Adaptan y montan la obra ‘El espíritu de la tierra’

Porta Teatro presenta ‘Lulú’, basada en la obra del dramaturgo alemán Frank Wedekind (1864-1918)

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Itzhel Razo y David Hevia, codirectores de la puesta. Foto: Jaime Boites

CIUDAD DE MÉXICO.

“La mujer que manipula, se manipula y es manipulable. La mujer como el espíritu de la tierra, el espíritu de la voluntad, que a la vez es contradictoria como un volcán o un terremoto”. Así resume el director teatral David Hevia la obra El espíritu de la tierra (1895), del dramaturgo alemán Frank Wedekind (1864-1918).

Esta pieza, una de las más conocidas de Wedekind, que inspiró la ópera Lulú, de Alban Berg, es ahora adaptada por Itzhel Razo con el mismo nombre, quien la codirige junto con Hevia, e interpretada por los integrantes de la compañía Porta Teatro.

“La puesta en escena es un cuestionamiento sobre el rol que cumple hoy en día la mujer. Parece que es un texto muy lejano, que no tendría conexión con la mujer actual; sin embargo, hay algo en la esencia de la obra que se mantiene y ahí radica la genialidad de Wedekind”, comenta Razo en entrevista.

Lulú, que comienza su temporada este sábado en el foro Un Teatro. Alternativa Escénica, narra la historia de una hermosa joven, a la que un hombre maduro, acaudalado e influyente, recoge de la calle y le permite iniciar un camino que la conduce por diversos ámbitos de la sociedad. La protagonista representa el estereotipo de mujer fatal, encarna el eterno fantasma masculino de la hembra que atrae, seduce y destruye.

“La idea es cuestionar qué tanto la figura masculina otorga identidad a la mujer a través de los siglos y cómo esto se vuelve al mismo tiempo en arma de doble filo. Propongo sacarla de esa imagen de mujer fatal, de víctima. Hay muchas formas de leer esa historia. Queremos reflexionar sobre qué tanto hemos cambiado como sociedad”, añade la también bailarina.

Hevia detalla que este ejercicio teatral es el resultado de un curso de dirección que impartió en la carrera de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM. “En él planteo obras clásicas y no sólo se trata de adaptarlas a la modernidad, pues las emociones no tienen época, no hay modernas y antiguas. Son las circunstancias las que cambian, pero el teatro trata de seres humanos.

“Lo que rescato de este trabajo es la síntesis que Itzhel hace de la obra, sin perder lo que el autor plantea sobre esta relación de la mujer con los otros y con ella misma. La abstracción que tiene la puesta sin perder los diálogos”, asegura el también actor.

Hevia piensa que “este tipo de ejercicios donde se muestra que pueden convivir perfectamente las narrativas clásicas, escénicas, con una circunstancia contemporánea, joven, desesperanzada, es un gran logro”.

Razo concluye que en Lulú se conjuntan el montaje contemporáneo, los vestuarios no son de época, pero sigue teniendo la esencia original. “Siempre había abordado el trabajo escénico desde el concepto, el cuerpo, por mi formación de bailarina, y al entrar al curso me planteé el reto de entrar a la construcción de la obra desde el discurso, el tema, la historia”.

¿Dónde y cuándo?

La pieza Lulú, inspirada en la obra El espíritu de la tierra, de Frank Wedekind, estará en temporada del 2 de julio al 7 agosto de 2016 en Un Teatro. Alternativa Escénica (ubicado en la calle Nuevo León número 46, colonia Condesa, Ciudad de México).