Cómo hacer tu primer presupuesto y aprender a manejar tu dinero desde hoy
Aprender a hacer un presupuesto es el primer paso para cuidar tu dinero y cumplir tus metas.

Comenzar un nuevo año es una gran oportunidad para aprender habilidades que te acompañarán toda la vida, y una de las más importantes es saber administrar tu dinero.
Aunque hoy tus cantidades puedan parecer pequeñas, aprender desde ahora a organizar lo que tienes puede marcar una gran diferencia cuando crezcas.
El primer paso para lograrlo es crear un presupuesto, una herramienta sencilla que te ayuda a cumplir metas, evitar gastos innecesarios y tomar mejores decisiones.

En la parte más importante de todo este proceso hay una idea clave: el dinero necesita dirección. Si no decides qué hacer con él, se va sin que te des cuenta. Un presupuesto es justo eso: una forma de decirle a tu dinero para qué lo quieres usar.
¿Qué es un presupuesto y por qué importa?
Un presupuesto es un plan que te ayuda a organizar tu dinero. Imagina que cada moneda o billete es un pequeño ayudante y tú decides qué tarea le toca a cada uno: gastar, ahorrar o disfrutar. Cuando tienes un presupuesto, tu dinero deja de moverse al azar y empieza a trabajar para ti.
Seguir un presupuesto es como tener un mapa: te avisa si vas por buen camino o si necesitas frenar un poco antes de quedarte sin recursos. No se trata de dejar de divertirte, sino de equilibrar lo que gastas con lo que ahorras.

¿A qué me ayuda hacer un presupuesto?
De acuerdo con la Condusef, tener un presupuesto te ayuda a:
- Saber en qué gastas tu dinero.
- No gastar de más en cosas que no necesitas.
- Ahorrar para algo que te emocione, como un juguete, un libro, ropa o una salida especial.
- Aprender a decidir mejor desde ahora.
- Evitar que el dinero desaparezca sin saber cómo.
Aunque a veces no lo parezca, practicar esto desde pequeña o pequeño te da una ventaja enorme: cuando seas mayor, organizarte será mucho más fácil y tendrás menos problemas con el dinero.
Primero necesitas saber con cuánto cuentas. Suma todo lo que recibes, por ejemplo: Tu domingo, regalos de cumpleaños u ocasiones especiales o ahorros que ya tenías. A todo esto se le llama ingreso.

Ahora piensa en qué usas tu dinero normalmente. Anótalo todo y pregúntate: ¿esto es necesario o solo un antojo? No está mal darse gustos, pero es importante reconocerlos.
Elige una meta de ahorro que te motive y decide cuánto guardarás cada semana o mes. Ahorrar primero te ayudará a no gastar todo sin darte cuenta.
Puedes usar sobres, frascos o alcancías para separar tu dinero en: gastos necesarios, gustos o antojos y ahorro para metas. Así sabrás exactamente cuánto puedes usar en cada cosa.
Cada semana pregúntate: ¿Gasté más de lo planeado? o ¿Necesito cambiar algo?
Hacer ajustes es parte del aprendizaje.
Hacer tu primer presupuesto te ayudará a decidir con inteligencia, así podrás usar tu dinero con orden y propósito.
WFH
EL EDITOR RECOMIENDA



