Nueva sede de la Secretaría de Cultura en Tlaxcala permanece cerrada y sin personal
A cuatro meses de que los funcionarios de la Secretaría de Cultura prometieron el traslado de al menos 180 trabajadores a su nueva sede, el inmueble luce recién pintado, pero vacío, sin algún tipo de actividad

A cuatro meses de que los funcionarios de la Secretaría de Cultura federal (SC) prometieron el traslado de al menos 180 trabajadores a su nueva sede en Tlaxcala, ubicada en el municipio de Apetatitlán de Antonio Carvajal, el inmueble luce recién pintado, pero vacío, sin logotipo ni identidad oficial, sin equipamiento ni algún tipo de actividad cultural o administrativa.
Así lo confirmó ayer Excélsior durante un recorrido por el inmueble ubicado en la subfracción de la Casa No. 20, en la calle de Arteaga de San Pablo Apetatitlán, municipio de Antonio Carvajal, donde la secretaria de Cultura Alejandra Frausto y su titular de Administración y Finanzas, Omar Monroy, anunciaron que serían instaladas sus nuevas oficinas en lo que fuera una antigua fábrica de hilos, dentro de una edificación del siglo XVIII.
Monroy y Frausto indicaron (Excélsior, 25/01/2023) que, como parte del programa de descentralización de instituciones federales, la SC intentaría ahorrar cerca de 50 millones de pesos anuales desocupando su emblemático edificio de Paseo de la Reforma 175, para lo cual invitaría a que 180 trabajadores mudaran su residencia a Tlaxcala, mientras que el resto sería distribuido en otras sedes.

Incluso, Monroy reconoció que en Tlaxcala “formalmente sólo hay 65 personas”, quienes laboran en el Palacio de la Cultura local. Y agregó: “Estas nuevas instalaciones (en Apetatitlán) empezarán a ocuparse a partir de esta semana (enero), ya con todos los servicios”.
Sin embargo, ayer se corroboró que el inmueble permanece cerrado y sin personal de la SC, salvo elementos de limpieza y dos vigilantes que custodian el recinto. Uno de ellos detalló que esta semana no ha habido ningún movimiento y que tiene la instrucción de que cualquier petición sea remitida, vía telefónica, a Inés Miravete Barrios, a quien identificó como enlace de la SC.
De acuerdo con la declaración de situación patrimonial y de intereses de los servidores públicos, Miravete Barrios laboró a partir de mayo de 2021 como chofer de la oficina de la secretaría. Sin embargo, un año después manifestó que fue ascendida a jefa de departamento con funciones de coordinadora administrativa.
Excélsior preguntó a la SC sobre la fecha en que ocupará la sede de Apetatitlán, dado que sólo se aprecian algunas estaciones de trabajo sin equipo de cómputo ni conexiones para computadoras o internet. Al respecto, Manuel Zepeda, vocero de Frausto, indicó lo siguiente: “Ya hay gente laborando en el inmueble, (ya que) se están pasando paulatinamente las áreas. A fin de año ya debemos de estar instalados los que nos trasladamos, (aunque) no se dejará de ocupar el Palacio de Cultura del centro de Tlaxcala”.
Este reportero le comentó que durante la visita realizada ayer se corroboró que no había personal de la SC, ante lo cual matizó: “No debe de estar aún al 100%, pero sí debe haber por lo menos personal de dos áreas. Investigaré para darte un dato real”.

Según el contrato de arrendamiento celebrado entre la Secretaría de Cultura y la inmobiliaria Diamante Kasa, obtenido por este diario y firmado el 1 de enero de 2023, se acordó la renta de mil 420 metros cuadrados de inmueble que incluyen planta baja y planta alta, así como nueve cajones de estacionamiento, área para cocina, comedor, sala de juntas, terraza, jardín, sanitarios, archivo y caseta de vigilancia.
Establece que usará los espacios “para la instalación y operación de oficinas administrativas y diversas unidades adscritas de la SC” y acepta asumir los costos por concepto de energía eléctrica, teléfono, internet, suministro de agua potable, vigilancia y limpieza; además, se indica que la SC no será responsable de daños causados al espacio por sismos, incendios, inundaciones y demás accidentes que provengan de caso fortuito o fuerza mayor.
Finalmente, el contrato indica que el arrendador se encargará de realizar las reparaciones necesarias para conservar el sitio en estado satisfactorio, para el uso estipulado, incluido el mantenimiento por desgaste natural en escaleras, cisternas, bombas de agua, tinacos, goteras, limpieza de bajada de aguas pluviales, impermeabilización de techos, instalaciones eléctricas e instalaciones hidrosanitarias, aunque si éstas fueran realizadas por la SC, serán deducidas del importe de las rentas posteriores.
cva
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