Poner al día la sensibilidad: MUAC festeja 15 años
Para el curador en jefe Cuauhtémoc Medina, el museo significó “un salto con valor global” para lograr la visibilidad del arte contemporáneo en México

Poner al día la sensibilidad, la cultura, la visualidad, el concepto sobre los medios y las técnicas; y ofrecer la posibilidad de interlocución con una cultura global cada vez más fuerte”.
Éste, afirma el crítico, curador e historiador de arte Cuauhtémoc Medina (1965), es el principal legado del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), que cumplirá 15 años el 26 de noviembre.
Me queda claro por qué surgió el MUAC y por qué la UNAM, a principios del siglo XXI, tomó la decisión de ampliar significativamente su compromiso con la visibilidad de la cultura contemporánea, tanto en términos de arte como de políticas de memoria y de derechos humanos”, comenta el investigador en entrevista con Excélsior.
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Por la preocupación que el entonces rector Juan Ramón de la Fuente tuvo acerca de las consecuencias de tener una serie de gobiernos que no creían en el campo cultural. Lo que hizo la UNAM fue dar un salto que tiene un valor global”, agrega.
El curador en jefe del museo desde 2013 explica que la UNAM ha sido la casa de la crítica y de la cultura radical. “Pero ciertamente se planteó como un correctivo a la negligencia del Estado mexicano, en sus entidades culturales, que no creyó en el arte contemporáneo como para coleccionarlo y proporcionarle instituciones que tuvieran el mismo impacto que los artistas locales tenían entonces ya globalmente.

*El mexicano Manuel Felguérez exhibió Trayectorias, en 2019.
Entonces, el MUAC representa el salto de la institución de arte contemporáneo a volverse una institución dirigida al público de masas. Esto no nada más se expresa en los números, sino en el hecho de que hoy por hoy el arte contemporáneo es parte de los referentes culturales generales en México”, añade.
El doctor en Historia y Teoría de Arte por la Universidad de Essex y licenciado en Historia por la UAM dice que el museo “simboliza esa transformación, que no podría ser si no fuera porque somos una comunidad de instituciones diversas que se unen a un mercado que se transformó; pero que, sobre todo, implica que hay, por primera vez, algo que los productores de cultura moderna mexicana ni siquiera avizoraban: público, espectadores”.
Destaca que el hecho de que ese cambio fuera encabezado por una institución universitaria ha tenido consecuencias. ”No está desligado de una preferencia por obras que tienen un contenido intelectual significativo y no está desligado de que hemos tratado de acompañar el cuestionamiento de las referencias de género, de etnicidad y de contenido técnico”.
El investigador de Estéticas de la UNAM desde 1993 indica que el MUAC posee una colección significativa de arte en y alrededor de México. “Eso todavía no está en el nivel que quisiéramos; porque batallamos contra un sentido común erróneo que hace que los políticos, y a veces el público y los periodistas, desconfíen de la existencia de gasto para adquirir obras de arte, lo cual me parece criminal”.
Señala que lo anterior “es un consenso lamentable, trágico, que viene en nuestro pasado católico, muralista: en este país piensan que gastar en obras de arte está mal, esperan que el patrimonio cultural salga de desenterrar o expropiar.
Por eso, estamos orgullosos de que haya una colección que se pueda visitar y que, poco a poco, podamos construir una cultura en torno de ella”.
Quien fue el primer curador asociado de Arte Latinoamericano en las colecciones de Tate Modern, entre 2002 y 2008, advierte que “estamos en el momento en que la continuidad de nuestros programas requerirán de inversión, porque nuestras bodegas ya están a tope, particularmente la de archivos, que es una de las iniciativas más trascendentes del museo.
Necesitamos enfrentar una situación muy complicada para los museos: la pandemia aumentó irracionalmente, yo diría que injustificadamente, los costos de transporte. Las exposiciones que el público ve han requerido muchísimo más apoyo público y privado. Pero, sobre todo, necesitamos que los públicos pasen del disfrute de la novedad a la militancia con nuestras formas culturales”.

*Pseudomatismo, de Rafael Lozano-Hemmer, en 2015.
Medina concluye que el MUAC no se caracteriza por una sola línea. “Es importante que, en una sociedad excluyente como la nuestra, personas de niveles socioeconómicos, culturas y afiliaciones políticas diferentes puedan estar en un pasillo e intercambiar una opinión sobre algo que tienen enfrente, conversar”.
La exposición Guerra y paz: una poética del gesto, de la artista visual colombiana Beatriz González (1932), que se inaugurará el 25 de noviembre a mediodía, es la principal actividad con la que festejará el MUAC.
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*mcam
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