El detalle de Windows XP que inspiró el inquietante mundo de 'Backrooms'
Los paisajes de Backrooms tienen una referencia inesperada: Windows XP, The Truman Show y otras inspiraciones para el director

El mundo de Backrooms no solo busca inquietar desde sus pasillos infinitos, habitaciones vacías y espacios que parecen salidos de un recuerdo mal archivado. También lo hace desde sus exteriores: cielos demasiado limpios, colinas verdes, suburbios con una calma extraña y una sensación visual que parece familiar, pero al mismo tiempo artificial.
Kane Parsons, director de la película de Backrooms, reveló que una de las claves para construir esa atmósfera estuvo en una imagen que millones de personas han visto, aunque quizá no la relacionarían de inmediato con una película de terror: el fondo de pantalla “Bliss” de Windows XP.
Durante una entrevista con Variety, Parsons explicó que creció en Petaluma, California, una ciudad ubicada cerca del sitio donde se tomó la famosa fotografía del fondo de Windows XP. Esa imagen, con sus colinas verdes y cielo azul despejado, se convirtió en una de las referencias visuales que influyeron en la forma en que imaginó los paisajes exteriores de Backrooms.

La conexión entre Windows XP y la estética de Backrooms
Aunque Backrooms suele asociarse con espacios interiores, pasillos vacíos y arquitectura liminal, Parsons también pensó cuidadosamente en el aspecto del mundo exterior. Para él, las colinas verdes y el ambiente suburbano de California formaban parte de una memoria visual muy específica: una mezcla entre infancia, paisaje cotidiano y cierta irrealidad.
El director recordó que el lugar exacto donde se tomó la foto de Bliss ya no luce igual, pero las colinas y el entorno siguen perteneciendo al mismo tipo de paisaje californiano que marcó su infancia.
Por qué The Truman Show también fue una referencia
Además de Windows XP, Parsons mencionó The Truman Show como otra influencia para el tratamiento visual del cielo en la película. El director habló de una “sensación pictórica” en los cielos de esa cinta, una cualidad que no necesariamente busca parecer realista, sino ligeramente construida.
En The Truman Show, el mundo que rodea al protagonista tiene una apariencia controlada, casi perfecta, como si hubiera sido diseñado para sostener una ilusión. En Backrooms, esa idea se transforma en otro tipo de incomodidad: un paisaje que puede parecer cotidiano, pero que también parece desconectado de una realidad completamente estable.

Parsons también explicó que, durante la producción, se realizaron reemplazos de cielo en varias tomas exteriores. La película fue filmada en Vancouver, donde las nubes y la luz no correspondían del todo con la sensación que buscaba. Por eso, el equipo trabajó en modificar esos cielos para acercarse a una imagen más californiana y sureña.
El director aclaró que no quería describir ese efecto como una irrealidad directa dentro de la historia, sino como una decisión artística de tono. Es decir, no necesariamente se trata de una pista narrativa, sino de una forma de moldear la percepción del espectador.
La influencia de Breaking Bad, Better Call Saul y One Hour Photo
Para construir los exteriores, Parsons también mencionó referencias como One Hour Photo, Better Call Saul y Breaking Bad. Estas influencias apuntan a una estética donde lo cotidiano puede verse limpio, soleado y ordenado, pero cargado de tensión.
En esas obras, los suburbios, estacionamientos, comercios y paisajes abiertos no son simples fondos. Funcionan como espacios que contienen algo extraño debajo de la superficie. Esa misma lógica visual parece dialogar con Backrooms: lugares que no necesariamente parecen aterradores al primer vistazo, pero que transmiten una sensación de aislamiento, vigilancia o desconexión.
La combinación de estas referencias permite entender por qué la película no se limita al terror de espacios cerrados. Incluso cuando sale al exterior, su mundo conserva una textura inquietante.