Daniel Pérez exhibe la muestra ‘FLAMMA’ en el Cenart
El artista mexicano presenta su obra en la Galería Principal de La Esmeralda, con pintura, fotografía y una mesa con objetos

CIUDAD DE MÉXICO.
Bajo el estatuto de que la repetición de patrones puede llevar al descontrol, el artista Daniel Pérez presenta en la Galería Principal de La Esmeralda, CENART la exposición FLAMMA, compuesta por una serie de pintura, una de fotografía y una mesa con objetos.
Para el artista más allá del medio en que se presentan las piezas, es importante su momento de ejecución, el cual concibe como una acción planeada bajo ciertas reglas, que al reincidir en ellas, tienen como resultado modificaciones sobre la superficie del lienzo o del papel que escapan a un completo control racional.
“Me gusta pensar que mi trabajo consiste en reconocer patrones en la naturaleza para luego diseñar paradigmas pictóricos, o fórmulas que pueden repetirse infinitamente. Lo que hago es establecer ciertas constantes en la metodología para después de repetir el patrón durante un tiempo, realizar variaciones y alterar el patrón original. De manera que el modelo que diseñé originalmente se transforme y arroje resultados más o menos impredecibles. Me gusta pensar que mi pintura es un sistema que tiende a la aleatoriedad y al caos”.
Las pinturas consisten en ejercicios abstractos realizados en un formato estándar: la pared contiene varios lienzos rectangulares colocados verticalmente en una línea recta. Todos los cantos de los lienzos están pintados en color blanco, negro o fosforescente, lo cual enfatiza el límite del cuadro. Los lienzos presentan líneas rectas colocadas en distintos ángulos que forman distintos horizontes sobre la superficie.
Las fotografías presentan el mismo formato y ejercicio, sólo que en vez de utilizar color, hay distintas variaciones de líneas en blanco y negro. En la muestra hay una mesa colocada frente a las pinturas que tiene objetos dispuestos como piezas dentro de un museo de antropología; hojas, piedras, un microscopio, una canica y un pedazo de metal tienen manchas de pintura sobre ellas.
Al cuestionar al artista sobre la relación de su trabajo con la abstracción en la historia del arte, comenta que la entiende no como el resultado de una imagen específica, sino como la forma de aproximarse a la superficie del lienzo, “en términos plásticos, la abstracción tiene lugar en el acto de separar, fragmentar, fusionar, o desplazar un objeto de su contexto original, para transformarlo y hacer una síntesis de sus partes. La abstracción en la pintura también puede suceder en el diseño de metodologías que transformen las posibilidades narrativas de la imagen . Otro tipo de abstracción es el reconocimiento de patrones en las líneas y los puntos, como hacía Kandinsky por ejemplo”, detalla.
Sobre el título de la exposición el artista dice que fue inspirado en el libro El Pabellón de Oro, del novelista japonés Yukio Mishima, publicado en 1956.
En la novela Mizoguchi, el protagonista, quema el Pabellón de Oro, un templo del siglo XIV, rodeado por un hermoso jardín, que forma parte del monasterio Zen de Rokuojuji. La quema sucede después de que el protagonista se siente decepcionado por personas cercanas a las que admiraba.
Para Pérez la quema del templo produce una “flama”, un resplandor que sucede sólo tras la destrucción. Para el artista repetir un patrón hasta deformarlo también tiene como resultado una luz que sólo aparece tras multiplicar el gesto.
¿Dónde y cuándo?
FLAMMA puede visitarse hasta el 4 de marzo en la Galería Principal del Cenart, ubicada en Río Churubusco 79.