Tayde Bautista explora el abandono y la memoria en "Estos son mis huesos"
La autora construye una historia atravesada por la orfandad, los silencios familiares y la violencia , donde una joven emprende la búsqueda de su origen

Un recorrido emocional hecho de fragmentos, recuerdos y preguntas que no cierran. Así define la escritora Tayde Bautista (1971) su novela más reciente, Estos son mis huesos (Nostra/ BUAP), en la que entrega una historia que teje “desde el abandono y la rabia”, afirma en entrevista.
Se hurga en la memoria, pero también en lo que no se ve: los vacíos, los fantasmas, las ausencias, la orfandad, explica la maestra en Letras Inglesas por la Universidad de Mumbai (India).
“La protagonista se llama Raquel. Sus padres la abandonan de niña. Al mismo tiempo, crece en un ambiente protegido, porque mucha gente a su alrededor sabe lo que pasó, pero para protegerla no le dicen”, agrega.
“La orfandad es terrible. Que te dejen a los seis años te provoca un hueco grande; y se hace más grande cuando nadie te explica lo sucedido y crecemos sin herramientas emocionales. Eso le pasa a la protagonista, no sabe cómo salir y va construyendo su mundo; pero, al descubrir que es impuesto, se revela”, señala la narradora.
“Me gustó construir esta novela a través de los huecos que ella va formando de todas las personas: sus padres, su hermana, sus tíos, su pareja y hasta su perro. En cierto momento, decide investigar de dónde viene y quién es. Con la búsqueda de sus padres comienza su travesía”, detalla.

La egresada de Derecho de la Universidad Anáhuac del Sur destaca que
el telón de fondo, donde empieza la fragmentación de la familia, es en el año 2000; cuando los padres tienen que salir huyendo, porque forman parte del crimen organizado, de la trata, las desapariciones y muertes, lo que nos está explotando hoy en la cara”.
Indica que “ellos se esconden en el desierto, en la zona del silencio; que también es una metáfora. Por esto, Raquel atraviesa entidades violentas, como San Luis Potosí o Tamaulipas, y se encuentra con un país fragmentado”.
Quien cursó el diplomado en Creación Literaria de la SOGEM aclara que la hermana es el ancla. “Es la relación de amor más fuerte que tiene Raquel, la sostiene, la protege y siempre está con ella. Es la que nunca la va a abandonar. Y, al final, ella descubre quién es y, aunque tiene dudas, decide enfrentar ese camino, esa verdad”.

Dice que empezó a escribir “Estos son mis huesos” en 2006; pero que hizo muchas versiones, pues trabajó la novela en varios talleres literarios, poniendo énfasis en la estructura literaria.
La obra inspiró el performance homónimo, en el que participan la autora y la artista visual argentina Celestial Brizuela, el próximo 6 de junio en el Museo del Chopo.