San Valentín con bolero y amor: Rodrigo de la Cadena lleva “Aún… románticos” al Esperanza Iris en CDMX
El próximo sábado 14 de febrero dará un concierto creado para celebrar el amor y la memoria musical, acompañado por el cuarteto "Los Miranda" y una gran orquesta en vivo.

El músico mexicano Rodrigo de la Cadena regresa al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris con una convicción clara: las canciones románticas y el bolero aún tienen sitio en el gusto del público de cualquier edad.
El próximo sábado 14 de febrero de 2026, el cantante presentará Aún… románticos, un concierto especialmente diseñado para celebrar el amor, la amistad y la memoria musical, acompañado por el cuarteto vocal Los Miranda y una gran orquesta en vivo.
Más que un concierto, se trata de un espectáculo conceptual, construido desde la emoción, la historia y la palabra cantada, así lo expresa en entrevista para Excélsior.
“Es la primera vez que hacemos Aún… románticos en Ciudad de México, ya lo hemos presentado en otros lugares. Invitamos a la gente a celebrar el 14 de febrero con toda la familia, el amor, el cariño y la manifestación romántica, porque aún quedamos quienes amamos la música de amor”,
expresó De la Cadena, una de las voces más representativas del bolero actual.

El concierto incluye homenajes fundamentales, entre ellos uno dedicado a María Victoria, a quien el intérprete considera “la última gran diva del bolero”.
“Ella fue bolerista, intérprete de Agustín Lara, es una leyenda muy querida”, señaló.
También rendirá tributo a Los Hermanos Castro, un repertorio que, asegura, ha quedado en el abandono.
“Desde que falleció Benito Castro, ya nadie canta las canciones de Javier, Jorge y Arturo, y es música que merece seguir viva”.
Apodado “El Último Bohemio”, De la Cadena explicó que este título no lo asume como una carga, sino como una forma distinta de entender la música.
Es una manera diferente de verla. Yo pude conocer a gente que no correspondía a mi generación, compositores y artistas del siglo XX, sobre todo de los años 30 a los 70. No es lo mismo cantar una canción sin saber su historia que cantarla con conocimiento”, afirmó

Ese contacto directo con los protagonistas de la época dorada del bolero le permitió, dice, transmitir una experiencia real, no sólo técnica.
En Aún… románticos, el público vivirá todas las etapas del amor.
“Vamos a mostrar el flechazo, el enamoramiento, los primeros tiempos del amor rosado, las discusiones, el desamor, la ausencia, la madurez y finalmente el amor después de la muerte, el amor que trasciende”, explicó.
El espectáculo está dividido por actos y por emociones, algo poco común en los conciertos del 14 de febrero. “Generalmente los artistas hacen su show de siempre. Nosotros preparamos algo especial, con un compromiso real con la gente”.
Musicalmente, el concierto es un recorrido internacional. Además del bolero y la balada romántica, incluirá canciones de Italia, Reino Unido, Francia, Cuba, Puerto Rico, Argentina y Estados Unidos.
“Vamos a cantar Al di là, Parole, haremos un homenaje a los Bee Gees con How Deep Is Your Love, música de George Harrison y The Beatles, del cine romántico francés de los años 60, y temas como Close to You, de Burt Bacharach con The Carpenters. Es decir, cómo se ha dicho ‘te quiero’ en distintos idiomas”

El acompañamiento de Los Miranda es clave en este proyecto.
Son una familia musical, mis hermanos. Representan un sistema pequeño de aprendizaje, de trabajo en equipo y de amor por la música. Viven por la música todos los días”.
Además, el cuarteto se ha convertido en un puente con nuevas audiencias. “Ellos están muy metidos en TikTok e Instagram, y eso ayuda a acercar esta música a públicos que no la conocen”.
Defensor del bolero frente a la lógica del mercado, De la Cadena reconoce que la industria ha cambiado.
“La música mercantil ha desplazado el sentido artístico, ahora se premian las ventas, no el arte. Pero la música bien hecha permanece”, reflexionó, comparando al bolero con las construcciones antiguas hechas para durar siglos.
Así, Aún… románticos no solo es un concierto de San Valentín, sino una postura artística: la certeza de que, aunque el mundo cambie, el amor bien cantado sigue encontrando a su público.

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