'El caballero de los siete reinos', la conmovedora leyenda de Ser Duncan y Egg en Westeros
El caballero de los siete reinos, spin-off de Game of Thrones, estrenará el domingo en HBO Max para contar la historia de Ser Duncan y Egg en Westeros

El caballero de los siete reinos, segunda precuela oficial del universo creado por George R. R. Martin, apuesta por un cambio de escala: dejar de mirar al poder absoluto y seguir a un solo hombre tratando de hacer lo correcto en un mundo que rara vez lo recompensa. Una realidad no muy común si hablamos de lo despiadado que es Westeros en Game of Thrones.
Ese hombre es Ser Duncan el Alto, un caballero errante sin apellido, sin tierras y sin respaldo político. A diferencia de los protagonistas de las otras series, Dunk no busca gobernar ni derrocar dinastías; apenas está aprendiendo a sobrevivir fuera de la sombra de su mentor.
Peter Claffey, quien lo interpreta, encontró en ese conflicto una similitud con la que muchos podrán identificarse: un personaje marcado por la inseguridad y la ansiedad, pero con una brújula moral tan firme como incómoda en Westeros, según lo contó en conferencia de prensa.
Duncan se obsesiona con las cosas, se preocupa mucho y tiene problemas serios de ansiedad. Y yo tengo mucha experiencia con eso. La vez que me confirmaron el papel y fui a conocer a Owen e Ira, estaba horriblemente enfermo por los nervios. Supongo que Duncan y yo compartimos eso, sin duda, y habrá muchos otros que también lo hagan”, expresó Peter en conferencia virtual.
Lejos de los héroes grandilocuentes, Dunk es un cuerpo en tensión constante. Claffey describió a su personaje como alguien que intenta sostener ideales simples en un entorno diseñado para quebrarlos; ahí radica una de las grandes diferencias con Juego de tronos y La casa del dragón: aquí la épica es resistir.

“Admiro mucho su brújula moral y su sentido blanco y negro de la caballería. Siento que he aprendido mucho del personaje. En un mundo tan despiadado como Westeros, donde hay traición y puñaladas por la espalda, es algo muy bello y entrañable ver a alguien como Duncan intentando navegarlo desde valores morales, desde hacer lo correcto”, sostuvo.
La serie adapta los relatos de Dunk y Egg, escritos por Martin como una historia de formación. Duncan está saliendo al mundo por primera vez sin red de protección; es el típico “viaje del héroe”.
Esta historia también es un viaje de crecimiento. Duncan está dejando el nido por primera vez, la protección de Ser Arlan. Tiene que salir al mundo y arreglárselas solo. En el fondo, esta es la historia de dos chicos que salen juntos a un torneo”, comentó el actor.
Ese “segundo chico” es Egg, interpretado por Dexter Sol Ansell, el único niño del elenco y uno de los personajes más importantes, aunque todavía no lo sepa, en la historia futura de Westeros. Su presencia introduce un tono distinto a esta trama: inocencia, humor y contraste generacional en un mundo dominado por adultos endurecidos.
“Es raro ser el único niño, supongo, pero me siento como si hubiera estado con ellos toda mi vida. Llevo actuando solo dos años, pero eso es como una quinta parte de mi vida, así que sigue siendo un gran tramo”, dijo Dexter con el mismo humor que maneja la serie.

Ansell reconoció que esa diferencia se siente fuera de cámara, aunque la dinámica termina fortaleciendo la relación que se ve en pantalla, construida desde la convivencia diaria más que desde la actuación.
Me siento muy cercano a todos, somos como amigos, pero al final del día son adultos, y eso es lo que a veces se siente extraño. Desde la primera audición conectamos. Pasábamos mucho tiempo juntos, íbamos a los arcades, salíamos, y se siente como una relación de hermanos, no solo en la serie, también en la vida real”, agregó el pequeño.
Ese vínculo entre los actores es clave, porque permite momentos de ligereza sin perder la epicidad; es un humor a veces involuntario. Finn Bennett, quien da vida a Aerion Targaryen, explicó que ese equilibrio surge directamente del libreto.
“Nunca pensé conscientemente en cómo equilibrar la comedia con la seriedad. El guion era muy bueno y entendí todo casi de inmediato, es algo que parte desde la historia real de los libros, su naturalidad”, señaló.

Duncan y Egg pueden ser humorísticos sin dejar de lado lo sombrío, algo que refleja la realidad de El caballero de los siete reinos: personajes que todavía pueden reír, pero que ya conocen la dureza del mundo.
"Hasta cierto punto hay una naturaleza infantil en Dunk, pero también hay un conocimiento del mundo, una rabia, una pelea interna. Cuando miro hacia atrás noto que es alguien divertido, pero en ciertos momentos intento endurecer la mirada, usar los ojos, mostrar algo más duro. Ojalá haya funcionado”, explicó Peter.
Ese respeto por los matices también atraviesa a Tanselle, un personaje lleno de expectativas, muy querido por los lectores de los libros originales y que es interpretado por Tanzyn Crawford.
“Me sentía increíblemente nerviosa de interpretar a un personaje que ya está escrito y que la gente ha tenido 20 años para imaginar en su cabeza. Es bastante intimidante”, confesó.

Aun así, la actriz asumió el reto como una oportunidad creativa, consciente de que la fidelidad al espíritu del texto no está peleada con una interpretación propia.
“Fue un reto que realmente quise asumir. Me pareció muy divertido aportar mi propia interpretación a Tanselle y tratar de respetar la versión del libro mientras me mantenía fiel a cómo yo veo al personaje”, precisó.
Así, El caballero de los siete reinos se instala en un punto clave del universo de Westeros: conecta con Juego de tronos y La casa del dragón desde una parte más íntima. Antes de los reyes y los dragones, estuvieron las personas comunes intentando ser mejores de lo que el mundo les permitía. Y esa, quizá, es la historia más difícil de contar.
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