación corrió hace ocho años y estuvo a cargo del neozelandés Peter Jackson , artífice de la trilogía de El señor de los anillos. Tuvo dentro de su elenco a Naomi Watts, Adrien Brody y Jack Black. Este proyecto regresó a la esencia del filme de 1933 y respetó el hecho de poner a King Kong en el Empire State, valiéndose de la tecnología de la época que le permitió generar importantes efectos visuales. Con un presupuesto de 207 millones, esta versión ingresó a taquilla 550 millones 517 mil 357 dólares.

“El Kong de Jackson es visualmente impresionante, sin embargo, la película es larga y termina por cansar. La del ’76 es tan desangelada y la memoria sólo mantiene el erotismo gracias a la escena de la cascada. King Kong puede hacerse cuantas veces se quiera, con más efectos e incluso en 3D, sin embargo, nunca se mejorará la estupenda historia de 1933”, puntualizó López Portillo.

hch

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