¿De qué trata exactamente ‘El Principito’? La historia que nos hizo ver con el corazón
¿Cuál es la verdadera trama de ‘El Principito’? Los temas y el impacto detrás del clásico que ha inspirado generaciones.

El Principito es uno de los libros más leídos en el mundo; sin embargo, su trama puede abarcar tantos temas que cuando alguien te pregunta de qué trata, la respuesta abarca más de lo que pensamos. ¡Por algo es el clásico más famoso de la literatura!
A menudo, El Principito se presenta como un cuento para niños que sueñan con estrellas, planetas pequeños y molinos de viento. Pero en realidad, esa apariencia ligera encierra capas profundas de significado: cuestionamientos sobre la naturaleza humana, la amistad, el amor, la soledad y la mirada crítica hacia el mundo de los adultos.
Esa mezcla de sencillez y filosofía ha hecho que el libro trascienda edades y culturas; su trama nos invita a reflexionar, a redescubrir lo esencial, a rescatar el asombro infantil que muchos abandonamos al crecer. Esa tensión entre la inocencia y la adultez es uno de los motores del texto.

¿De qué trata realmente El Principito?
El Principito (originalmente Le Petit Prince) fue escrito por Antoine de Saint‑Exupéry en 1943 y se publicó con ilustraciones realizadas por el propio autor. El libro comienza con un narrador que se identifica como piloto y relata cómo, de niño, dibujó un elefante dentro de una serpiente, pero los adultos siempre interpretaron su dibujo como un sombrero.
Esa incomprensión por parte de los adultos marcó su relación con la imaginación; cuando su avión sufre una avería en medio del desierto del Sahara, el narrador queda varado. Ahí conoce al Principito, un niño enigmático, quien le pide que dibuje un cordero. A través del diálogo entre ambos, el Principito va relatando sus viajes y sus experiencias.
El Principito proviene del asteroide B‑612, una pequeña esfera con tres volcanes (uno activo y otro inactivo) y una rosa peculiar a la que cuida con devoción. Impulsado por la curiosidad y la necesidad de encontrar compañía, decide emprender un viaje interplanetario.
En su travesía conoce personajes que representan a los humanos (con críticas y lecciones a interpretar): la obsesión con el poder, la vanidad, la rutina vacía, el materialismo y la desconexión con lo esencial.
Finalmente, el Principito llega a la Tierra, donde experimenta el choque entre sus expectativas y la realidad humana. Se encuentra con un jardín de rosas, lo que lo entristece: descubre que su rosa no es única como él creía.
El encuentro con el zorro marca un momento decisivo: el zorro le enseña la idea de aprender a “domesticar” y crear vínculos; al final, el Principito decide regresar a su planeta usando un método simbólico: permite que una serpiente lo muerda, aceptando la separación física para mantener la conexión espiritual.

¿Quiénes son los personajes en El Principito?
- El Principito: es el viajero, el interlocutor que cuestiona; representa la inocencia dentro del mundo adulto.
- El narrador/piloto: con tintes del autor, es la voz que guía al lector, con su experiencia de adulto que redescubre el valor de las cosas pequeñas.
- La rosa: representa la responsabilidad, el amor elegido y la exigencia emocional.
- El zorro: enseña que domesticando (creando lazos), algo se vuelve especial.
- La serpiente: actúa como puerta simbólica de regreso y agente de transición.
- Rey, vanidoso, hombre de negocios, farolero y geógrafo: cada uno representa un rasgo humano exacerbado que el Principito contempla con asombro o crítica.

¿Cuáles son los temas centrales de El Principito?
Los temas principales en El Principito giran en torno a la crítica hacia el mundo adulto, con personajes y comportamientos que sirven para cuestionarlos y volver a presentarles lo que realmente importa: la amistad, el amor y la responsabilidad.
Aunque el Principito viaja en busca de compañía, su camino también es solitario. El vínculo con el zorro, y su decisión de “domesticar”, implica asumir responsabilidades afectivas: amar algo implica cuidarlo, conocerlo, aceptarlo con sus defectos.
El relato también nos lleva a ver el mundo desde la perspectiva infantil, con asombro y no con la visión “práctica” de los adultos.
La despedida del Principito es dolorosa y simbólica. Aun cuando su cuerpo desaparece, su recuerdo permanece: esa dualidad entre estar físicamente ausente, pero estar presente con el alma o en la memoria es un tema poético recurrente.
El Principito no es solo literatura infantil: ha influido en filosofía, cultura popular, educación y pensamiento espiritual. Muchos lo usan como lectura reflexiva en escuelas, debates sobre valores, y también en contextos religiosos.
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