Natalia Lafourcade se despide hoy en CDMX para abrazar la maternidad tras el 'Cancionera Tour'
La cantante ofreció a sus fans la primera de dos noches mágicas con las que cierra su exitosa gira, cuyo setlist incluyó 21 temas.

Natalia Lafourcade regresó a la Ciudad de México para regalar a sus fans dos shows con los que cerrará su Cancionera Tour, gira que no sólo la llevó a recorrer diversos países, sino en la que también experimentó una nueva faceta en su vida… la maternidad.
En la primera de sus últimas dos fechas en la capital del país y teniendo como escenario el emblemático Teatro Metropólitan, la cantante hizo un recorrido por los temas de Cancionera, el álbum que lanzó en 2025 y en el que rinde homenaje a sus raíces, abraza sus transformaciones y muestra sus múltiples facetas como artista, pero no dejó fuera algunos de sus éxitos de sus otros materiales discográficos.
Acompañada por un ensamble acústico de seis músicos (piano, violines, violonchelo y contrabajo), Lafourcade le dio la bienvenida al público a la que describió como “su habitación de 17 años” en la que anhelaba ser una cancionera y llevar su música a varios lugares del mundo.
“El sueño se hizo realidad (…) Estoy aquí, haciendo el cierre de esta gira, el primer concierto de dos noches aquí en el Teatro Metropólitan”, dijo la cantante en su primera interacción con el público, al que sorprendió al ingresar al recinto por una de las cuatro puertas y caminar entre los pasillos para llegar al escenario.
El espectáculo comenzó minutos antes de las 21:00 horas -cuando dieron la última llamada- con la Apertura Cancionera para después dar paso a Vine solita y Pajarito colibrí, de su álbum Todas las Flores, tema en el que los globos blancos iluminados con los celulares se hicieron presentes entre los asistentes.
Llegó el turno de Cancionera, tema que da nombre a su álbum y a la gira que arrancó hace más de un año. Esta fue una de las canciones más personales de la noche para la cantante y la cual cobró un nuevo significado ahora que se convirtió en madre, pues entre su letra incluye la estrofa: "Sé mujer, la bella musa, sé la estrella de una vida que, al ver tus pasos, se ilumina".
La noche continuó con Mascaritas de cristal y De todas las flores, en las que el público permaneció atento a sus interpretaciones. Fue al ritmo de María la curandera que la cantante hizo que los "cancioneros", como ella los llama cariñosamente, se levantaran de sus butacas y se pusieran a bailar, al tiempo que aplaudían.
Acompañada solo por el pianista interpretó la Soledad y el Mar y El lugar correcto, tema en el que el público la acompañó como un gran coro en el recinto del Centro Histórico en el que no faltó el son tradicional de La llorona, interpretado con su propio estilo y potencia de su voz. El tiempo parecía detenerse con cada canción en el repertorio, que incluyó Como quisiera quererte y en el que la cantante aprovechó para tomar unos tragos de mezcal antes de interpretarla.
El teatro pasó de nuevo de esa atmósfera tranquila -en la que el piano y la voz de Lafourcade eran los únicos instrumentos- a la fiesta y moverse al ritmo de El palomo y la negra. La alegría continuó cuando en el setlist llegó Nunca es suficiente, tema que escribió junto con María Daniela Azpiazu y que forma parte de su álbum Hasta la Raíz, el cual lanzó hace más de 10 años.
En cada tema el público no dejó de acompañarla para hacer del Metropólitan un gran coro que experimentó la poesía musical de la Cancionera y lo llevó a un viaje por diversos géneros, incluido el son jarocho, el bolero y la balada con Lo que construimos, en la que las luces de los celulares pusieron el ambiente nostálgico.
El espectáculo siguió su ritmo y tras una hora de concierto Lafourcade hizo su segundo cambio de vestuario para enfundarse en un vestido azul y pasar al bolero ranchero con Cien años, tema que popularizó Pedro Infante. La noche incluyó un homenaje a Agustín Lara cuando la cantautora interpretó Amor de mis amores.
El setlist siguió con La Bruja, Cucurrucucu paloma, Alma mía y Mi tierra veracruzana, clásicos de la música mexicana que interpretó con el acompañamiento del público. El espectáculo llegaba a su fin y Lafourcade provocó los gritos de sus cancioneros cuando regresó al escenario para cantar Hasta la Raíz, tema que se ha convertido en un himno y en el que habla de la importancia de no olvidar los orígenes y raíces.
La cantante concluyó su presentación con Cocos en la playa en la que se movió al ritmo de la canción por todo el escenario, entre los aplausos del público en el recinto que reunió a diversas generaciones -desde niños, hasta jóvenes y adultos-, a quienes la música de Natalia Lafourcade unió y a quien reconocieron esta noche tras 24 años de trayectoria en los que ha navegado por diversos estilos y géneros, descubriéndose, siendo narradora - a través de sus canciones- de la vida, el amor, el desamor, la muerte, la pertenencia y los orígenes.
Tras cerrar su Cancionera Tour la noche de este lunes, Lafourcade se tomará un tiempo para estar con su familia y vivir su maternidad, cuyo embarazo la sorprendió durante la gira y la llevó a hacer una pausa para tener a su bebé. La cantante regresó a los escenarios en abril de este año para continuar con su exitosa gira.
"Cuando uno va terminando el camino se siente muy emocional y los cierres de gira siempre tienen una carga particular (....). En varios momentos de mi camino me ha tocado hacer pausas para hacer otras cosas, por lo general no se me da tan bien y esta vez como ustedes saben la maternidad llegó. Ha sido maravilloso encontrarme con esa otra parte de mi mundo, de mi jardín.
"En un momento estaba con mucha ansiedad queriendo planificar muchas cosas, cuando en verdad hay que dejar espacio para la contemplación, para la pausa, el silencio como dicen las canciones, así que estamos muy cercanos a cerrar este ciclo y volver al hogar, volver al jardín personal y a esa contemplación, esa calma, esa sorpresa que da la vida en la calma. Creo que es la primera vez que lo hago sin sentirme preocupada", dijo la cantante.