Museo Federico Silva festeja 11 años de ensalzar la escultura
Inauguran la exposición Levedad y solidez. La mesura de la forma, que se encuentra integrada por obras del artista regiomontano Alberto Vargas

SAN LUIS POTOSÍ, 23 de septiembre.— Con una evocación a la mitología y una invitación a la imaginación, el Museo Federico Silva celebró su undécimo aniversario con la
inauguración de la exposición Levedad y solidez. La mesura de la forma. La muestra está integrada por obras del artista regiomontano Alberto Vargas.
El museo, fundado en 2003 en el corazón de San Luis Potosí, recibió su nombre en honor al escultor Federico Silva, quien es reconocido por su trabajo como investigador y artista plástico. Su obra incluye la creación del Espacio Escultórico de Ciudad Universitaria en el Distrito
Federal.
De acuerdo con el escritor Luis Ignacio Sáenz, quien asistió a la ceremonia por el aniversario del museo, éste se ha consolidado como “la morada de la escultura en nuestro país”, ya que realiza una propuesta que congrega objetos “potentes y hermosos, atravesados por un halo de inteligencia sensible”.
Asimismo, el escritor elogió el trabajo escultórico de Vargas, al señalar que “se trata de reflexiones en movimiento sobre el espacio. La forma y el entorno constituyen la base del discurso tridimensional de Alberto Vargas, la suya, es una escultura indisoluble de su condición estructural, en sus piezas lo interior se identifica con lo exterior y se subsume en su apariencia. A eso se reduce felizmente: equilibrio perfecto”.
A la ceremonia también acudieron Mauricio Gómez, director de Organismos de la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí; Manuel Fermín Villar Rubio, rector de la Universidad Autónoma de esa entidad; Enrique Villa Ramírez, director general del Museo Federico Silva, y el escultor Alberto Vargas.
Según personal del museo, el escultor Federico Silva no asistió a la ceremonia debido a impedimentos relacionados con su avanzada edad; sin embargo, su obra se exhibe en la exposición permanente del museo como un recordatorio de su labor a favor de las artes, ya que desde su fundación Silva ha trabajado de manera incansable con el personal de la institución para difundir la escultura contemporánea en el país.
Enrique Villa Ramírez afirmó que para San Luis Potosí, el Museo Federico Silva ha significado un detonante para el surgimiento de otros centros culturales en la región, además de que se trata de un referente para la difusión de la escultura contemporánea a escala nacional.
De igual forma, anunció que el próximo año será importante para el museo, debido a que se presentarán exposiciones de diversos escultores mexicanos, entre ellas una presentando la obra de Francisco Toledo.
Por otra parte, Villa habló sobre los retos y objetivos de la institución que dirige, entre ellos la gestión de un proyecto de ampliación, el cual incluye la construcción de una bodega para el almacenamiento y preservación de acervo, con el objetivo de recibir un mayor número de obras, ya que actualmente el recinto no posee las condiciones para dicho
cometido.
Levedad y solidez
La exposición, que engalana el homenaje por el undécimo aniversario del museo Federico Silva Escultura Contemporánea, está conformada por más de 70 piezas.
Además de la muestra escultórica, uno de los criterios de las exposiciones que el museo ha realizado en los últimos 11 años es el mostrar al artista a partir de su vida personal, con el fin de que el público comprenda mejor el contexto de la obra.
Se exhibe Evocación e imaginación
El nombre de la exposición alude a la sensación de levedad transmitida por las esculturas que forman la muestra, porque en realidad se trata de piezas elaboradas con materiales pesados y difíciles de maniobrar como el acero inoxidable.
A decir del escultor Alberto Vargas, uno de los retos más importantes de su obra es maniobrar los materiales en formas que retan la naturaleza de los mismos.
La obra de Vargas se encuentra conformada por un conjunto de evocaciones hacia la mitología, por ello afirma: “No me interesa hacer historia, me interesa disfrutar la historia. La mitología es una fascinación porque es una excusa para hacer lo que quieras”.
Sus esculturas refieren con frecuencia a la historia griega, aunque también se encuentran impregnadas por experiencias de su niñez y referencias literarias, una de las piezas que integran Levedad y solidez alude a la obra de Arthur Rimbaud.
Vargas nació en Monterrey, Nuevo León, en 1958. Estudió arquitectura, y posteriormente cursó una licenciatura en Bellas Artes, con orientación hacia la escultura, por la Universidad de Austin, Texas. Actualmente su trabajo se presenta en una exposición montada por el Museo Federico Silva, Escultura Contemporánea, con motivo del undécimo aniversario del recinto.
Las obras del escultor presentan un constante lenguaje arquitectónico; sin embargo, de acuerdo con él, su trabajo no se encuentra vinculado con la formación de espacios funcionales, sino que busca generar espacios arquitectónicos para la imaginación, por ello algunas de sus esculturas son torres que cuentan con pequeñas puertas que invitan a entrar.
Vargas afirma que es seguidor de la obra del arquitecto francés Étienne-Louis Boullé, debido a que su trabajo incita a la imaginación con diseños utópicos, hecho que lo ha inspirado para emular torres imposibles, en las cuales explota las capacidades expresivas de los materiales que selecciona para cada obra.
En algunos casos, ha replicado los mismos diseños en distintos materiales, con el objetivo de generar experiencias sensitivas diferentes.
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