El príncipe William confiesa que no quería ser rey, sino convertirse en DJ en su juventud

El príncipe William revela su alias de DJ juvenil y la divertida historia detrás de su viral selfie con Taylor Swift.

El príncipe William quería ser DJ en su juventud
El príncipe William quería ser DJ en su juventudInstagram @princeandprincessofwales / Canva

La imagen pública de los miembros de la monarquía británica suele estar blindada por un halo de solemnidad, discursos protocolares y actos diplomáticos cronometrados. Pero en una reciente entrevista, el príncipe William confesó que su sueño de juventud era convertirse en DJ y no en rey, como se esperaba.

Durante su reciente aparición en la pantalla británica, donde demostró que hasta los futuros reyes guardan en el armario aspiraciones juveniles estrafalarias y momentos de desconcierto ante las mayores celebridades de la cultura popular contemporánea.

Sentado en el icónico sillón rojo de The Graham Norton Show, el heredero al trono británico ofreció una de sus intervenciones más desinhibidas, auténticas y comentadas de los últimos años.

Lejos del tono institucional que suele acompañar sus visitas de Estado o sus ponencias sobre el medio ambiente, el primogénito del rey Carlos III abordó con picardía episodios desconocidos de su pasado adolescente y ofreció detalles sobre su encuentro con dos de las personalidades más influyentes de la farándula internacional: la estrella del pop Taylor Swift y su esposo y jugador estrella de la NFL, Travis Kelce.

Príncipe William
Príncipe WilliamInstagram @princeandprincessofwales

El príncipe William confiesa que su sueño de juventud fue ser DJ

Antes de aceptar el ineludible destino de gobernar una nación, el joven príncipe William albergó vocaciones mucho más terrenales.

De niño soñaba con incorporarse a las fuerzas policiales para patrullar las calles, pero al entrar a la adolescencia, el magnetismo de las fiestas juveniles y la cultura de los clubes británicos despertó en él una repentina fascinación por la música electrónica y las mezclas de cabina.

Sin embargo, como el mismo príncipe William reconoció abiertamente en el programa, aquella fase como DJ fue tan efímera como olvidable:

Atravesé una fase en la que quería ser DJ, la cual no salió nada bien. Me hacía llamar 'DJ Xara', con X al principio. Honestamente, no era nada bueno.

La elección de colocar una "X" para estilizar el alias reflejaba el espíritu de finales de los años noventa y principios de los dos mil, una época donde cualquier aficionado buscaba proyectar una imagen vanguardista tras las consolas.

A pesar de contar con acceso a los mejores equipos de audio y discos de la época, William descubrió rápidamente que la sincronización rítmica, el manejo del compás (beatmatching) y la lectura de pistas de baile requerían una destreza técnica que simplemente no poseía.

La autocrítica del príncipe al recordar sus intentos fallidos puso en evidencia su capacidad para reírse de sus propios errores de juventud, reconociendo que colgar los audífonos profesionales a tiempo fue la mejor decisión para los oídos de sus amigos y allegados.

La selfie del príncipe William con Taylor Swift

Si hubo un contenido digital que paralizó las plataformas sociales a nivel global durante la gira británica de Taylor Swift, fue aquella fotografía capturada en el área de camerinos del estadio de Wembley en Londres.

En la postal, la ganadora de múltiples premios Grammy posaba sonriente junto al príncipe William y sus dos hijos mayores, el príncipe George y la princesa Charlotte, mientras un sonriente Travis Kelce asomaba la cabeza por el costado derecho de la toma.

William explicó qué estaba cruzando por su mente en el momento exacto en que levantaron el teléfono para tomar la fotografía tras bambalinas:

La verdad es que estaba intentando apartarlo de la foto! Travis seguía metiéndose una y otra vez en el encuadre, y yo no lograba entender por qué insistía tanto en volver a colocarse. ¡Yo solo intentaba moverlo hacia afuera para que estuviéramos únicamente Taylor, mis hijos y yo!

Más allá del divertido forcejeo por el espacio en la lente de la cámara, William confesó que en aquel instante no tenía la menor idea del peso histórico que esa imagen tendría en las redes sociales. Cuando Norton le preguntó si comprendía la repercusión de lo que estaba sucediendo, el príncipe contestó con absoluta honestidad:

No lo supe hasta hace muy poco. Realmente no había asimilado el impacto ni la trascendencia de esa fotografía.

Fue el propio presentador quien aclaró que dicha publicación marcó el instante oficial en que la pareja conformada por Taylor y Travis Kelce formalizó públicamente su relación ante los millones de seguidores de Instagram.

Para los seguidores de la cantante, aquella postal no era simplemente una cortesía de camerino hacia la familia real británica; era la confirmación visual más esperada del romance del año en el mundo del espectáculo, un hito del cual el príncipe de Gales terminó siendo testigo presencial involuntario.