Guillermo Arriaga apuesta por un arte subversivo

El narrador y guionista de cine afirmó, en la FIL Monterrey, que en la escritura no hay reglas y que, a través de su obra, protesta contra el mundo efímero

thumb
Guillermo Arriaga durante su charla de en la FIL de Monterrey.

“La subversión debe ser la principal característica del arte. La literatura debe crear un espacio de silencio y, a la vez, uno de diálogo profundo entre la obra y uno mismo”, afirmó ayer el escritor y guionista de cine Guillermo Arriaga.

TE RECOMENDAMOS: 33 FIL Monterrey: letras a ritmo de cumbia

Mis últimos libros son de 700 páginas. Es mi protesta contra el mundo de lo efímero. Porque quiero que la gente dedique tiempo a mis novelas. Aunque luego me mienten la madre porque, después de 700 páginas, no les gustó el final”, comentó.

Risueño, dicharachero, el narrador mexicano de 67 años ofreció, ante un auditorio lleno sobre todo de jóvenes, la charla inaugural del II Foro Las mil formas del libro de la FIL Monterrey, en la que reflexionó sobre el éxito, las razones de la autocensura, el andamiaje de la creación y el poder de la ficción, entre otros temas.

En la escritura hay una sola regla: que no hay reglas. No necesito guías. No quiero saber a dónde voy, sino ir descubriendo la obra. Cuando empiezo a escribir, no tengo idea de nada. Yo no construyo personajes, a mí se me revelan. Ya sé que puede parecer esquizofrénico, pero me hablan. Claro que es el inconsciente el que define todo”, agregó.

thumb
Guillermo Arriaga dando autógrafos en la FIL de Monterrey.

REVALORA EL PODER DE LA FICCIÓN Y LA FANTASÍA

El también productor y director cinematográfico revaloró el poder de la ficción y la fantasía. “Algo tienen que incomoda al poder y que hacen que los ciudadanos obtengan una visión más profunda de las cosas”.

Conocido por ser el guionista de películas como Amores perros, 21 gramos, Babel, Los tres entierros de Melquiades Estrada y The Burning Plain, Arriaga dio la justa dimensión a la fama.

Para mí, el éxito es que mis hijos me llamen por teléfono. No hay nada más triste que un hijo al que le vales madres. ¿De qué me serviría ganar un premio si mis hijos no me pelan? ¿De qué me serviría ganar un reconocimiento si mis hijos son un desastre?

El éxito, si existe, es efímero. En cine se dice que eres tan exitoso como tu última película. Creo que lo importante es crear vínculos poderosos con la gente que te quiere”, destacó.

ARRIAGA RECONOCE LA FIGURA DE SUS PADRES EN SU CARRERA

Reconoció que no hubiera podido construir su carrera como escritor si no hubiera tenido los padres que tuvo. “Eso es fundamental. Mis padres me dijeron que, por supuesto, sería escritor y director de cine. No me pidieron que me dedicara a otra cosa. Es vital que haya una familia que te apoye en lo que quieras hacer”.

El ganador del Premio Alfaguara de Novela 2020, por Salvar el fuego, recomendó a los estudiantes que no persigan sus sueños. “Plantéate metas y cúmplelas, porque el sueño es algo vago. La organización debe ser por año, no dejar las cosas de manera ambigua. Es distinto pasar del sueño a la meta”.

Señaló que “parte de este negocio es la seducción. No en el término sexual, sino seducir a la gente que invierta en lo que tú crees. Se requiere actitud, no dejarse vencer por la adversidad. Que se la crean. El acto de crear es sagrado. Tienen que arrodillarse ante el acto de crear. Y no consideren que algo es menor, porque puede ser un ladrillo que rompa una puerta”.

PIDE NO CAER EL AUTOCENSURA

El autor de las novelas Extrañas (2023) y El hombre (2025) aconsejó no caer en la autocensura. “La autocensura tiene que ver con el convencimiento de que lo que estamos haciendo no vale la pena. Les decía a mis alumnos que cuando escriban no traten de ser profundos, pero tampoco superficiales. Sólo quiero que cuenten una historia. Si ustedes son profundos, superficiales o políticos, así será la historia.

El andamiaje de la creación es muy frágil como para ponerle pesos encima. El peso más terrible para una obra es el moral, querer dar lecciones morales. Se derrumba la historia. Las razones de la autocensura son pensar: lo que hago no vale la pena, qué van a pensar de mí y querer hacer lo políticamente correcto”, indicó.

Advirtió que “lo primero que se escribe siempre será una mierda; pero por eso se reescribe, se trabaja, se reedita. La palabra clave no es talento, sino rigor. Yo di clases durante 32 años. ¿Cuántos alumnos con talento creen que tuve? Como de 17 mil, unos 13”.

Ante la pregunta de qué hacer ante la inteligencia artificial, Arriaga dijo que “somos una especie tan estúpida que la IA está haciendo algo más inteligente que nosotros. Pero ella no siente orgasmos, no se enamora, no siente cómo sale la sangre cuando te parten el hocico. Hay que defender el peso de la experiencia humana”.

CONSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

*mcam