¿No puedes levantar el brazo sin dolor? Podría ser hombro congelado

Dolor al intentar levantar el brazo puede ser señal de hombro congelado, común en etapa de menopausia.

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Si no puedes alzar el brazo sin dolor intenso, podría tratarse de capsulitis adhesiva; conoce síntomas y tratamiento.(Foto: Canva)

El llamado “hombro congelado”, conocido médicamente como capsulitis adhesiva, es una afección que provoca dolor intenso y rigidez progresiva en la articulación del hombro. Aunque puede presentarse en hombres y mujeres, especialistas han documentado una mayor incidencia en mujeres de entre 45 y 60 años, particularmente durante la transición a la menopausia. 

La condición limita la movilidad durante meses e incluso años y puede interferir con actividades cotidianas como vestirse o peinarse. Al parecer, existe una relación con los cambios hormonales propios de esta etapa.

Diversos estudios clínicos señalan que la capsulitis adhesiva afecta con mayor frecuencia a mujeres en edad perimenopáusica y posmenopáusica. La prevalencia general en la población se estima entre 2 y 5 por ciento, de acuerdo con datos publicados por la American Academy of Orthopaedic Surgeons.

El trastorno se caracteriza por inflamación y engrosamiento de la cápsula que rodea la articulación del hombro. Este proceso reduce el espacio articular y provoca una pérdida progresiva del rango de movimiento, acompañada de dolor persistente.

En consulta, muchas pacientes refieren dificultad para levantar el brazo, alcanzar objetos o dormir sobre el lado afectado. La evolución suele dividirse en tres fases clínicas que pueden extenderse hasta dos años.

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El hombro congelado provoca rigidez progresiva en la articulación.(Foto: Canva)

Qué es el hombro congelado y cómo se desarrolla

La capsulitis adhesiva no se origina necesariamente por un traumatismo. Se produce por inflamación del tejido conectivo que envuelve la articulación, lo que genera adherencias internas y restricción funcional progresiva.

La primera fase, conocida como etapa de congelamiento, se distingue por dolor intenso y rigidez creciente. Posteriormente ocurre la fase congelada, en la que el dolor puede disminuir, pero la movilidad permanece severamente limitada.

La tercera etapa, llamada descongelamiento, implica una recuperación gradual del movimiento. La American Academy of Orthopaedic Surgeons indica que el proceso completo puede durar entre uno y tres años.

El tratamiento incluye antiinflamatorios, infiltraciones con corticosteroides y fisioterapia. La institución médica advierte que la recuperación suele ser lenta, incluso con intervención terapéutica.

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Mujeres de 40 a 60 años presentan mayor incidencia de capsulitis adhesiva.(Foto: Canva)

Relación entre menopausia y dolor musculoesquelético

Especialistas han observado una mayor incidencia del hombro congelado en mujeres que atraviesan la menopausia. La conexión con los cambios hormonales se ha explorado a partir del papel que juega el estrógeno en la salud de las articulaciones y los tejidos conectivos. 

La ginecóloga Anne Ford, del Duke Women’s Health, documentó que varias de sus pacientes presentaban dolor y rigidez en el hombro durante esta etapa.

Según análisis médicos, la disminución de estrógeno durante la menopausia puede provocar que los tejidos que rodean la articulación del hombro se vuelvan más rígidos e inflamados, lo que favorece el desarrollo de la capsulitis adhesiva.

Por su parte, la cirujana ortopédica Jocelyn Wittstein señaló en una publicación científica de 2024 que “simply being a woman is a risk factor for frozen shoulder”, al describir la frecuencia de la afección en mujeres perimenopáusicas.

Wittstein reportó que más del 70 por ciento de las personas en transición menopáusica presentan síntomas musculoesqueléticos y que una proporción significativa experimenta limitaciones funcionales asociadas.

Expertos en salud femenina también han señalado que, aunque la relación exacta entre menopausia y hombro congelado aún requiere más investigación, los cambios hormonales son un factor importante a considerar.

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La inflamación del tejido conectivo limita el movimiento del brazo.(Foto: Canva)

Terapia hormonal y posibles líneas de investigación

Ford y Wittstein revisaron expedientes médicos de cerca de dos mil mujeres de entre 45 y 60 años para evaluar la relación entre terapia hormonal y síntomas articulares.

Los resultados preliminares, presentados en foros médicos en 2023, sugieren que las mujeres que reciben terapia hormonal podrían tener menor incidencia de capsulitis adhesiva.

La hipótesis plantea que el estrógeno podría influir en la salud del tejido conectivo y en la respuesta inflamatoria. No obstante, los especialistas subrayan que se requieren ensayos clínicos adicionales para confirmar esta asociación.

La North American Menopause Society ha señalado que los cambios hormonales durante la menopausia pueden afectar músculos, articulaciones y densidad ósea, ampliando el espectro de síntomas más allá de los sofocos.

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La recuperación puede tardar hasta dos años en algunos casos.(Foto: Canva)

Diagnóstico y tratamiento del hombro congelado

El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y en estudios de imagen que descartan otras causas de dolor, como lesiones del manguito rotador o artritis.

La fisioterapia dirigida busca recuperar gradualmente la movilidad sin provocar mayor inflamación. La literatura médica advierte que forzar el rango de movimiento puede agravar el proceso inflamatorio.

En casos persistentes, pueden considerarse infiltraciones con corticosteroides o procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos para liberar adherencias.

Aunque la mayoría de los casos se resuelve con el tiempo, el dolor puede resultar incapacitante durante meses. El reconocimiento temprano de los síntomas permite orientar a las pacientes hacia tratamiento especializado.

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