Jani Dueñas en México: de 31 Minutos a su proyecto solista "Sombra"

¿Qué pasó con Jani Dueñas? La voz de 31 Minutos abre su corazón sobre el fracaso, la música y el renacer de su proyecto Sombra.

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Jani Dueñas.Cortesía

Todos hemos pasado por experiencias que parecen no tener salida, pero la realidad es que no se puede alcanzar una mejor versión sin fallar primero. Esto lo entendió perfectamente Jani Dueñas, la icónica voz de Patana en 31 Minutos, tras enfrentar un remolino de emociones que sacudió su vida por completo.

Entre complicaciones amorosas, la dura crítica del público en su presentación de stand-up en el Festival Viña del Mar y el posterior encierro por la pandemia, Jani llegó a un punto de quiebre. Sin embargo, fue en la intimidad de su casa donde encontró una nueva vía de escape.

En medio del aislamiento, descubrió el mundo de la composición de forma autónoma. Armada con cursos en internet y tutoriales, dio vida a su proyecto solista como un experimento de introspección pura.

Al pausar la comedia y el universo lúdico de 31 Minutos, Jani Dueñas logró romper su caparazón para mirar hacia adentro y, por primera vez, darle voz a su propia "Sombra" a través de la música.

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Jani DueñasFoto: @rodphotography

“La música llegó a mí en un momento en el que estaba lista para abrir mi escudo de protección. A diferencia de mi juventud, ahora me siento más segura y atrevida para mostrar mis emociones. Mientras que el stand up y el humor funcionan como un sistema de defensa que desarrollamos desde niños para protegernos del mundo, la música me ofrece un espacio mucho más vulnerable y desgarrado, sin esa ‘chaqueta’ de seguridad, permitiéndome conectar de forma real con mis letras y sonidos”, cuenta Dueñas a Excélsior. 

Hay que morir primero es el segundo disco resultado de esa experimentación que no quiso que se quedara en eso, que se detuviera en una exploración, sino darle continuidad con esta segunda etapa como solista. 

Hizo este material a lo largo de tres años, con otras experiencias en el camino: más desamores, sesiones de terapia e inquietudes existenciales, lo que derivó en el mensaje final del disco, caer no significa no volver a levantarse.

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Jani Dueñas

Al ver el viaje completo del disco, entendí que se trataba de la muerte y la resurrección, pero no desde algo místico, sino desde la idea de que hay que morir un poco para volver a apreciar la vida. Hay que matar partes de uno para poder volver a enamorarse y salir a bailar. Por eso el álbum se llama Hay que morir primero, porque aunque las canciones surgieron primero, al final todo cobró sentido, como ese ciclo de soltar para volver a vivir”, detalla.

Jani ha dejado ciertas cosas de lado para que otras lleguen, sigue siendo inquieta, y siente que con una sola disciplina se aburriría. Con el stand up se desencantó del mainstream, y entendió que su lugar es el underground, lo colaborativo, aunque eso no significa que vaya abandonar ni el stand up ni mucho menos su papel fundamental en 31 Minutos.

No abandono mi faceta de artista escénica; aunque en la escritura soy vulnerable al hablar de amores y rupturas, en el escenario sigo disfrutando del performance y el personaje. Como actriz, siento que pasé muchos años habitando la máscara alegre de la comedia y ahora estoy equilibrando mi vida con el drama. Me encanta que ambas máscaras convivan en mí, pues el humor y la vulnerabilidad son parte de la misma esencia”, reflexiona.

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Jani Dueñas

31 Minutos siempre acompaña a Jani Dueñas

Sombra funciona como un proyecto paralelo a ser actriz y locutora, pero, sobre todo, de seguir siendo cantante y dar vida a Patana en 31 Minutos, con quien tienen un show histriónico-musical que se presenta hoy y hasta el próximo domingo en la Ciudad de México, primero en el Teatro Metropólitan y después en el Auditorio Nacional. Con ellos vivió también un punto bisagra, se presentaron el año pasado en el Tiny Desk Concert, el show más viral de la actualidad en plataformas. 

“Fue algo totalmente inesperado. Sabíamos que grabar el Tiny Desk sería especial y que repercutiría, pero la explosión de los primeros días fue incalculable; en Chile se sintió como si hubiéramos ganado el mundial. Fue una invasión de amor que nos dio una energía nueva, no sólo para proyectar a 31 Minutos a nuevos mercados, sino también para impulsar nuestros proyectos paralelos, como el de Pedro Piedra, mi propio camino con Sombra”, explica.

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Jani Dueñas

Pero piensa que esa repercusión que este fin de semana los tiene con más de seis funciones sold out en la Ciudad de México, se debe también al compromiso que tiene 31 Minutos con el contexto que le rodea.

31 Minutos es un universo que trasciende el tiempo y no envejece, manteniéndose al margen de la contingencia, pero sin ignorar el mundo en que vivimos. Como equipo artístico, enfrentamos la realidad con pequeños guiños, sin volvernos una consigna política, porque queremos ser un espacio inclusivo donde nadie se sienta excluido. Por ejemplo, al ir a Estados Unidos en el mes de la latinidad, era natural hablar de nuestra identidad latina y de cómo nos sentimos allá”, describe.

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31 Minutos.Cortesía Ocesa.

Pero sobre todo es un proyecto que sigue funcionando como un bálsamo y donde desde la risa y lo lúdico se reflexionan cosas necesarias sin regañar a quien no las conoce, más aún ahora que el extremismo está latente en todo el mundo y también en su natal Chile.

“Me emociona ser parte de un proyecto que ofrece dulzura en un mundo tan cruel y difícil, especialmente ahora que en Chile el panorama para la cultura se ve complicado con el avance de las derechas extremas. Tener un espacio que une a familias y regala una sonrisa, sin que nosotros olvidemos lo que pasa, es como tener una parcela de esperanza. En este momento, poder generar esa alegría y conexión entre generaciones, es un verdadero privilegio”, concluye.

¿Dónde ver a 31 Minutos en la CDMX?

El viaje de Jani Dueñas entre la risa y la "Sombra" continúa sobre el escenario. Aunque las funciones del Teatro Metropólitan este fin de semana están agotadas, la fiesta de 31 Minutos sigue en el Auditorio Nacional el 11 y 12 de abril. Una oportunidad imperdible para conectar con el Radio Guaripolo Tour y celebrar la resiliencia de una de las voces más queridas de nuestra infancia.