María Negroni, la escritora que prefiere lo marginal y la incertidumbre
La poeta y narradora argentina María Negroni promueve en México su libro más reciente, "Colección permanente", en el que explora sus obsesiones y sus fascinaciones

“Soy una persona desobediente en general”, afirma orgullosa la escritora argentina María Negroni (1951). “Tengo una resistencia natural a que me den órdenes o que me quieran encasillar. La manera en que escribo trata todo el tiempo de correrse de los lugares comunes”.
Quien participará hoy domingo en el conversatorio La escritura desobediente, a las 16:00 horas, con el que se clausura la 18 Fiesta del Libro y la Rosa en el Centro Cultural Universitario, admite en entrevista que “trabajo en distintos géneros, poesía, ensayo, novela, como una manera de conservar una libertad. Me muevo de los grupos. Hay cierto deseo de sustraerse a las normas”.
Asegura que no cree en los géneros literarios. “Pienso que sólo hay buena o mala literatura. Ésta es cuestión del lenguaje básicamente. Los editores te preguntan de qué va el libro. No va de nada, eso no importa.
“Lo vital es cómo uno transita por las preguntas que tienes. Y las vas siguiendo un poco a ciegas. Hay escritores que hacen planos, mapas. Yo me muero. Llego a ciegas a una situación y confío que el libro me va a guiar”, comenta.
La poeta, novelista y ensayista dice que ha sido una escritora del margen. “No me interesa más la poesía que la narración, pues todo está impregnado de poesía, tiene que ver con la consciencia que tienes sobre el instrumento del lenguaje.
“Hablar del lenguaje es hablar de todo un mundo. Cuando sabes que el lenguaje es insuficiente, que no te va a alcanzar para responder las preguntas que te formules. Cuando sabes que el lenguaje es tramposo, que también vela, oculta cosas. Te metes en ese lugar y lo determinante es tu relación con él. El lenguaje es siempre el protagonista. Lo demás es secundario”, destaca.

Quien promueve en México su título más reciente, Colección permanente (Random House), en el que recrea sus obsesiones y su preferencia por el desvío y la incertidumbre, señala que todos los libros son personales.
“Toda escritura es autobiográfica. Las preguntas son siempre las mismas, lo que va variando es la calidad de ellas. Como humanos, tenemos preocupaciones que tienen que ver con el Yo chiquito, la vida cotidiana, la salud o la economía; y también están las grandes preguntas sobre la muerte, la vejez, por qué todo cambia, la existencia, la divinidad”, detalla.
Explica que Colección permanente es una poética. “¿Qué piensa esta escritora? ¿Cómo concibe la literatura? ¿Cómo son sus ideas? Más que obsesiones son mis fascinaciones, las cosas que me despiertan curiosidad, hay muchas génesis de escritura. El arte es un espacio de libertad donde la imaginación trabaja”.
Con una obra traducida al inglés, francés, italiano, sueco y portugués y después del éxito de su novela El corazón del daño, Negroni confiesa que se siente agradecida por haber sido valorada a nivel internacional, porque “eso me dio la emoción de que más gente se acercara a mí”.
Quien no visitaba México desde hace más de una década adelanta que ahora trabaja en un libro de ensayos. “Reúne a mis escritores favoritos. Pero los menos conocidos, los marginales que me atraen. Los raros actuales”.
La también docente conversará hoy con las escritoras mexicanas Rosa Beltrán y Socorro Venegas en el último día de actividades del encuentro editorial.