‘Inspiración femenina vigorizó al muralismo’: Dina Comisarenco

La historiadora del arte revisa algunas huellas de artistas que renovaron las temáticas del género

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Regina Raull expuso en la Galería Misrachi de la CDMX. Fotos: Tomadas del libro Eclipse de siete lunas. Mujeres muralistas

CIUDAD DE MÉXICO. La mujer tuvo un papel esencial en la narrativa del muralismo mexicano y prueba de ello es el trabajo de artistas como Aurora Reyes –primera muralista mexicana, que pintó El ataque a la maestra rural–, así como de Elena Huerta, Rina Lazo, Regina Raull, Fanny Rabel, Remedios Varo, Electa Arenal, Leonora Carrington y Lilia Carrillo, por citar a algunas en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Así lo explica a Excélsior la historiadora del arte Dina Comisarenco, quien refiere la década de 1980 como el instante en que el muralismo femenino conquistó espacios públicos de la Ciudad de México.

Fue una etapa fecunda y plural en lo que hace tanto a los estilos como a las temáticas de las artistas, así como al tipo de espacios que comenzaron a abrirse para sus comisiones”, explica Comisarenco, investigadora y autora del volumen Eclipse de siete lunas. Mujeres muralistas en México.

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Aurora Reyes tuvo su primera exposición individual en 1925.

¿En qué condiciones está el mural El ataque a la maestra rural, de Aurora Reyes?, se le consulta a la experta.

La última vez que lo visité (en el Centro Escolar Revolución, ubicado en Arcos de Belén y Niños Héroes) fue hace dos años, antes de que iniciara el confinamiento al que nos obligó la pandemia y se encontraba en buen estado de conservación”.

¿Qué lectura darle a ese mural fundacional?, se le pregunta a Comisarenco. “El ataque a la maestra rural, de Aurora Reyes, es una obra con un gran valor histórico y estético. En primer lugar, tal y como reconocía la misma Reyes, es la primera obra mural creada por una artista mexicana en el país, y su valor expresivo es inigualable.

Desde el punto de vista iconográfico representa, tal y como indica su título, un ataque a una maestra, quien era parte de las misiones rurales que se habían reinstaurado en la década de 1930 y que, lamentablemente, eran atacadas por las fuerzas conservadoras de aquel entonces”.

En este sentido, dice, “Reyes es clara en su denuncia, pues caracteriza a sus dos atacantes de forma directa. El primero, como un campesino con pies descalzos, sombrero y escapulario en el cuello, como símbolo del fanatismo religioso de aquel entonces.

Y el segundo, como un nazi, calzado con botas y vestido con una camisa parda, a quienes les daban el nombre de los ‘camisas doradas’, que con su cuerpo formaban una cruz esvástica, y de cuyas manos caen billetes como símbolo del sistema capitalista y del carácter mercenario de su ataque”, detalla.

Y apunta: “Esta pieza denuncia el hecho concreto al que referimos, pero de forma más general también alude a la violencia de género, específicamente al feminicidio, constituyéndose en una fuerte denuncia que, dramáticamente, continúa siendo muy actual”.

Cabe mencionar que Reyes realizó otras dos obras fundamentales: el ciclo del Auditorio 15 de mayo del SNTE (1959-1960) y El primer encuentro (1978) en la actual alcaldía Coyoacán.

¿Qué aportaciones encuentra en artistas como Olga Costa, Rina Lazo?, se le consulta. “Todas las artistas han realizado aportes significativos al movimiento muralista, comenzando por el hecho de haber desafiado al movimiento eminentemente masculino, tal y como señaló María Izquierdo, ayudando así a desmontar muchos prejuicios en torno al género femenino”.

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Remedios Varo no concluyó su proyecto mural, en 1959

En el caso de Costa destaca Motivos marinos, en el Balneario de Agua Hedionda (Morelos); y de Lazo, su último mural, titulado El inframundo de los mayas, que próximamente será expuesto en el Palacio de Bellas Artes, “donde tendremos la oportunidad de gozar de esta obra maravillosa y paradigmática de la creatividad de Lazo”.

La experta también refiere el trabajo de Fanny Rabel. “En el caso de Rabel, específicamente en la obra Ronda en el tiempo (1964) para el Museo Nacional de Antropología, creó una versión protagonizada por niños que representan la historia nacional con una calidad lírica extraordinaria”.

¿Diría que Remedios Varo y Leonora Carrington renovaron el género? “Varo no concluyó su proyecto de mural para el nuevo Pabellón de Cancerología del Centro Médico de la CDMX (1959); y el de Leonora Carrington, El mundo mágico de los mayas (1964), sí amplió rotundamente las posibilidades temáticas del género”.

Por último, coincide y lamenta que la muralista Elena Huerta sigue siendo desconocida.

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Lilia Carrillo fue aprendiz de Manuel Rodríguez Lozano.

cva

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