Estados Unidos busca mantener el liderazgo mundial en turismo
El turismo y los viajes aportaron 2.63 billones de dólares al PIB estadunidense el año pasado

Estados Unidos busca mantener su liderazgo mundial en turismo mediante una estrategia que combina inversión, infraestructura, hospitalidad y una política diplomática que pretende evitar que los viajes y el turismo sean utilizados como instrumento de presión en conflictos comerciales o geopolíticos.
Nick Adams, primer enviado presidencial especial de Estados Unidos para Turismo, Excepcionalismo y Valores Estadunideses, sostuvo que una de las prioridades de la administración del presidente Donald Trump es elevar al turismo a una posición central dentro de su economía.
En el marco de la Cumbre Global del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), expuso que Estados Unidos enfrenta el reto de no conformarse con ser uno de los principales destinos turísticos del mundo, sino de incrementar su participación y los beneficios económicos derivados de los viajes.
De acuerdo con sus cifras, el turismo y los viajes aportaron 2.63 billones de dólares al PIB estadunidense el año pasado y sostuvieron más de 20.4 millones de empleos, cifras que, dijo, muestran la dimensión estratégica que tiene esta actividad para la economía del país.”Mi trabajo es hacer que estos números crezcan”, afirmó.
Destacó que la administración estadounidense pretende aprovechar la celebración de grandes acontecimientos deportivos para atraer visitantes y proyectar al país como destino.
En ese sentido, mencionó la agenda de eventos que continuará después del Mundial de 2026, entre ellos competencias deportivas internacionales en 2027, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028 y la Copa Mundial de Rugby de 2031, además de otros encuentros de gran escala.
El funcionario consideró que estos acontecimientos representan una oportunidad para mostrar al mundo no sólo los atractivos turísticos de Estados Unidos, sino también la experiencia de convivir con su población.
Según Adams, el Mundial de 2026 permitió comprobar que uno de los principales activos turísticos estadunidenses son sus habitantes.

Retos
El enviado presidencial también identificó la necesidad de seguir mejorando la experiencia de los visitantes. Adelantó que Estados Unidos mantiene conversaciones con una compañía especializada en capacitación de hoteles. La estrategia incluye, además, continuar con inversiones en carreteras, trenes, aeropuertos y nuevos desarrollos turísticos, con el objetivo de facilitar el acceso y mantener la competitividad del destino.
Rechaza presión política
Uno de los mensajes centrales de su discurso fue la oposición a utilizar el turismo como mecanismo de presión durante disputas comerciales o políticas.
Adams advirtió que mezclar las negociaciones comerciales y geopolíticas con el turismo termina afectando principalmente a trabajadores y turistas.
“El turismo es la diplomacia con una cara humana”, sostuvo.
Pidió a los gobiernos evitar los boicots turísticos como respuesta a desacuerdos en otros ámbitos de la relación bilateral.
Argumentó que los turistas no necesariamente deciden sus viajes en función de las diferencias políticas entre gobiernos, sino de lo que encuentran en las calles, hoteles, restaurantes, tiendas, estadios y atractivos naturales.
Para Adams, el turismo debe funcionar como un puente entre países y no como un mecanismo de confrontación.