Con dos costillas rotas, César Bono inicia 2026 fiel al escenario y al cavernícola
El protagonista del monólogo Defendiendo al cavernícola partió su tradicional Rosca de Reyes y no pierde su buen sentido del humor y su fuerza al ofrecer funciones, aun con dos costillas rotas

Con dos costillas rotas, pero subiendo al escenario del Nuevo Teatro Libanés con el monólogo Defendiendo al cavernícola, como lo ha hecho desde hace 24 años, casi 25 que cumplirá a final de este año, fue como el actor César Bono inició este 2026: contento de seguir trabajando, bromeando como siempre y partiendo su tradicional Rosca de Reyes.
En silla de ruedas, el actor de 75 años compartió con los medios de comunicación, y, minutos más tarde, se subió al escenario, de pie, apoyado con su bastón y una faja especial, para darse a su público con esta historia que habla de las diferencias, y coincidencias, entre hombres y mujeres, lo que hace que se complementen al formar una pareja.
Otro año más festejando a los Reyes. Con dos costillas rotas, la sexta y la séptima, te digo que duele de la chingada. Y otra cosa que es cierto: cuando estoy acostadito me duele uno de los pies y me duelen de la chingada las costillas y digo yo ¿qué chingados tiene que ver mi pie con las costillas? ¡Pues no sé, pero están conectados de alguna manera!
Fue hace dos semanas, un miércoles. Antes del 24 (de diciembre). Vivo solito. Ya no me aguanta nadie. Yo siempre agradezco un día. Despertándome, agradezco al Señor”, expresó el actor y señaló que así seguirá dando funciones.
Es la tercer semana (dando funciones con las costillas rotas). La primera costilla rota… estaba en el teatro de la señora Fábregas. Me voy contra el público, de pendejo, me levanté, me subí y acabé la función.
¿(Cuando) el codo roto? Fui a hacer Mirreyes contra Godínez y me dijo la doctora ‘¿ya te hiciste placa del codo?’. Le dije que como no iba a aguantar el dolor y me dice ‘ve y hazte una placa, porque tienes roto’. Y estaba roto.
(¿Se va a operar?) Ni una chingada. ¡Ya me operaron como cesárea! Esa vez como tres semanas. ¡Están hablando con un milagro y no me respetan!”, bromeó en referencia a una de las múltiples cicatrices que lleva consigo, como cuando se le reventó el duodeno.
Sin embargo, nada parece parar a César Bono para hacer lo que más ama, actuar.
Es así que prefirió no acudir a un hospital esta vez, con esta nueva lesión para poder seguir trabajando.
No, yo no voy a los hospitales. Vine a trabajar. Que chinguen a su madre. Si me quieren ver, aquí. Mi doctor me dio un chocho chingón”, dijo.
Sin embargo, y aunque tiene dolor al dar funciones, no piensa hacer ninguna clase de pausa.
Me duele de la chingada. Las costillas rotas están del lado izquierdo y me duelen la sexta y séptima”, acotó.
La tercera llamada se dio y César Bono salió al escenario con el grito del cavernícola, haciendo a un lado el dolor y dibujando las carcajadas de un público que aún puede verlo hacer lo suyo en el Nuevo Teatro Libanés.
cva
EL EDITOR RECOMIENDA



