50 años del épico concierto de los Sex Pistols que cambió la historia del punk
Gracias al concierto del 4 de junio de 1976 en Manchester se formaron bandas como Joy Division y The Smiths, entre otras bandas que siguen en activo.

Inglaterra fue el epicentro de un movimiento que despertó a los jóvenes de padres de clase trabajadora que no vivían en las mejores condiciones y encontraron la fuente para oponerse.
Fue a mediados de los 70 cuando el punk, un movimiento contracultural basado en la autogestión, el inconformismo y la filosofía del Do It Yourself, llamó la atención la atención en territorio por su crítica social y canciones antisistema. Pero hubo un hecho que cambió la historia para siempre: el concierto de The Sex Pistols en el Lesser Free Trade Hall de Manchester.
El descontento social crecía en Inglaterra. El gobierno laborista del primer ministro James Callaghan solicitó un préstamo de emergencia al Fondo Monetario Internacional (FMI) mientras lidiaba con una alta inflación y huelgas sindicales en un clima de tensión absoluta.
Bajo esta crisis social, The Clash y The Sex Pistols, entre otros artistas, tomaron las riendas para decirle a su país y al mundo lo que vivían y con lo que no estaban de acuerdo.
Manchester, como Londres, también estaba en ebullición. En medio del declive industrial por el cierre de fábricas textiles, el punk fue la válvula de escape que encabezó una revolución cultural.
En ese entorno, Howard Trafford y Pete McNeish, quienes después cambiarían sus nombres a Howard Devoto y Pete Shelley (RIP), fundadores de Buzzcocks, habían visto actuar a The Sex Pistols en un par de ocasiones y pensaron que sería buena idea llevarlos a Manchester y, de paso, abrirles el show.

En febrero de 1976, tras leer una entrevista con el grupo en la revista NME, ambos fueron hasta Londres para buscar a los Pistols y a su mánager, el controversial Malcolm McLaren. Los convencieron por 32 libras esterlinas y el show se programó originalmente para que la banda tocara en el Bolton Technical College; sin embargo, los directivos no lo permitieron, por lo que se cambió al Lesser Free Trade Hall.
Pink Floyd, David Bowie, T. Rex y Lou Reed ya habían estado en el lugar mancuniano, que tenía la fama de ser un escenario para agrupaciones virtuosas del rock clásico inglés.
El 4 de junio de 1976, con la llegada de The Sex Pistols, Buzzcocks cedió su lugar como banda telonera a Solstice. No estaban listos, según Shelley. Hubo 40 personas, aproximadamente. Johnny Rotten, Steve Jones, Paul Cook y Glen Matlock tomaron el escenario y, con un set de 14 canciones, dejaron con la boca abierta al público. Abrieron con Did You No Wrong, siguió con un cover de Dave Berry, Don’t Give Me No Lip Child, y continuó con Seventeen.
A estos temas se sumaron I’m Not Your Stepping Stone (Paul Revere and The Raiders), New York, Whatcha Gonna Do About It (Small Faces), Submission, Satellite, No Feelings, Substitute
(The Who), Pretty Vacant y No Fun (The Stooges). De las canciones originales que tocaron esa noche, ocho formaron parte del único disco de estudio de los Pistols: Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols.
La ropa, la actitud y los gritos del cantante Johnny Rotten hicieron que todas las agrupaciones que habían surgido en los últimos 20 años pasaran a ser obsoletas, irrelevantes y “aburridas”.
El show lo presenciaron Morrissey, Peter Hook, Bernard Sumner, Martin Hannett, John Cooper Clarke, Jon The Postman y Steve Diggle, antes de que sus nombres le dijeran algo a la industria musical.
Es uno de esos momentos de la cultura popular que uno puede identificar con precisión y decir: ese fue el momento en que todo dio un giro. Y esa es la música que escuchamos ahora, los clubes que tenemos en Manchester, la forma en que compramos discos, la escena musical independiente; todo surgió de ese público”, expresó el periodista David Nolan en su libro I Swear I Was There: Sex Pistols, Manchester and the Gig That Changed the World.
“También se cumplen años para mí, porque salí de aquel concierto como músico. Llegué a casa con un bajo y le dije a mi padre: ‘Ahora soy punk’, y mi padre me respondió: ‘No durarás ni una semana’. Y aquí estoy”, dijo Peter Hook al Manchester Evening News.
En una carta escrita para la revista NME, quien se convertiría en el frontman de The Smiths, Morrissey, redactó:
A pesar de su música discordante y sus letras audaces apenas audibles, les pidieron regresar en dos ocasiones al escenario”.

Anarchy in the UK!
El show se repitió el 20 de julio, pero con rolas como God Save the Queen y el debut en vivo de Anarchy in the UK. En esa ocasión, los futuros integrantes de Joy Division, Hook y Sumner, regresaron y se encontraron con Ian Curtis, quien se convertiría en su vocalista.
También asistieron Martin Hannett y Tony Wilson, futuros fundadores de Factory Records y piezas clave del sonido Madchester, además de Mick Hucknall (fundador de Simply Red), Mark E. Smith (de The Fall) y John Cooper Clarke, conocido como el poeta punk. Buzzcocks por fin teloneó a los Pistols.
Ese fue el día en que se dividió el átomo del punk rock, sin duda alguna. Fue asombroso verlo. Ahí fue donde explotó, cambió Manchester y cambió el mundo”, manifestó Steve Diggle, de Buzzcocks.
“Cuando tenía 18 años, mi visión era crear música que no existía, porque todo lo demás era muy insatisfactorio”, señaló en su momento Mark E. Smith, fundador de The Fall.
The Sex Pistols, con sólo un disco y ese show de 1976 transformó el futuro.
Buzzcocks ha sido referencia para The Libertines, Green Day y The Offspring (quienes hicieron un cover de Autonomy), así como Fine Young Cannibals, Billy Talent y Thursday; incluso, fueron teloneros de Nirvana en la última gira europea. Las canciones de Joy Division, New Order, The Smiths y Morrissey siguen activas con los músicos que aún viven.
Martin Hannett, bajo el seudónimo de Martin Zero, produjo el primer disco independiente de punk rock, el EP Spiral Scratch de Buzzcocks. Fundó Rabid Records y fue el productor de cabecera de Joy Division, incluidos sus dos álbumes de estudio, Unknown Pleasures y Closer, además del emblemático sencillo Love Will Tear Us Apart.

Como cofundador del sello independiente Factory Records y fundador de la discoteca Haçienda, Tony Wilson impulsó el éxito de algunas de las bandas más importantes de Manchester, como Joy Division, New Order y Happy Mondays.
La muerte de Sid Vicious en 1979 frenó la existencia del grupo original, pero la aportación cultural perseveró. John Lydon sigue tocando con Public Image LTD y los Pistols han vuelto con Frank Carter en la voz, además de Steve Jones, Paul Cook y Glen Matlock.