¿Cómo se forman los arcoíris? Explicación para niños y grandes
Los arcoíris fascinan a niños y adultos por igual. Aquí te explicamos de forma sencilla cómo se forman sus colores.

Los arcoíris son uno de los fenómenos naturales más bellos que atraen la mirada de las personas, gracias a sus fascinantes colores que suelen aparecer después de la lluvia.
Pero ¿alguna vez te ha tocado ver uno y preguntarte cómo se forma un arcoíris? Si alguna vez te hiciste esta pregunta, aquí te contamos de manera sencilla qué es y por qué aparece este espectáculo de la naturaleza.
¿Qué es un arcoíris?
De acuerdo con el Servicio Nacional de Satélites, Datos e Información Ambiental (NESDIS), un arcoíris en realidad no es una “cosa” física ni está en un lugar específico del cielo.
Se trata de un fenómeno óptico que ocurre cuando la luz del Sol interactúa con gotas de agua en la atmósfera. Para que aparezca, deben darse ciertas condiciones: luz solar, gotas de agua en el aire y la posición correcta del observador.
Por esta razón, los arcoíris suelen verse después de la lluvia, cuando aún quedan pequeñas gotas flotando en el ambiente y el Sol vuelve a salir.

¿Cómo se produce el arcoíris?
El NESDIS explica que el arcoíris se forma cuando la luz del Sol entra en una gota de agua. Al pasar del aire al agua, la luz disminuye su velocidad y cambia de dirección, ya que el agua es un medio más denso.
Dentro de la gota, la luz se refleja y se separa en diferentes longitudes de onda, es decir, en los colores que la componen. Cuando esa luz sale nuevamente de la gota, los colores se dispersan y se proyectan hacia nuestros ojos, formando el clásico arco de colores que vemos en el cielo.

¿Cómo explicar a un niño cómo se forma el arcoíris?
Los arcoíris también despiertan mucha curiosidad en los niños. Si tus hijos o estudiantes te han preguntado cómo se forma un arcoíris, existe una forma sencilla de explicarlo.
En un video del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, el doctor Christian Mojica explica que la luz que viene del Sol es una mezcla de todos los colores, fenómeno conocido como luz blanca.
“Cuando la luz entra en una gota de agua, se disminuye su velocidad y desviándose al pasar del aire al agua, que es más densa. La luz se refleja en el interior de la gota, separándose en sus longitudes de onda componentes, es decir, en sus colores. Cuando la luz sale de la gota, forma un arcoíris”.
El académico explica que cuando tenemos el Sol a nuestras espaldas y muchas gotitas de agua enfrente, como cuando está lloviendo o acaba de llover, la luz solar entra en las gotas, rebota en su interior y regresa hacia nuestros ojos.
Debido a que cada color se desvía de manera diferente, lo que vemos es la separación de los colores, formando los siete tonos clásicos del arcoíris: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.

¿Qué dato curioso hay sobre el arcoíris?
Aunque normalmente vemos un arco en el cielo, un arcoíris en realidad es un círculo completo. Sin embargo, desde la superficie de la Tierra solo podemos observar una parte de él. Para ver el arcoíris completo en forma circular, generalmente es necesario estar en un avión o en un punto muy elevado y con las condiciones atmosféricas adecuadas.
Por eso, cuando vemos un arcoíris desde el suelo, en realidad solo estamos observando una parte de este fenómeno óptico, que aun así sigue siendo uno de los espectáculos naturales más impresionantes.

Ahora que ya sabes cómo se forma un arcoíris, o cómo puedes explicarlo de manera sencilla a los niños o simplemente disfrutarlo con una nueva perspectiva la próxima vez que aparezca después de la lluvia.