"Siempre fuimos una banda política": Muna habla de su disco Dancing on The Wall
Excélsior platicó con la terna sobre su nueva música y la necesidad de señalar los tiempos tan catastróficos que se viven debido a algunos gobiernos del mundo

Tienen poco más de 13 años en la escena musical y se han convertido en un referente para los que no se quedan callados. MUNA es una de esas bandas que, si bien su estética es llamativa, sus letras y su música lo son aún más, ya que es el propio entorno el que las inspira.
Por ejemplo, en el verano de 2025, Katie Gavin, Josette Maskin y Naomi McPherson estaban viviendo en el área de Los Ángeles, precisamente cuando sucedía el mayor operativo antimigrantes por parte del ICE.
En ese momento, en el que el miedo alcanzó un nuevo nivel, se transformó en una canción: Big Stick, la cual forma parte de Dancing On The Wall, su más reciente álbum.
“El mundo siempre es un lugar complicado, pero cuando grabamos el disco la situación en Estados Unidos no era tan drásticamente autoritaria como lo es ahora. Así que no creo que hubiéramos podido hacer otro disco que incluyera una canción como Silk Chiffon, que se sentía tan luminosa y despreocupada”, compartió Katie en entrevista con Excélsior desde Boston.
“Ése no es el momento en el que estamos como nación ni como personas. Y creo que, a raíz de ese disco, sentimos que queríamos volver a la esencia de lo que considerábamos que era MUNA al inicio del proyecto. Siempre nos interesó mucho el dark pop y el pop de los 80, y siento que con este disco pudimos conectar realmente con esas raíces y expresar quiénes queríamos ser cuando empezamos como banda”, agregó.
Para la creación de Dancing On The Wall, MUNA dejó un poco atrás lo que hizo en el disco anterior y vertió todas las experiencias y emociones vividas en un periodo de cuatro años en esta nueva producción. Eso se siente y se escucha en cada una de las 13 canciones que la conforman.
Vivimos en Los Ángeles y fue justo cuando hubo una gran redada del ICE en la ciudad. Así que había una sensación de... se respiraba verdadero terror en toda la ciudad. Mucha gente ya no podía ir a trabajar por miedo a salir de casa. Muchos ciudadanos empezaron a organizar patrullas. Había personas que organizaban seminarios improvisados sobre ‘conoce tus derechos’, y daba la sensación de que la situación había alcanzado otro nivel... un nivel distinto de terror y de estado policial”, señaló Katie respecto a la rola Big Stick.
Yo llevaba mucho tiempo intentando escribir una canción abiertamente política —porque siempre hemos sido una banda política desde nuestros inicios—, pero entonces se me ocurrió una idea: una canción que empieza pareciendo algo seductor y hasta inofensivo —hablando del capitalismo de consumo y de cómo se presenta atractivo cierto estilo de vida—, para luego extenderse a la idea de que también resulta atractivo aspirar a pertenecer a la élite. Creo que existe una energía real en este momento que surge de la peligrosidad de la situación”, añadió.
La originaria de Chicago, Illinois, es una ferviente pensadora y analista de su entorno, al igual que Josette y Naomi.

Por ello, no resulta extraño que entre sus lecturas se encuentren obras como End Times Fascism (Fascismo del fin de los tiempos), de Naomi Klein, que aborda una postura en la que cree mucha gente de la élite: que vivimos tiempos apocalípticos y que la única forma de estar a salvo es acumular cantidades ingentes de dinero y poder para habitar una urbanización privada, mientras el resto del mundo lidia con las consecuencias del desastre climático y el estado de guerra.
Me interesan estos temas; quería mostrar cómo estos deseos pueden ser manipulados y cómo pueden ir escalando. Al final, se trata de cuestionar no solo la complicidad de Estados Unidos, sino también su financiamiento del genocidio en Gaza y de esos gobiernos títeres que han provocado un caos masivo y éxodos en distintos países; sí, simplemente quería poner eso sobre la mesa”, dijo.
“Hacerlo a través de una canción cargada de rabia, porque, del mismo modo que nos ayuda tener canciones alegres o tristes y compartir esos sentimientos en una sala, creo que también es útil poder expresar nuestra ira y llamar a las cosas por su nombre. A veces —y creo que es un sentimiento muy común hoy en día— uno se siente paralizado: no sabes qué decir ni qué hacer, así que poder expresar esa rabia y decir: ‘Sé lo que coño estás haciendo, me parece una mierda y no creo que sea el camino a seguir para la humanidad’, creo que ayuda. Hemos disfrutado mucho incluyendo esa canción en nuestro repertorio y tocándola cada noche”, acotó.
MUNA se ha declarado abiertamente como una banda queer, y si a eso se le suma que no tienen pelos en la lengua para señalar todo aquello que les parece incorrecto, han sido en algún momento un blanco al cual atacar, aunque también de eso han aprendido.
“La experiencia es distinta para cada uno de nosotros. Yo gozo de tantos tipos de privilegios que rara vez me siento nerviosa. Más bien siento una responsabilidad, porque creo que, gracias a mi condición de blanca y a mi privilegio de clase, tengo la posibilidad de decir mucho más sin correr el mismo riesgo físico, o correr el riesgo de enfrentarnos a las mismas limitaciones, incluso porque yo... bueno, nací en Estados Unidos, tengo ciudadanía. Eso me permite hablar de una manera que mucha gente no puede hacerlo ahora mismo”, mencionó.
“Pero también creo que es una prueba de fuego. Creo que, siendo realistas, estamos esperando el día en que tengamos problemas para cruzar la frontera o algo así; no creo que... bueno, creo que existe una posibilidad muy real de que la situación siga escalando de cierta manera y que las cosas cambien para nosotros. Pero hasta ahora, todo va bien. Ya veremos qué pasa”, mencionó.
Cuando México hechizó a MUNA
MUNA sólo se ha presentado una vez en un escenario mexicano. Fue en 2023 cuando debutaron frente al público durante el festival Corona Capital, y no descartan poder volver pronto con la gira de este nuevo disco.

“¡Nos encantaría! Solo pudimos tocar en Ciudad de México una vez, y tenía el pie roto”, dijo Katie. “Fue muy divertido, nos encanta México; lo que pasa es que es muy caro y difícil lograr ir hasta allá. Esperamos poder ir con este disco e ir más a menudo, pero siempre está eso... eso es lo que pasa con las giras, son tan condenadamente caras, pero nos encantaría pasar tiempo con nuestros fans mexicanos y dar conciertos propios”.
“Y también queremos ir a Centroamérica y Sudamérica; siento que es casi un crimen lo poco que hemos ido allí a tocar. Y sé que hay muchísimos fans increíbles para los que me encantaría actuar”, explicó la cantante.
Y mientras Katie respondía sobre México, Naomi no dudó en hacer una de las aportaciones más importantes de la charla: la comida.

“Y la comida. Ir de gira consiste en probar comida diferente. La última vez que estuvimos en Ciudad de México... fue increíble. Probé la mejor comida que he comido en mi vida, como los tacos al pastor en Orinoco; tengo muchas ganas de volver. Soy adicte a los tacos; en cuanto probé los al pastor, dije: ‘No puedo dejar de comer esto’”, comentó Naomi.
“Fue entonces cuando Josette y Naomi dejaron de ser vegetarianes”, agregó Katie entre risas.