5 libros protagonizados por madres "reales"
En esta lista recapitulamos una serie de historias que expresan diversas maneras de afrontar la maternidad.

“Dadme los cinco primeros años de la vida de un niño y tendréis el resto”, escribió el inglés Rudyard Kipling, autor de El libro de la selva.
A partir de esta reflexión, resulta inevitable pensar en la función de la familia en la formación de la personalidad de niños y niñas, principalmente de los padres, donde la maternidad ha sido retratada en diversas obras literarias.
A lo largo de la historia, la literatura ha sido un reflejo de las complejidades humanas, y entre sus temas más recurrentes destaca la maternidad.
Muchos autores, contemporáneos y clásicos han intentado retratar los desafíos de la crianza y la compleja relación entre madres e hijos.
Este esfuerzo ha dado lugar a una gran variedad de personajes maternos, que van del arquetipo tradicional de la madre cariñosa y abnegada, hasta figuras que rompen con ese paradigma y estereotipo negativo, mostrando facetas ambiguas, atípicas o incluso oscuras.
El papel de la madre en la literatura trasciende la función de cuidadora o mera encargada del hogar, se convierte en un símbolo que permite explorar emociones profundas y contradicciones humanas, no sólo desde la perspectiva de los hijos, aunque esta es utilizada para expresar el otro lado de la relación familiar nuclear.
A través de las madres, los relatos abordan temas como el sacrificio, el amor incondicional, la identidad, el dolor y la ausencia.
En algunos casos, se presentan como pilares fundamentales en la vida de los personajes, mientras que en otros, su presencia o su falta marcan heridas profundas que condicionan la historia.
Además, la figura materna también ha servido para cuestionar los modelos sociales establecidos, mostrando la tensión entre las expectativas culturales y la realidad de las mujeres que maternan.
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Así, la literatura ha ido construyendo un imaginario complejo, en el que la madre puede ser fuente de vida y de protección, pero también de conflicto o contradicción.
En la actualidad, los retratos literarios de la maternidad continúan evolucionando, alejándose de los estereotipos para dar lugar a representaciones más diversas, humanas y realistas.
A continuación, te presentamos cinco libros que reflejan la maternidad desde distintos matices y con las complejidades que representa.
Los miserables (1862)
El clásico universal escrito por el francés Víctor Hugo, y una de las novelas totales más importantes, cuenta con un personaje que representa la maternidad que busca proteger a toda costa así como el amor incondiciomal a un hijo.
Se trata de Fantine, cuya representación es la de una madre sacrificada que lucha por el bienestar de su hija Cosette.
Es una mujer que, debido a su situación social y personal, se ve obligada a tomar decisiones difíciles y a pasar por circunstancias crueles y de violencia para asegurar el futuro de su hija.

Para mantener a Cosette, Fantine se ve obligada a trabajar como costurera y, luego, a prostituirse, lo que la lleva a un estado de miseria y sufrimiento.
A pesar de su situación, Fantine siempre se preocupa por Cosette y busca asegurar su futuro, aunque una de las críticas que se le hace al personaje por parte de los lectores es haber dejado a su hija en manos del matrimonio Thénardier, donde la pequeña sufre lo indecible, hasta que escribe una carta al protagonista, Jean Valjean, para que la cuide y saque de esa familia que la explota física y económicamente.
Como agua para chocolate (1989)
El best-seller escrito por Laura Esquivel tiene un personaje fundamental en la madre de Tita; se trata de Mamá Elena, pues ella establece una tradición familiar que impide a Tita, la hija menor, casarse y vivir su amor con Pedro, lo que desencadena la mayor parte de la trama.
Mamá Elena es una mujer fuerte, tradicional y que impone su voluntad, buscando mantener las costumbres familiares por encima de las emociones de sus hijas.

En la ficción de Esquivel, Mamá Elena tiene un pasado turbulento, incluyendo la pérdida de su primer amor y la infidelidad de su esposo, por lo que estos traumas afectan su relación con Tita y su oposición a su amor con Pedro.
Sin spoilers, un suceso fundamental con Mamá Elena desencadena un punto de inflexión en la historia que afecta directamente a Tita y la hace repensar su vida.
La cuadratura del círculo (1999)
En esta notable pero compleja novela escrita por el Premio Cervantes 2024, el español Álvaro Pombo, que ocurre en plena edad media, y con varios escenarios que se entrelazan con el protagonista, el joven Acardo, que termina convirtiéndose en un soldado de las cruzadas que lucha en Jerusalén, su madre es un personaje importante que define todo el libro desde el inicio.
Si bien Acardo reside en su casa con la ausencia notable del padre (puesto que también es un soldado cruzado), mantiene una relación relativamente cercana con ella, aunque distante y marcada por el rechazo, así como la preferencia de la madre por sus otros dos hijos, lo que Acardo resiente y define su personalidad, que lo lleva a ser violento y no disfrutar ni de las relaciones amorosas ni fraternales, hasta que abandona el seno familiar y empieza la aventura.

En la primera parte de la novela, lo vemos enfrentarse con su madre, autoritaria e intrigante, e identificarse con su padre, fiel vasallo del duque de Aquitania, que se despedirá de él pidiéndole que no le olvide.
Descubrimos dos rasgos de la personalidad del joven Acardo: su voluntad de imponerse a los demás y una castidad que no nace de la virtud sino de la insuficiencia y la frustración, aunque capítulos después la figura materna intenta recobrar el sentido de afecto hacia Acardo.
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Paula (1994)
La vida familiar de la autora de esta novela, la chilena Isabel Allende, está marcada por eventos decisivos y complejas emociones, ha influido profundamente en su obra literaria, especialmente en la emotiva novela Paula.
Criada en un entorno familiar influyente, con fuertes vínculos con la política y la cultura, Allende creció rodeada de estímulos intelectuales que fomentaron su creatividad y sensibilidad artística.
El vínculo íntimo que compartía con su hija Paula, truncado de forma trágica por una enfermedad devastadora, constituye el corazón emocional de esta obra.

Esa relación cercana y profundamente afectuosa se refleja con intensidad en Paula, donde la autora explora con gran delicadeza temas como el amor familiar, el dolor de la pérdida y la permanencia de los vínculos afectivos.
A partir de su experiencia personal, Allende construye una narrativa que va más allá de lo autobiográfico para adentrarse en lo universal: los lazos familiares y la vulnerabilidad de la existencia humana.
Paula se convierte así en un testimonio conmovedor del poder del amor y del duelo, y de cómo estas vivencias pueden transformar tanto la vida como la literatura.
Quién quiere ser madre (2017)
Esta historia, escrita por la española Silvia Nanclares, es una obra autobiográfica, donde Silvia se enamora al tiempo que vive la dolorosa pérdida de su padre.
En medio de ese vaivén emocional, decide quedarse embarazada: siente que la vida le debe una vida.
Quién quiere ser madre es una novela que narra, con honestidad y sensibilidad, el viaje de una mujer cuyo anhelo de ser madre se topa mes a mes con la frustración.

La urgencia del reloj biológico, la sombra de la infertilidad, las dudas, el impacto en la pareja, las palabras —y los silencios— de los seres queridos, el sexo convertido en trámite, la espera, el miedo... y también la medicina reproductiva como última esperanza.
Pero esta historia no solo habla del deseo y la pérdida, sino también del amor, la familia, la amistad y la fuerza de seguir adelante.
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