Low Clika quieren ser los primeros idols mexicanos
HYBE Latinoamérica busca adaptar el fenómeno idol que convirtió al K-pop en un fenómeno mundial basado en entrenamiento, narrativa, fandom y construcción de personajes, ahora con músicos y regional mexicano a través de estos chicos

En México el regional mexicano es una habilidad y una pasión heredada. No hay un joven hoy día que toque este género y no creciera con los clásicos, Cadetes de Linares, Tigres Del Norte, Chalino Sánchez, entre otros. Las técnicas para tocar el bajosexto o el contrabajo han evolucionado en la calle, en esa mezcla de los ritmos tradicionales y el hip hop y hasta el rock, de ese mundo emergen los músicos, que no conocen de estrategia, o de concepto y sin embargo son exitosos, pero Hybe quiere cambiar las reglas del juego en México tal como lo hizo con el K-Pop, y quiere hacer idols (artista construido como una figura integral de entretenimiento, más allá de solo hacer música) a un grupo de regional.
La idea resulta peculiar no sólo porque el regional mexicano históricamente se ha construido desde la calle y la independencia creativa, sino porque en Corea del Sur los idols suelen atravesar años de entrenamiento donde las agencias moldean desde la personalidad hasta la manera en la que hablan, bailan o interactúan con sus fans. Incluso su vida privada suele ser vigilada; basta recordar el caso de Suga de BTS, quien en 2024 fue duramente criticado en redes sociales coreanas luego de conducir un scooter eléctrico bajo los efectos del alcohol. Low Clika, en cambio, busca adaptar esa disciplina al contexto mexicano sin perder la esencia del regional: salen de fiesta, escriben sus canciones, producen música y mantienen una dinámica mucho más libre que la de los idols tradicionales.
“Es un mundo totalmente diferente, nosotros venimos del background donde nos dedicamos 100 por ciento a la música. Entonces llegando con Hybe, que es una empresa de entretenimiento, nos topamos con todo este mundo de crear un concepto, un universo. Y nosotros tomamos esa ruta de lo bizarro y lo extraño, y al momento de plasmarlo en nuestros videos, sentimos que podíamos expandirlo”, cuenta a Excélsior Roberto Palacios, Raki Pérez.
La expansión se dio hasta una mini serie y microdramas para redes sociales donde los miembros de la banda parodian lo que para ellos es el ascenso de su carrera y de lo que en general se considera “normal” en la vida de los artistas de regional como la vida llena de lujos, fiesta y mujeres. Entre sketches y pequeñas historias para TikTok o Instagram desarrollan personajes y dinámicas internas que Hybe considera fundamentales para construir fandoms, una de las bases del modelo idol.
“Yo creo que es un poco como extraño, la gente no está acostumbrada a ver a un tipo boy band de regional mexicano, están acostumbrados como a ver al vocalista y los músicos detrás. Acá todos podemos cantar o bailar y estamos dentro del escenario disfrutando. Todo eso, cómo interactuamos y cómo nos llevamos entre nosotros, es algo que la gente en el regional todavía no termina de digerir”, explica Luis Terrazas, Terry.
El grupo comenzó en el reality show Pase a la Fama, estrenado en 2024 y transmitido por Telemundo, donde músicos de diferentes partes del país compitieron para formar parte de grupos de regional mexicano. El programa contó con episodios semanales y mostró desde audiciones hasta procesos de entrenamiento artístico y convivencia. De ahí emergieron Destino y Musza, pero también Low Clika que no fue de los ganadores pero que surgió de esa convivencia al interior del programa. Por fuera comenzaron un proyecto, y cuando apenas comenzaba a tomar forma Hybe se les acercó.
“Lo bonito es que Hybe se nos acercó incluso antes de que ellos supieran que nosotros ya queríamos seguir haciendo música juntos. Ahí fue donde nos dieron la oportunidad de llevar a flote el proyecto y empezar realmente con Low Clika”, cuenta Raki.
Pero ese apenas fue solo el primer paso. Ninguno de los seis miembros de Low Clika estaba acostumbrado al método idol, donde la música es apenas una parte del engranaje. A diferencia de muchos grupos coreanos donde los integrantes no siempre participan en la composición o producción, ellos ya llegaban con experiencia creando canciones y construyendo sonidos propios dentro del regional.
“Hubo un periodo de entrenamiento, Hybe se caracteriza mucho por su desarrollo de artistas, entonces tuvimos artes escénicas, desenvolvimiento en redes sociales y escenarios. Creo que de alguna manera sí nos han ido preparando para estar frente a un video o enfrentarnos a un escenario grande, entonces sentimos que tenemos las herramientas para eso.”
“De hecho hubo hasta un estudio previo, antes de salir a la luz de todo, de qué personalidad tiene cada uno, cuál es su rol, y ya es como que por eso Hybe sabe lo que hace y es como que todo bien planeado y ya lo que acaba de comentar Raki, simplemente potenciar las personalidades de cada uno”, agrega Ricardo Ayub.

Ese modelo no es exclusivo del K-pop. Hybe ha comenzado a replicar el método idol en distintas partes del mundo con proyectos que mezclan entrenamiento artístico, narrativa digital y construcción de fandoms.
Pero, ¿cuánta libertad creativa puede haber en un grupo en el que todo es una estrategia?, ¿es posible que exista algo genuino, algo que nazca de lo cotidiano, como casi todo en el regional mexicano?
“A pesar de que sí existe una estrategia, lo bonito de Hybe es que más que moldear es exponenciar esa personalidad. Si sabemos que Terry es muy buen mediador, lo exponenciamos y ese es su arquetipo. Si yo soy a lo mejor el cuidador o el que organiza a veces el cotorreo, es potenciar ese arquetipo, entonces al momento de fortalecer ese diferenciador es más evidente de que es que Terry es el que hace esto, Memo es el encargado de esto, Lalo es el que hace lo otro”, detalla Raki.
Esa construcción de fandom incluso ya comenzó a acercarlos al público del K-pop. Durante la visita de BTS a la Ciudad de México algunos miembros de Low Clika fueron invitados al tercer concierto en el Estadio GNP Seguros por parte de la agencia, recibieron mercancía oficial y compartieron en redes sociales su entusiasmo por el grupo coreano. Memo, incluso, ha mostrado abiertamente ser ARMY, nombre con el que se conoce al fandom de BTS.
Ahora siguen trabajando en canciones como Ando Ready, Morena y Dices, mientras preparan nueva música y esperan comenzar a organizar fechas en solitario después de ya presentarse junto a figuras como Víctor Mendívil, sin dejar de soñar con colaborar con los grandes actuales del género.