Hoy definen futuro del 'Estafador de Bumble' en Penal de Barrientos, Edomex
El sujeto identificado como Alfonso N es señalado de presuntas estafas amorosas en contra de al menos 15 mujeres que cayeron en sus mentiras.

La historia del Estafador de Bumble tiene varios años, el sujeto buscaba encuentros en una aplicación de citas, pero en poco tiempo todo se convertía en una pesadilla para varias mujeres que, además de sufrir una decepción amorosa, aseguran haber perdido sus ahorros, coches y hasta haberse endeudado por confiar en el hombre que las engañaba.
Este viernes 23 de octubre, a las 12:00 horas, Alfonso ‘N’, conocido como el presunto “Estafador de Bumble”, enfrentará una audiencia de vinculación a proceso en el Penal de Barrientos, en el Estado de México, donde un juez determinará si existen elementos suficientes para que sea procesado por fraude, delito por el que podría enfrentar una pena de entre cuatro y ocho años de prisión, según la clasificación jurídica que corresponda.
Después de casi dos años de búsqueda y denuncias, Alfonso ‘N’ compareció el pasado 20 de octubre ante un juez. Detrás de su caso hay una historia que se repite: mujeres profesionistas que lo conocieron por internet, se enamoraron de él y terminaron entregándole fuertes cantidades de dinero. Hasta ahora, alrededor de 15 mujeres lo han señalado por presuntos engaños.

De acuerdo con los testimonios de las denunciantes, Alfonso no siempre se presentaba con el mismo nombre. En Bumble utilizaba identidades como Luca, Nikolai, Liam, Baruc, Ezrra o Johan.
Decía ser hijo de madre mexicana y padre italiano, haber estudiado arte en una universidad pública de Florencia y tener una empresa dedicada a la valuación de obras de arte en Italia. También aseguraba que había vivido en Colombia y que su infancia había sido complicada porque sus padres lo abandonaron.
Se describía como un hombre tranquilo, sensible y neurodivergente. Poco a poco se ganaba la confianza de sus parejas, quienes terminaban conociendo una historia familiar llena de tragedias: su madre había muerto, su padre no lo quería y sus hermanas eran malas con él.
Según las víctimas, ese era apenas el comienzo. Una vez que conseguía despertar empatía y establecer una relación sentimental, aparecían los problemas económicos.

Una de las mujeres que decidió contar su historia fue Paulina Montesinos, quien asegura haber perdido más de 300 mil pesos después de involucrarse sentimentalmente con Alfonso. Él le contó que quería abrir en México una empresa de valuación de arte, pero necesitaba dinero para arrancar el negocio. Paulina confió en él y comenzó a ayudarlo económicamente.
Primero fueron préstamos, después tarjetas de crédito y finalmente terminó endeudándose con las tarjetas de su madre y vendiendo su automóvil para conseguir más dinero. Cuando los problemas se acumulaban, apareció una nueva tragedia: un supuesto secuestro.
Paulina recibió un mensaje en el que le informaban que Alfonso había sido privado de la libertad. Poco después, él desapareció de las redes sociales y dejó de contestar el teléfono. Con el tiempo, la mujer comenzó a investigar y descubrió que el hombre con el que había mantenido una relación sentimental estaba casado. Se dio cuenta que había sido estafada.

Otras mujeres relataron experiencias muy parecidas. Algunas aseguran haber perdido alrededor de 60 mil pesos, mientras que otras tuvieron que empeñar pertenencias o recurrir a préstamos para ayudarlo.
Cuando alguna comenzaba a desconfiar o se negaba a seguir entregándole dinero, Alfonso presuntamente recurría a la manipulación emocional. Les decía que, por culpa de ellas, tendría que regresar a Italia o que sus problemas personales estaban empeorando.
Una de las denunciantes contó que tiempo después él volvió a contactarla para decirle que estaba en Argentina, que padecía cáncer y que estaba a punto de morir.
Otra mujer aseguró que mantuvo una relación con él y meses después descubrió que estaba embarazada. También se enteró de que Alfonso tenía esposa.
Las denunciantes consideran que el supuesto secuestro era una de sus estrategias recurrentes para desaparecer cuando ya había conseguido dinero.

Entre todas las historias hay una particularmente llamativa: la de Paty, una mujer que no se conformó con perder su dinero y decidió buscar al hombre que presuntamente la había engañado. Su búsqueda terminó en un domicilio de Valle Dorado, en el Estado de México, donde un detrás de un portón alcanzó a distinguir el manubrio de una bicicleta suya, una que Alfonso le había quitado.
Las mujeres también sospechan que Alfonso no actuaba solo. Algunas han señalado una posible participación de su esposa, identificada como Brenda, e incluso de otros familiares. Sin embargo, estas acusaciones deberán ser investigadas y acreditadas por las autoridades.