Festeja La Titería 50 años de El Circo... una apuesta por el riesgo
La obra de Lucio Espíndola revive en una versión actualizada y a tres pistas, con los 18 personajes construidos hace medio siglo

Entra decidida la banda del circo tocando distintos instrumentos; le sigue Pepe en su monociclo; Ariadna arriesga la vida en la cuerda floja; los gemelos Gervasio se pelean el protagonismo; las focas juegan con sus pelotas; el domador de leones demuestra su valentía; el hombre de las pesas, el payaso y la bella chica en el trapecio despiertan el asombro.
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Es El circo, la obra de títeres creada por el dramaturgo, actor y titiritero argentino Lucio Espíndola (1935-2022) en 1975, que vuelve al escenario de tres pistas en el Centro Cultural La Titería con los mismos 18 personajes construidos hace cinco décadas.
Son los títeres originales que hizo Lucio. Tienen 50 años. La obra, que se estrenó en Guadalajara, nos ha acompañado toda la vida. Se ha convertido en un clásico de la compañía Marionetas de la Esquina, que también cumple medio siglo. Por eso festejamos actualizando esta pieza”, comenta la directora escénica y titiritera Lourdes Pérez Gay (1945).

En entrevista con Excélsior, la compañera de trabajo y de vida de Espíndola, cofundadora de estas iniciativas y cocreadora del catálogo de la compañía, comenta que El circo es, técnicamente hablando, la obra más complicada de Espíndola.
No son títeres fáciles de mover. Gervasio, el de las sillas, tiene 40 hilos, por ejemplo. Con hilos puedes hacer muchísimos trucos que sorprenden. Pero si fallas es una cosa horrible. Si se te enreda el hilo, fracasó el número.
En esta pieza, los 18 personajes son movidos por cinco titiriteros. Éstos deben ser un equipo fuerte y acoplado, pues hacen un ballet detrás. El circo siempre tiene riesgo, pero nuestros títeres también. En esta profesión arriesgas todo el tiempo”, agrega.
LA TRADICIÓN CIRCENSE SIGUE VIGENTE
La productora está convencida de que la tradición del circo no ha perdido vigencia. “Los niños que nos vieron hace 50 años, ahora vienen como abuelos y sus nietos se emocionan igual que ellos cuando eran chicos”.
Narra que El circo, que arranca hoy su temporada de ocho funciones en La Titería, a las 13:00 horas, ha sido muy solicitado por instituciones y público. “La hemos llevado por todo el país, a Estados Unidos y a Europa. La piden siempre”. Se presentará los sábados y domingos de julio.

Originalmente, esta obra formaba parte de otra titulada Éranse muchas veces, una alegoría política sobre la resistencia a las dictaduras sudamericanas. Más tarde, El circo se independizó como espectáculo y viajó a México, donde evolucionó técnica y narrativamente. Aquí incorporó a un maestro de ceremonias humano, que rompía la cuarta pared.
Esta versión actualizada la dirige Amaranta Leyva. Se adecúa al momento actual, cambiaron los telones, la escenografía y la carpa. Ahora debemos meter varios artilugios o adornos para captar la atención de los niños acostumbrados a las pantallas. Ya no se concentran en el títere solo. Pero, al final, el espectáculo los atrapa”, agrega Pérez Gay.
TALENTO JOVEN DETRÁS DE LOS TÍTERES
Destaca que otro aspecto que la entusiasma es que la pieza será interpretada por titiriteros jóvenes. “El que más tiene con nosotros es cuatro años. Ir entrenando a egresados de la Escuela de Teatro en esta técnica es una enorme satisfacción, porque no hay en México escuelas de títeres”.
Piensa que el teatro de títeres no está suficientemente valorado. “No siempre por culpa del público o de las autoridades, sino porque a veces no hay buena calidad en el trabajo y se va minimizando.
Es un teatro que si lo haces bien es mágico. Antes que nada necesitas ser un buen escultor, hacer buenos mecanismos, ser actor, tener habilidad manual y saber transmitirle al títere el personaje. El títere no es feo ni bonito, es un personaje. Cuando es un buen personaje, le crees todo. Si no tienes emoción arriba, los de abajo no sirven para nada”, dice tajante.
La gestora indica que su trabajo busca que los actores sientan orgullo de ser titiriteros, porque “es un arte difícil”.
Marionetas de la Esquina cuenta con un repertorio de 25 obras y 40 de títeres, “las que más nos gustaron, y las que pide el espectador”.
Dice que si tienen público, la temporada se alargará todo agosto.
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*mcam
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