Captan esencia del poeta Germán List Arzubide en el Munal

La exposición sobre el poeta y dramaturgo estridentista fue curada e investigada por María Estela Duarte; incluye 300 piezas entre documentos, mecanuscritos, fotografías, revistas, pinturas y títeres

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Fotos: Cortesía Archivo Germán List Arzubide / Cuartoscuro

Cuando el poeta estridentista y dramaturgo Germán List Arzubide (1898-1998) cumplió más de 90 años, la titiritera Mireya Cueto le puso el sobrenombre de “el nuevo Tezcatlipoca”, debido a su juventud eterna, y cada vez que alguien le preguntaba cómo había alcanzado esa edad en tan buenas condiciones, él afirmaba lo siguiente:

Les paso mi fórmula, pero tómenla bajo su propio riesgo: he comido como un lobo, he bebido como un pez y he amado como un fauno, sin medida ni clemencia”, recordó Eric List Crespo, nieto del autor que colaboró en la redacción del Segundo Manifiesto del Movimiento Estridentista, en 1923, y dirigió la revista Horizonte entre 1926 y 1927, como lo relata la exposición Germán List Arzubide (1898-1998): en las letras está la vida, que abre hoy al público en el Museo Nacional de Arte (Munal).

La muestra, que contó con la curaduría e investigación de María Estela Duarte, incluye 300 piezas entre documentos, mecanuscritos, fotografías, revistas, así como pintura y escultura de época y títeres a los que les diera vida a través de su dramaturgia, distribuidos en cuatro núcleos: Nace un revolucionario, Estridentismo, Teatro guiñol y radiofonía y Un siglo de oposición.

Además, incluye obra referencial de época, creada por Diego Rivera, Aurora Reyes, Ezequiel Negrete Lira, Juan Leonardo Cordero, Francisco Arturo Marín, Luis Arenal, Isaías Cervantes, Enrique

Gottdiener y Ramón Alva de la Canal, entre otros.

Héctor Palhares, director del Munal, comentó que List Arzubide fue un personaje versátil “con una vinculación directa con el periodismo, la radiofonía, el teatro guiñol, la diplomacia, la poesía y con otras disciplinas que representan no sólo una coordenada fundamental en la historia del país, sino en el contexto de grandes cambios políticos revolucionarios, históricos y sociales, y de esa vanguardia latinoamericana a la que conocemos como estridentismo”.

Por su parte, la curadora detalló que para esta exposición revisó el archivo de la familia durante cinco años. “Por primera vez, fue posible que se abriera el archivo de Germán, con más de 30 cajas, algunas organizadas en la parte dedicada al estridentismo, pero las demás hubo que revisar y clasificar para iniciar una lectura de este enorme personaje que vivió 100 años, y durante esos años me la pasé diciendo: ‘No sólo es estridentismo, porque vivió 100 años, él hizo más’”.

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Y destacó el protagonismo de List del guiñol, al crear argumentos como Comino vence al diablo, Comino va a la huelga y Comino, lávate los dientes, así como los personajes que ideó para aquellas puestas, muchos de los cuales se presentaron en el Palacio de Bellas Artes.

Fueron obras con un mensaje social, por ejemplo, Comino vence al diablo habla de un niño que no quiere estudiar, entonces su abuelo lo lleva a trabajar y el patrón se disfraza de diablo para asustar a los niños”, recordó.

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MIRADA FAMILIAR

Eric List Crespo recordó que su abuelo “fue un tipo eternamente joven, risueño, escandaloso, ligador y comelón, así que era un hombre que echaba relajo, que se preocupaba por estar con los jóvenes, a quienes les hablaba directo y ellos entendían que era un adulto que les hablaba sin menosprecio ni distancia por la edad. Fue un educador estético fabuloso y un anecdotario con patas”.

Además, destacó la riqueza del archivo y aseguró que en la parte que aún no ha sido clasificada podrían estar los papeles originales de las obras que escribió para teatro guiñol, y, quizá, algunos detalles más que podrían aludir a la faceta revolucionaria que adquirió tras la muerte de los hermanos Serdán.

Para él, los títeres eran algo palpitante en su vida. Él tuvo que exiliarse varias veces de México y en uno de esos exilios fue a dar a la Unión Soviética, donde descubrió el teatro de muñecos. Se enamoró de aquella idea y al viajar a París se encontró con Lola y Germán Cueto, con quien era uña y mugre, y empezaron a hablar de cómo organizar algo parecido en México”, apuntó.

Finalmente, señaló que el trabajo de List en el mundo del guiñol se desarrolló con tres familias: los Cueto, una compañía creada por los Alba de la Canal y con Nachita Amador, quienes fabricaban los títeres y mi abuelo creaba los personajes y la dramaturgia”.

cva