Si te gustó El Juego del Calamar, este anime de supervivencia podría obsesionarte

Un “death game” con reglas brutales: Shiboyugi convierte sobrevivir en trabajo. Trama oscura, tensión y personajes al límite.

thumb
Shiboyugi, el anime que te atrapará desde los primeros minutosEspecial

Hay historias que se sienten como un golpe directo al instinto de supervivencia: miras la pantalla y, sin darte cuenta, ya estás haciendo cálculos. ¿En quién confiarías? ¿Qué pista ignoraste? ¿Cuánto vale un atajo cuando el castigo es definitivo? Shiboyugi: Playing Death Games to Put Food on the Table parte de esa ansiedad —la misma que volvió fenómeno a El Juego del Calamar— pero la acomoda en clave anime: más ritmo, más reglas, más “mecánica” de juego, y una protagonista que no llega a improvisar… llega a trabajar.

La serie se estrenó en Japón el 7 de enero de 2026 y está producida por Studio Deen, con Souta/Takehiro Ueno en la dirección y Rintarou Ikeda a cargo de la composición de la serie, basada en las novelas ligeras de Yūshi Ukai.

Un death game con vibra de 'El Juego del Calamar'… pero con una idea más fría

La premisa se entiende rápido y por eso engancha: existe un circuito de juegos de vida o muerte donde la gente participa por dinero. La diferencia crucial está en quién te lleva de la mano: Yuki (Yūki) tiene 17 años y no es una víctima arrastrada por la necesidad del momento, sino una jugadora profesional. Vive de esto. Su ambición es casi absurda de tan específica: quiere romper un récord sobreviviendo 99 partidas.

Ese giro cambia el tono. En El Juego del Calamar, el terror nace del “¿qué haría yo?” En Shiboyugi, el miedo se mezcla con otra pregunta: “¿qué clase de persona se vuelve alguien que hace de la muerte un oficio?”. Por eso el primer episodio funciona como anzuelo: no solo te presenta un juego, te presenta una ética (o su ausencia).

thumb
ShiboyugiEspecial

Oscuro, sí… pero porque el mundo está podrido, no por pose

El anime no necesita subrayar su brutalidad con discursos: la oscuridad está en la normalización. En este universo, la violencia no es “un evento”, es un sistema. El material promocional lo resume con una frase que marca la intención: “juguemos, apostando la vida”.

Yuki atraviesa espacios cerrados —mansiones, cuartos, trampas— donde la estética puede sentirse limpia, casi ordenada, mientras la amenaza es constante. Netflix, por ejemplo, presenta el arranque como una situación tipo “escape room mortal”: Yuki despierta en una mansión con otras mujeres y el lugar se convierte en un laberinto de puertas y mecanismos letales.

Personajes: un elenco que no acompaña a la protagonista

Otra decisión que suma tensión: el grupo de jugadoras no se siente como relleno. Hay contraste de temperamentos y eso vuelve impredecible cada alianza. En el reparto principal aparecen Yuki (con voz de Chiyuki Miura), además de Aoi (Rena Motomura) y Kaneko (Inori Minase), entre otras.

Aoi, por ejemplo, está planteada como alguien que entra por primera vez y carga con un perfil más frágil (miedo social, poca seguridad), lo que obliga a Yuki a decidir si la “protege”, la usa… o la deja atrás.

Ese tipo de tensión es oro en un death game: no se trata solo de resolver acertijos, sino de leer personas bajo presión.

thumb
Shiboyugi, el anime que compite contra El Juego del CalamarEspecial

El gancho real del primer episodio: reglas claras + decisiones incómodas

En historias de juegos mortales, lo que atrapa no es la sangre: son las reglas. Shiboyugi entiende el placer culpable del género: darte información suficiente para que juegues desde el sillón, pero no tanta como para sentirte a salvo.

Aquí, además, la protagonista no entra “a descubrir” el sistema: entra a explotarlo. Eso permite que el anime muestre estrategias, observación fría, cálculo de riesgos y, de paso, un detalle que eleva el suspenso: cuando alguien domina el tablero, el tablero necesita volverse más cruel para seguir siendo espectáculo.

Música y atmósfera: cierre emocional después de la tensión

Después del golpe de adrenalina, la serie también cuida el “bajón” emocional: el ending está a cargo de Chiai Fujikawa, un detalle que apunta a una intención más melancólica (no todo es grito y pánico; también hay resaca psicológica).

Dónde ver Shiboyugi en streaming

La serie está disponible oficialmente en Crunchyroll y Netflix (según región).

En Netflix (México) aparece como título de 2026 y, al momento de su ficha, se muestra con episodios disponibles.

Temas: