De Daniel Me Estás Matando al anime: Luciano Daniel inicia su carrera en solitario
Luciano Daniel se aventura como solista fusionando la elegancia del bolero con la nostalgia dramática del anime de los 90.

Dejar atrás un proyecto que consolidó y convirtió al “bolero glam” en un fenómeno exitoso en América Latina, con un sonido tan arraigado en el panorama independiente como lo fue Daniel, Me Estás Matando, no es una tarea sencilla. Sin embargo, para Luciano Daniel, el arte no es estático. El músico emprende ahora un viaje en solitario que, más que una ruptura, se siente como una evolución natural hacia una nueva identidad, utilizando la melancolía a su favor.
En un proceso de cambio, sin duda uno de los retos más complejos no radica en el iniciar de cero, sino en la composición y creación de nuevas canciones y, sobre todo, saber si el público las va a aceptar. En entrevista con Excélsior, Luciano Daniel comparte cómo ha sido comenzar una nueva historia.
Hacer nueva canciones es algo que me da un poco de miedo, porque uno se aventura a hacer cosas que nunca ha hecho, se aventura a escribir algo que nunca ha escrito y es un universo que a veces te tiras al vacío sin saber cuál es el resultado y hay veces que haces canciones buenas y canciones malas, entonces el miedo es como que ‘bueno, inicio un nuevo proyecto, pero la realidad es que no tengo canciones y si las hago no se si van a estar buenas o van a estar malas’, pero afortunadamente se han hecho con suficiente cariño. Estoy a gusto con ello y estoy muy feliz”, menciona.
Una de las peculiaridades más fascinantes del nuevo proyecto musical de Luciano Daniel está en su estética visual, la cual camina de la mano con el imaginario del anime, cargan con un toque melancólico y una profunda carga dramática. Es precisamente de esa emotividad y de los tintes nostálgicos de las bandas sonoras del anime de donde rescata la inspiración para fusionarla con la elegancia herida del bolero, demostrando que el dolor y el romanticismo son universales, sin importar si provienen de una guitarra acústica o de una animación de los 90.

Yo soy muy fan de Los Caballeros del Zodiaco desde niño, ahí todo alude a la nostalgia, a la melancolía. Yo traté de poner en un recipiente todas esas referencias, tristes, melancólicas y nostálgicas. Para mí, Los Caballeros del Zodiaco es lo más cursi, nostálgico y melancólico del mundo. Sus poderes son pétalos, luz, una dimensión nueva, todo es muy poético, los monos lloran todo el tiempo, Incluso la música, y dije: ‘Esto tiene todo sentido, hacer música que parezca como intro de anime, melancólico. Al final esa caricatura tiene mucho significado, entonces más o menos fue por ahí y al mismo tiempo yo tenía genuinas ganas de renovar mi vida visualmente”.
La nueva historia que Luciano Daniel ya comenzó a escribir llegó con sus primeros sencillos Te lo advertí y Quédate. Fiel a su esencia señala que la composición siempre será un acto catártico, simplemente que el método no cambia; se transforma y se adapta dependiendo de la etapa personal y emocional en la que se encuentre, convirtiendo las vivencias en refugios sonoros. Además, el músico defiende la vulnerabilidad y las lágrimas en la música actual como forma de dejar fluir sus emociones, demostrando que la fragilidad masculina, lejos de ser una debilidad, puede ser convertida en arte puro.
“Estando sobrios a los hombres les gusta hacerse los orgullosos, pero ya borrachos todo mundo escucha a José José”, refiere.
Estos dos temas son apenas la carta de presentación de esta nueva etapa. El rompecabezas musical continuará armándose muy pronto con el lanzamiento de un tercer tema que llevará por título Regrésame, el cual servirá para reafirmar su identidad en solitario.
Y creo que con estas tres canciones el público se puede dar una idea de la propuesta. Yo quería que con Te lo advertí pudiéramos aludir a José José, a estas canciones que tienen coros de mujer, que son cosas que yo no había intentado antes. La segunda canción es Quédate y mi intención era pues hacer una canción migajera y bonita con unas frases que te cautivaran de alguna forma, pero me interesaba dejar claro que sigo haciendo boleros”, indica.
A partir de su tercer lanzamiento, la emisión de nuevos temas será constante hasta culminar en un álbum, el cual provisionalmente se llama Yo no pedí nacer; un título fuerte que, aunque describe el concepto actual del proyecto, podría transformarse a la par de la evolución natural de las canciones.