Excélsior 109 años. Tres mundiales, tres estados de la economía
Los torneos en nuestro país fueron antecedidos por eventos como la matanza estudiantil,
el terremoto en la CDMX y la crisis por el covid-19

En 1970 y 1986, México fue anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol, años en los que la economía del país transitaba por dinámicas y particularidades propias, distintas a las que se observan hoy en día.
Economía boyante
En el año en el que Pelé levantó la Copa del Mundo con Brasil (1970), México venía de altas tasas de crecimiento económico durante la década previa, en el llamado periodo de desarrollo estabilizador, que según historiadores como Enrique Cárdenas, alcanzó un promedio de crecimiento superior a 7%, y con años en los que incluso llegaron a ser a doble dígito.
Durante la realización del mundial de Mundial de 1970 estaba por finalizar el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, que sería reemplazado a finales de ese año por Luis Echeverría. El sexenio de Díaz Ordaz estuvo marcado por la matanza estudiantil de 1968.
El informe anual del Banco de México destaca que, durante 1970, el Producto Interno Bruto aumentó a una tasa muy elevada de 7.7% anual real, superando el crecimiento de 6.3% de 1969.
“El acelerado aumento del producto interno bruto a precios constantes se reflejó en un mayor dinamismo de la inversión, tanto pública como privada, que, en conjunto, aumentó en 11.9%”, comentó el instituto central.
Añadió que el mayor gasto privado, tanto en inversión como en consumo y el muy sustancial del sector público en inversión, las importantes adquisiciones en el exterior de equipo y materias primas de las industrias fronterizas de reexportación en los perímetros libres y especialmente el aumento de las compras externas de productos agrícolas derivadas de las malas cosechas de los dos años anteriores, determinaron un aumento considerable en las importaciones de mercancías (18%) durante el año, que pudo satisfacerse sin merma en las reservas internacionales.
En lo que se refiere a la inflación, el banco central destacó que estuvo sujeta a presiones de origen externo e interno en aquel año, destacando el incremento en los precios en EU (5.5%), país del que provenía 63% de las importaciones de mercancías, así como factores internos tales como la reducción en las disponibilidades de productos agrícolas y el efecto combinado del aumento en los salarios mínimos, de los esfuerzos de los empresarios por trasladar a los precios de venta el costo de las prestaciones adicionales establecidas por la nueva Ley Federal del Trabajo y de la revisión del precio del azúcar, y de algunos impuestos durante el mes de diciembre de 1969.
“Así, el alza en promedio anual del índice de los precios al consumidor fue de 4.8%”, destacó el instituto central, como una señal de inflación controlada y moderada.
El año de 1970 fue el primero de operación del mecanismo de Derechos Especiales de Giro, en el cual el Fondo Monetario Internacional realiza préstamos y del cual México actualmente tiene una Línea de Crédito Flexible.
En la balanza de pagos, el Banco de México dijo que fue satisfactorio que el aumento de casi 14% en la reserva bruta haya sido acompañado de un crecimiento menor de la deuda externa del sector público, lo que fue posible en virtud de que el incremento en conjunto de los ingresos provenientes de las exportaciones de mercancías, de los gastos de turistas extranjeros, de otros servicios y de capitales privados del exterior, excedió al aumento de los egresos derivados de las importaciones de mercancías, del turismo al exterior y del servicio de la deuda externa y de la inversión extranjera directa.
“El acelerado aumento del producto interno bruto a precios constantes se reflejó en un mayor dinamismo de la inversión, tanto pública como privada, que, en conjunto, aumentó en 11.9%.”
Banco de México
Afectación del petróleo
El año en el que Maradona y Argentina levantaron la Copa del Mundo (1986), la economía mexicana venía de un fuerte ajuste por la crisis de 1982 y el impacto económico y social del terremoto de 1985, por lo que en el año del mundial el choque a la baja en los precios del petróleo desestabilizó tanto las cuentas externas como las finanzas públicas.
De acuerdo con el informe anual del Banco de México, el precio promedio del crudo mexicano en 1986 fue 11.8 dólares por barril, 46.6% del nivel promedio que tuvo en 1985. Como consecuencia de ello, así como de la caída en el volumen de las exportaciones de petróleo crudo y productos petrolíferos, el valor de dichas exportaciones se redujo 8.5 miles de millones de dólares en relación con 1985, cuando fue 14.7 miles de millones de dólares. “Para apreciar la magnitud de esta pérdida, piénsese que excede a la contribución de toda la agricultura nacional al PIB”, dijo el banco central.
Agregó que la caída de los ingresos petroleros en 1986 tuvo efectos decisivos sobre la economía. Agudizó las dificultades que se habían venido padeciendo en años recientes en materia de balanza de pagos y de finanzas públicas, pues el año anterior los ingresos por exportaciones de petróleo y productos petrolíferos habían constituido 48% de los ingresos totales en cuenta corriente de la balanza de pagos y 26.2% de los ingresos totales del sector público. La sola disminución del valor de las ventas petroleras en 1986 representó 6.7 por ciento del PIB de ese año y provocó una severa contracción del ingreso y de la demanda agregada.
Por lo anterior, el informe señala la economía en ese año disminuyó 3.7%.
El Programa de Aliento y Crecimiento (PAC), que el Ejecutivo Federal propuso a la nación en junio de 1986, con el objetivo de lograr la recuperación del crecimiento en un marco de estabilidad financiera. Se reconoció la necesidad de continuar los esfuerzos de corrección del déficit público vía menor gasto público.
En este sentido, la merma petrolera determinó que una de las acciones iniciales del Programa fuera una negociación con los acreedores externos, en la que se logró una ampliación importante en los plazos (para 70% de la deuda externa total) y un alivio considerable en los costos financieros por la vía de las tasas.
Con Miguel de la Madrid como presidente, 1986 fue el año también en el que el país ingresó al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), profundizando su apertura al comercio global vía tratados.
El banco central expresó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que en 1985 aumentó 63.7%, en 1986 se incrementó 105.7%, mientras el tipo de cambio controlado, que en 1985 había aumentado 92.9%, en 1986 se elevó 148%, para alcanzar al término del año 923.5 pesos por dólar. El tipo de cambio libre se incrementó en 1986 a una tasa inferior (104.4 por ciento), de tal manera que el diferencial entre ambos tipos de cambio, que al 31 de diciembre de 1985 había sido de 20.4%, virtualmente desapareció al finalizar 1986.

El presidente Miguel de la Madrid en 1986. En reunión con dirigentes abordando temas de prevención y seguridad social.
Un lento caminar
Hoy, con una economía fuertemente integrada a la de EU por la vía de las exportaciones (que rondarán 700 mil millones de dólares este año), y con un antecedente de desaceleración económica después de cinco años del impacto del covid-19 que desplomó la economía en más de 8% en 2020, el mundial de 2026 llega a México con un bajo crecimiento, que apenas superará el 1% este año, pero estable en cuanto a lo que se refiere a inflación, que según las recientes proyecciones plasmadas en la Encuesta del Banco de México se ubicará en 4.0%.
Un evento relevante de este año será la revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), mismo que se firmó en 2020 y es la base para el comercio exterior para la región de Norteamérica.
Los tres países anfitriones del mundial también tendrán la ardua tarea de llegar a acuerdos para renovar el tratado, mismo que ha sufrido incertidumbre derivada de la posición proteccionista del gobierno de Estados Unidos, que ha amenazado con aranceles a muchos países, entre ellos a México.
El mundial también llega con la volatilidad de los mercados financieros derivados de conflictos geopolíticos, tales como la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la guerra que en conjunto con Israel libra contra Irán.
Lo anterior ha puesto en aprietos la estabilidad del tipo de cambio, aunque se mantiene en niveles bajos (debajo de 19 pesos por dólar), y ha elevado el precio del petróleo a casi 100 dólares por barril.
El contexto económico de nuestro país en la celebración del mundial de 2026 se caracteriza por un bajo desempleo, pero con limitada generación de empleos formales, pactos para la contención de precios de la canasta básica y de la gasolina, y reformas laborales como el aumento a doble dígito del salario mínimo (con antecedentes desde 2019) y la reducción paulatina de la jornada laboral de 48 horas a 40 horas a 2030.

La presidenta Claudia Sheinbaum en 2025. Firma del acuerdo con empresarios para el no encarecimiento de productos de la canasta básica.
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