¿Cómo hablar con un niño sobre la violencia?: 8 recomendaciones de expertos
A veces no podemos cambiar lo que pasa afuera, pero sí podemos ser su lugar seguro. Estas recomendaciones te ayudarán a acompañarlos con empatía y claridad.

A través de las noticias o redes sociales, los niños pueden estar expuestos a imágenes o información violenta. Aunque creamos que “no entienden”, la realidad es que sí perciben lo que ocurre a su alrededor… y muchas veces lo hacen en silencio.
Por eso, como mamá o papá, es fundamental saber qué decir y cómo intervenir para protegerlos emocionalmente.
Si tus hijos te han hecho preguntas difíciles sobre violencia o noticias preocupantes y no sabes cómo responder, especialistas comparten recomendaciones clave para acompañarlos de forma segura y adecuada.
¿Por qué es importante hablar con los niños de temas difíciles?
De acuerdo con el Children’s Museum of Sonoma County, hablar con los niños sobre temas difíciles como la violencia es esencial, porque cuando los adultos evitan la conversación, los pequeños pueden llenar los vacíos con malentendidos, miedo o ideas equivocadas.
Los padres son su primera línea de apoyo emocional. Cuando algo les inquieta, acuden a mamá o papá buscando seguridad. Una comunicación abierta y constante les ayuda a entender su entorno desde un espacio de confianza y contención.
No hablar no los protege. Dialogar sí.

¿Cómo hablar con un niño sobre la violencia? 8 recomendaciones de especialistas
La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) comparte ocho recomendaciones para hablar con niñas, niños y adolescentes en tiempos de violencia.
1. Pregunta qué sabe y cómo se siente
Antes de explicar, escucha. Pregunta si ha visto algo en redes sociales, en la televisión o en chats como WhatsApp. Saber qué información ya tiene te permitirá aclarar dudas y entender cómo lo está procesando emocionalmente.
2. Valida lo que siente
Puede sentirse triste, confundido o asustado. Es importante decirle que esas emociones son normales. Validar no significa fomentar el miedo, sino acompañarlo para que no se sienta solo con lo que está sintiendo.
3. No negar la información, pero sí adaptarla a su edad
Evitar el tema puede generar más ansiedad. Los niños tienen derecho a entender lo que ocurre en su entorno, pero con un lenguaje claro, sencillo y sin detalles innecesarios que puedan angustiarlos.
4. Estar atentos a lo que ven en redes sociales
Muchos niños tienen acceso a chats y plataformas donde pueden recibir contenido violento. Este puede ser un buen momento para reforzar el autocuidado digital y revisar juntos configuraciones y controles parentales.
La mayoría de redes sociales cuentan con herramientas de seguridad que ayudan a protegerlos.

5. Todos somos corresponsables
Madres, padres, docentes y cuidadores compartimos la responsabilidad de proteger a los niños de la sobreexposición a noticias violentas o desastres. Además de generar angustia, la exposición constante puede insensibilizarlos ante la violencia.
6. Ayúdalo a procesar lo que escucha o ve
Cada niño procesa la información de manera distinta. Observa cambios en su conducta, en su sueño o en su estado de ánimo. Acompañar no es solo hablar, también es estar atentos.
7. Minimizar falsamente el peligro no tranquiliza
Decir “no pasa nada” cuando el niño percibe que sí pasa algo puede generar desconfianza. Es mejor hablar con honestidad, sin alarmismo y evitando información no verificada.
Lo más importante es mantener el canal de diálogo siempre abierto.
8. Termina la conversación con contención
Puedes explicarle que hay personas trabajando para mejorar las cosas y que en casa está seguro. Recuérdale que puede acudir a ti cuando tenga dudas. Eso fortalece su sensación de protección.

¿Cómo calmar a tus hijos si están angustiados por su entorno?
Si notas que tu hijo presenta angustia o miedo tras ver noticias violentas, UNICEF recomienda técnicas sencillas para ayudarle a regular el estrés.
- Una de ellas es la respiración abdominal:
-Inhalar por la nariz durante cinco segundos.
-Exhalar por la boca durante cinco segundos.
-Repetir el ejercicio cinco veces.
También puede ayudar una actividad positiva antes de dormir, como leer su cuento favorito o mantener una rutina tranquila que le dé seguridad.
Si la angustia es intensa o persistente, acudir con un especialista en salud mental infantil será fundamental.

Hablar con los niños sobre la violencia no es sencillo, pero sí necesario. Cuando los acompañamos con información adecuada, escucha y contención, no solo les ayudamos a entender su entorno: también fortalecemos su confianza y seguridad emocional.
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