Viene la década de debilidad económica; informa el CCE

Para el CCE, no se perciben señales de una mejora de la economía más pronunciada para los próximos trimestres, y para más adelante las expectativas siguen deteriorándose

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Crecimiento

Las expectativas sobre la economía siguen deteriorándose, ya que el consenso anticipa que el debilitamiento de la actividad económica se prolongará por varios años, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

De acuerdo con el organismo de análisis, que dirige Carlos Hurtado, para los próximos diez años los especialistas prevén un crecimiento promedio anual de sólo 2.0%, el mismo que en los últimos 30 años.

Explicó que la coyuntura se complica dada la resistencia a la baja que mantiene la inflación y, por ende, a la política monetaria restrictiva del Banco de México.

“La respuesta de política monetaria ante la persistencia de la inflación ha sido decidida. El banco central ha mantenido sin cambio su tasa de interés desde marzo pasado”.

En materia de finanzas públicas señaló que, si bien los resultados son razonables en lo agregado, en su composición hay aspectos cuestionables.

Y es que en el periodo enero-mayo los ingresos totales aumentaron a una tasa anual de 5.4% en términos reales.

“Llama la atención que la recaudación por IVA creció 3.9 por ciento, lo que sugiere que el consumo aún no se reactiva. Hay que considerar que tan sólo en mayo la recaudación por IVA se contrajo 0.1% anual. Por su parte, la disminución de 0.9% en la recaudación por ISR da cuenta de la debilidad de la actividad económica”, explicó el CEESP.

En el caso del gasto público mencionó que se aprecia un incremento de 17.3% anual en el lapso enero- mayo, debido a la importante asignación de recursos a los programas y proyectos insignia del gobierno.

Por ello, consideró que la nueva administración necesita ajustarse hacia programas que realmente tengan una rentabilidad social y productiva que contribuya a un mayor crecimiento y bienestar.

“No hay duda de que uno de los principales objetivos del nuevo gobierno será encontrar los mejores mecanismos para obtener los recursos suficientes y asignarlos de la mejor manera para cumplir con las expectativas de mayor crecimiento, inversión, empleo y bienestar social”, dijo el organismo.

En ese sentido, señaló que se requieren ajustes que además de fortalecer las finanzas públicas, de manera conjunta permitan sentar las bases de un entorno en el que las empresas y personas tengan la capacidad de desarrollarse eficientemente, fomentando la competitividad y la productividad que requiere el país.

Lo cual debe venir acompañado de una adecuada regulación, de una sana competencia, de un entorno fiscal competitivo y de un Estado de derecho que dé certidumbre a la sociedad y a los emprendedores.

“En un entorno como este las empresas, principalmente las formales, tendrían una mayor posibilidad de aumentar el empleo de calidad con ingresos suficientes para mejorar el bienestar de las familias. Es claro que ésta es la mejor forma de reducir los niveles de pobreza”, dijo.