Alimentos ultraprocesados: ¿Realmente son el enemigo en nuestra mesa?

Expertos en nutrición y ciencia de alimentos desmitifican el procesamiento industrial. Descubre por qué el nivel de procesamiento no determina la calidad de tu dieta.

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Alimentos ultraprocesados: ¿Realmente son el enemigo en nuestra mesa?Canva

El rumor constante en redes sociales y consultas médicas ha sentenciado a los alimentos procesados al banquillo de los acusados. 

Sin embargo, tras la etiqueta de "ultra" se esconde una realidad científica mucho más compleja y menos aterradora de lo que dictan las tendencias actuales. Es momento de entender que el procesamiento, lejos de ser un villano, ha sido el gran aliado para alcanzar los niveles de inocuidad alimentaria más altos de nuestra historia moderna.

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El mito del "ultra": Ciencia vs. Percepción

En la ciencia de alimentos, el prefijo "ultra" no es un indicador de peligro, sino una descripción técnica de precisión y eficiencia.

Como bien señala Georgina Gómez, especialista en nutrición y líder en Investigación y Desarrollo de Unilever México , procesos como la ultrapasteurización o la ultracongelación buscan asegurar la inocuidad (la garantía de que un alimento no causará daño al consumidor).

Desde la ciencia de alimentos, cuando se habla de ultraprocesado, resulta de inicio inadecuado, porque posiciona al procesamiento como algo negativo", afirma la experta.

El procesamiento industrial, en muchos casos, simplemente replica a gran escala lo que hacemos en una cocina casera, pero bajo controles estrictos que reducen drásticamente el riesgo de enfermedades por contaminación. 

Un pastel hecho en casa y uno industrializado pueden tener perfiles nutrimentales idénticos; incluso, la tecnología permite que la industria mejore el aporte de fibra o fortifique el producto con minerales esenciales.

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Clasificación NOVA: ¿Una etiqueta demasiado amplia?

La famosa clasificación que divide a los alimentos por su nivel de procesamiento suele penalizar el uso de aditivos o la producción a escala industrial. 

Esta ambigüedad agrupa en la misma categoría de "ultraprocesados" al 92% de los panes y al 86% de los yogures disponibles en el mercado, sin distinguir sus aportes individuales. 

Según Georgina Gómez, esta categorización carece de una base científica sólida y no existe un consenso global entre las organizaciones de salud más importantes del mundo para validarla.

El factor real que impacta la salud no es si el alimento salió de una fábrica o de una estufa de leña, sino su balance de nutrientes. 

Es vital dejar de ver a los alimentos como entes aislados "buenos" o "malos" y comenzar a evaluar la dieta en su conjunto total. La especialista de Unilever advierte que "un alimento por sí mismo no define la calidad de la dieta", por

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La tecnología alimentaria como aliada de la salud

Gracias a la ciencia de alimentos, hoy contamos con opciones para necesidades específicas que antes eran imposibles de encontrar. Productos sin gluten, sin lactosa o reducidos en sodio son el resultado directo de años de investigación tecnológica aplicada a la nutrición. 

Además, la fortificación obligatoria, como el caso de la sal yodada en México, ha erradicado deficiencias minerales que históricamente causaban enfermedades graves en la población.

El procesamiento también es una herramienta fundamental contra el desperdicio de comida. Georgina Gómez menciona que "alrededor del 30% de los alimentos producidos en el mundo se desperdician", una cifra alarmante tanto para la economía como para el medio ambiente. 

Al utilizar la tecnología para conservar, aumentamos la disponibilidad de alimentos seguros y asequibles, permitiendo que productos nutritivos lleguen a más hogares de manera eficiente.

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Desmitificando los aditivos y la seguridad industrial

Existe un temor generalizado hacia los aditivos, pero estos se utilizan bajo normas oficiales estrictas que garantizan su seguridad en cantidades reguladas. Gómez subraya que la prioridad número uno para la industria es ofrecer alimentos que no representen un riesgo. 

Hacer uso de la ciencia nos ha permitido conservar alimentos por más tiempo... hoy contamos con los alimentos más seguros de la historia", asegura la experta.

En contraste con los alimentos envasados, muchas enfermedades de origen alimentario ocurren en el hogar por fallas en la manipulación manual o cocción inadecuada. Los procesos industriales eliminan estas variables de riesgo a través de la estandarización y el monitoreo constante.

La transparencia en el etiquetado es la clave para que el usuario tome decisiones informadas, entendiendo que los aditivos cumplen funciones tecnológicas específicas como mantener la frescura o el sabor.

Decisiones conscientes: Calidad sobre procesamiento

Estudios clínicos han demostrado que las personas pueden mantener un peso saludable e incluso perderlo integrando alimentos procesados, siempre que el perfil nutricional total sea equilibrado. 

No se trata de evitar lo envasado por sistema, sino de elegir conscientemente productos ricos en fibra y bajos en azúcares añadidos o grasas trans. La invitación de Georgina Gómez es clara: 

Hay que darle paz a las personas al momento de comer... el procesamiento no es el enemigo".

La educación del consumidor es la herramienta más poderosa para navegar los pasillos del supermercado. Aprender a distinguir entre un producto de consumo frecuente (como vegetales o cereales integrales) y uno ocasional (como postres o snacks) es el verdadero secreto de la nutrición moderna. 

Al final del día, una dieta saludable es aquella que es sostenible, segura y equilibrada, integrando armónicamente lo mejor de la naturaleza y los avances de la ciencia.