¡No lo vas a creer! Esta es la IMPACTANTE cantidad de Corgis que tuvo la reina Isabel II
Descubre cuántos corgis tuvo la reina Isabel II, cómo comenzó su amor por esta raza y la historia de sus icónicas mascotas reales.

Pocas imágenes están tan ligadas a la reina Isabel II como la de una pequeña manada de corgis caminando detrás de ella por los pasillos de Buckingham.
Durante décadas, estos perros fueron mucho más que mascotas: formaron parte de la vida cotidiana de la monarca, aparecieron en fotografías oficiales y hasta compartieron protagonismo con James Bond. Pero, ¿cuántos tuvo realmente?
¿Cuántos corgis tuvo la reina Isabel II a lo largo de su vida?
A lo largo de su vida, Isabel II llegó a tener más de 30 corgis y dorgis, estos últimos cruces entre corgi y dachshund. Sin embargo, el número exacto varía según los registros y según se contabilicen únicamente los corgis puros o también sus descendientes mestizos.

Lo que sí está claro es que la historia de la reina con esta raza comenzó mucho antes de su coronación y se prolongó durante prácticamente toda su vida.
¿Cómo se llamaba el primer corgi de la reina Isabel II?
Aunque el primer corgi que llegó a la familia real fue Dookie, llevado a Buckingham por el rey Jorge VI en 1933, el verdadero comienzo de la dinastía canina de Isabel II tuvo nombre propio: Susan.

La princesa Isabel recibió a Susan como regalo por su cumpleaños número 18, en 1944. El vínculo entre ambas fue tan estrecho que la joven princesa decidió llevarla consigo durante su luna de miel con el príncipe Felipe en 1947.
Susan se convirtió posteriormente en la antepasada de buena parte de los corgis que acompañarían a Isabel durante las siguientes décadas.
De hecho, la descendencia de Susan llegó a extenderse durante generaciones y convirtió a la perrita en una auténtica matriarca de la línea canina de la Corona.

Así era la vida de los corgis dentro del Palacio de Buckingham
Los corgis de Isabel II disfrutaban de una vida extraordinariamente cómoda. Tenían espacios propios dentro de las residencias reales, camas individuales y personal encargado de su cuidado.

Además, podían desplazarse libremente por algunas de las estancias privadas de la soberana. La propia reina supervisaba algunos aspectos de su alimentación.
Según relatos sobre sus mascotas, los perros recibían comidas especiales que podían incluir carne, pollo y otros alimentos, servidos siguiendo una rutina muy precisa.
Pero el mayor privilegio era otro: la compañía constante de Isabel. Los perros viajaron con ella, aparecieron en retratos y fotografías y estuvieron presentes durante diferentes momentos de su vida pública y privada.

Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2012, cuando los corgis aparecieron en el célebre video de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres junto a Isabel II y Daniel Craig, quien interpretaba a James Bond.
Dorgis: la peculiar raza de perros de la reina Isabel II
El amor de la reina por los perros también dio lugar a una peculiar combinación. Uno de sus corgis se cruzó con Pipkin, un dachshund perteneciente a la princesa Margarita. De esa unión nació el llamado dorgi, una mezcla que Isabel continuó criando durante años.

Entre los ejemplares más conocidos estuvieron Vulcan y Candy. En sus últimos años, además, la reina recibió a Muick y Fergus, dos cachorros que le fueron regalados por el príncipe Andrés durante la pandemia.
Fergus murió en 2021, mientras que Muick permaneció junto a la soberana hasta sus últimos meses.
¿Qué pasó con los últimos corgis de la reina Isabel II?
Isabel II decidió dejar de criar nuevos corgis cuando envejeció, en parte porque no quería que un cachorro pudiera sobrevivirla y quedarse sin su dueña.
En 2018 murió Willow, el último descendiente directo de Susan, poniendo fin a una línea que había acompañado a la familia real durante aproximadamente 74 años.

Tras la muerte de la reina en septiembre de 2022, sus últimos perros, Muick y Sandy, quedaron al cuidado del príncipe Andrés y Sarah Ferguson.
Así, los corgis que alguna vez fueron humildes perros pastores galeses terminaron convirtiéndose en los acompañantes más reconocibles de Isabel II.