Prisión preventiva a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por los homicidios de tecladista y su familia

Fueron presentados alrededor de 70 datos de prueba, entre ellos declaraciones, dictámenes periciales, videos y evidencias físicas

Imagen de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados por los homicidios del tecladista de Camilo Séptimo y su familia
La audiencia inicial de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados por su probable participación en el asesinato de cuatro personas en Atizapán de ZaragozaFGJEM

Nueve horas dentro de una sala judicial bastaron para dejar una primera determinación, pero no para cerrar la historia de uno de los crímenes que más han conmocionado al Estado de México. La audiencia inicial de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados por su probable participación en el asesinato de cuatro personas en Atizapán de Zaragoza, terminó antes de las 23:00 horas del sábado.

Hubo recesos, momentos de tensión y un intento de uno de los acusados por tomar la palabra. Su abogado, sin embargo, le pidió guardar silencio. Al final, la jueza dictó prisión preventiva justificada para ambos. Su destino inmediato será el penal de Barrientos.

La decisión no significa que hayan sido declarados culpables. La investigación continúa y será en la audiencia programada para el miércoles 9 de septiembre, a las 9:30 horas, cuando se determine si existen elementos suficientes para vincularlos a proceso.

La defensa solicitó el plazo constitucional de 144 horas para preparar esa siguiente etapa.

Un crimen que comenzó con una relación comercial

La investigación tiene como punto de partida la tarde del 1 de septiembre de 2026, cuando Jonathan Meléndez, conocido como “Honas” y tecladista de Camilo Séptimo, fue asesinado junto con su familia y una trabajadora del hogar dentro de un departamento ubicado en un fraccionamiento de Atizapán de Zaragoza.

Con él murieron su esposa, Ana Paula, quien tenía cuatro meses de embarazo; su hija Sofía, de tres años, y la trabajadora Aleyda Romero.

Un niño, hijo de la pareja, sobrevivió al ataque. Cuando fue localizado, no presentaba signos de violencia.

También murió un perro, hecho que forma parte de los cargos investigados por las autoridades.

Desde los primeros avances, una pregunta comenzó a dominar la investigación: ¿por qué fueron asesinados?

La respuesta que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ha planteado apunta hacia el dinero y, específicamente, hacia activos digitales.

Según las pesquisas, Diego Sebastián “N” conocía a Jonathan Meléndez y mantenía con él una relación comercial. La investigación sostiene que el músico tenía bajo resguardo activos en criptomonedas y que su socio habría intentado apoderarse de ellos.

En la audiencia, el Ministerio Público habría señalado que la inversión rondaba los tres millones de pesos y que después del crimen no fue localizada una memoria USB que presuntamente contenía las claves necesarias para acceder a esos recursos.

La Fiscalía investiga, además, si las criptomonedas fueron transferidas después del homicidio.

Entre videos, casquillos y evidencias físicas

La Fiscalía mexiquense llegó a la audiencia con una cantidad considerable de elementos.

De acuerdo con la información proporcionada por la dependencia, fueron presentados alrededor de 70 datos de prueba, entre ellos declaraciones, dictámenes periciales, videos y evidencias físicas que, según el Ministerio Público, permiten reconstruir parte de lo ocurrido.

Entre los indicios asegurados aparecen casquillos percutidos calibre 9 milímetros, cinta adhesiva y cinchos, además de otros objetos que forman parte de la investigación.

La suma de esos elementos busca establecer no sólo quiénes estuvieron relacionados con el crimen, sino también la forma en que se desarrollaron los hechos y cuál habría sido la participación específica de cada uno de los imputados.

Los cargos son particularmente graves: homicidio calificado múltiple, interrupción del embarazo y maltrato y crueldad animal, de acuerdo con la Fiscalía.

Las familias llegaron a la audiencia

Mientras los acusados enfrentaban la primera etapa del proceso, familiares de las víctimas acudieron a la audiencia.

Entre ellos estuvieron familiares de Aleyda Romero y uno de los tíos de Jonathan Meléndez.

Su presencia recordó que detrás de las cifras, los dictámenes y las evidencias existe una tragedia que comenzó cuatro días antes dentro de un domicilio familiar.

Jonathan Meléndez y sus seres queridos ya fueron sepultados en un panteón de Naucalpan.

Aleyda Romero fue enterrada en San Martín Cuautlalpan, Chalco.

Los funerales ocurrieron mientras la investigación avanzaba hacia los tribunales.