Eblis Álvarez y Camilo Lara: ‘Ruido Tovar’ y la experimentación como resistencia musical
El colombiano Eblis Álvarez y el mexicano Camilo Lara unen fuerzas en "Ruido Tovar", un álbum que reinterpreta la música tropical mexicana de los años setenta y ochenta desde una visión futurista.

La historia de "Ruido Tovar" comienza como una coincidencia inevitable. Dos mentes inquietas de la música latinoamericana -Eblis Álvarez y Camilo Lara— convergen en un proyecto que no solo celebra la cumbia, sino que la desarma y la reconstruye desde sus cimientos.
El resultado es un álbum que ellos mismos describen como “dos trenes chocando a toda velocidad”, una metáfora que captura la intensidad de un proceso creativo que ocurrió en apenas una semana, pero que condensa décadas de influencias musicales.
Tenemos mucho en común y hacemos música que podría tener una relación consanguínea, explicó Lara. Vemos el mundo parecido, oímos cosas similares, pero cada quien desde su barrio, desde su región.
Ese contraste entre lo compartido y lo local se convierte en el eje del disco con una obra donde la cumbia colombiana y la mexicana dialogan se reinventan.
El espíritu de Rigo Tovar en su nuevo proyecto
El título del álbum no es casual. "Ruido Tovar" funciona como un juego de palabras que homenajea y, al mismo tiempo, deconstruye el legado de Rigo Tovar, figura clave en la transformación de la música tropical mexicana.
Para Eblis Álvarez, Tovar no fue solo un referente sonoro, sino un símbolo de cambio:
Fue la figura que concretiza a lo que queríamos llegar… no solo la música, sino lo que representa.
En ese sentido, el disco se inspira en un momento histórico, cuando los músicos mexicanos comenzaron a sustituir instrumentos tradicionales por sintetizadores. Ese “salto” es reinterpretado aquí con una estética contemporánea, cargada de ironía y experimentación.

El proceso creativo de "Ruido Tovar"
Uno de los elementos más fascinantes de "Ruido Tovar" es la dualidad en su proceso creativo. Mientras Álvarez aporta una visión más estructurada, Lara trabaja desde la experimentación sonora.
El propio Lara lo resume con humor:
Tomamos decisiones equivocadas para llegar al punto correcto.
La cumbia como identidad
Más allá de lo musical, el disco también plantea una reflexión sobre identidad cultural. Durante la conversación, ambos artistas profundizan en las diferencias entre la cumbia colombiana y la mexicana.
“La cumbia madre es la colombiana”, afirma Lara, destacando su evolución histórica y su riqueza sonora. Sin embargo, reconoce que en México el género tomó caminos distintos, fusionándose con otros estilos y generando nuevas formas.
Álvarez, por su parte, ofrece una visión más técnica:
Es más marchada… más ceremonial. La cumbia colombiana tiene más esa cosa africana, más rítmica.
Esta comparación no busca establecer jerarquías, sino evidenciar cómo un mismo género puede transformarse según el contexto cultural. "Ruido Tovar" es, precisamente, el punto de encuentro entre esas dos tradiciones.

Canciones que cuentan mundos
Siguiendo la estructura clásica de los discos de cumbia, cada tema del álbum funciona como un microcosmos.
Desde la hipnótica “Cumbia del Lobo”, con aullidos incluidos, hasta la nostálgica “El Concorde”, que convierte un avión supersónico en protagonista de un cha cha chá, el disco se mueve entre lo absurdo y lo poético.
“Cumbia Fantasía”, uno de los sencillos clave, es señalada por Álvarez como la pieza que mejor representa el espíritu del proyecto:
Tiene ese salvajismo… y muestra cómo construimos el disco.
Incluso los interludios, como “Cumbia Beckiana”, aportan una dimensión distinta, evocando paisajes desérticos y atmósferas cinematográficas.

Experimentar como acto de resistencia
Más allá de su propuesta estética, "Ruido Tovar" también se posiciona como una declaración política. Para Lara, la experimentación musical no es una moda, sino una necesidad histórica.
La experimentación se vuelve la resistencia a muchas cosas… es importantísimo tenerla para romper ciertas estructuras, afirmó.
En un contexto donde la industria musical privilegia lo inmediato y lo viral, apostar por un álbum conceptual y complejo se convierte en un acto contracultural.
Álvarez lo tiene claro:
Yo no pienso en el streaming… álbum o nada.
Ambos coinciden en que hay ideas que simplemente no pueden comprimirse en canciones de tres minutos. "Ruido Tovar" es, en ese sentido, una obra que exige tiempo y mucha atención.

Un disco de amistad y visión compartida
Al final, más allá de los conceptos y las referencias, el álbum es también el resultado de una relación creativa basada en la admiración mutua.
Soy un gran fan de Eblis… es un pilar fundamental de la música moderna en Latinoamérica, confesó Lara.
Esa complicidad se traduce en un disco que no solo mira al pasado, sino que proyecta nuevas posibilidades para la música tropical.
Ruido Tovar no es únicamente un homenaje ni un experimento, sino una declaración de principios. Una prueba de que, incluso en una era dominada por algoritmos, la música puede seguir siendo un espacio de resistencia.
AAAT*
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