Torey Lovullo honrado por reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional

El manager de los Diamondbacks, Torey Lovullo, vivió una antesala distinta a la MLB México  City Series tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional

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Torey Lovullo aquilató el gesto de ser invitado a Palacio Nacional para conocer a la presidenta de México.Ariel Velázquez

La víspera de un juego suele ser territorio de rutinas cerradas, reportes de pitcheo y silencios largos en el clubhouse. Para el manager de los Diamondbacks Torey Lovullo, sin embargo, la antesala del primer duelo ante los Padres en el estadio Alfredo Harp Helú tuvo otro tono. Uno menos predecible, más institucional, casi simbólico.

El viernes por la tarde, el manager de Arizona cruzó las puertas de Palacio Nacional como parte de una comitiva de directivos de Grandes Ligas. No era un acto más en la agenda. En una ciudad que  de nuevo respira beisbol, el encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum colocó el deporte en una conversación distinta, lejos del diamante pero no de su influencia.

Fue un honor conocer a la presidenta de México. Acudimos ayer a una recepción que nos ofreció. Ella se mostró muy entusiasta por conocer más sobre beisbol”, declaró Lovullo previo al primer en encuentros de la México City Series.

Desde 2017 al frente de Arizona, Lovullo ha construido una carrera marcada por la estabilidad y una lectura fina del entorno. En México encontró algo que no siempre aparece en el calendario de una temporada de 162 juegos. Una pausa con sentido.

Me da gusto que mi equipo esté viviendo esta experiencia en esta hermosa ciudad. Es bueno que estén en otros estadios en los que normalmente no estaríamos”, enfatizó.

La México City Series no sólo traslada juegos al sur del rio Bravo , también desplaza inercias. Saca a los peloteros del ritmo automático de vuelos nocturnos y hoteles idénticos. Los coloca frente a otro tipo de público, otra altitud, otra conversación. Lovullo lo entiende como parte del aprendizaje, casi como una extensión del juego.

No es la primera vez que su historia se cruza con el país. Hubo un capítulo anterior, menos visible, cuando vistió el uniforme de los Venados de Mazatlán. Ahí conoció un beisbol más cercano, más ruidoso, más visceral. Ese recuerdo reaparece ahora, en una versión ampliada, con reflectores de Grandes Ligas y una ciudad que empuja la pelota un poco más lejos.

El manager camina por el diamante del Harp Helú con esa doble memoria. La del presente, con un equipo que pelea por la cima del Oeste de la Nacioanaly la del pasado, cuando México era una parada distinta en su carrera. Entre ambas, una visita a Palacio Nacional que no suma carreras ni outs, pero sí contexto.

“Fueron buenos tiempos los que viví en Mazatlán. Los atesoró”

En una serie que se juega a más de 2,200 metros de altura, Lovullo encontró otra forma de medir el impacto. No en la pizarra, sino en el alcance de expandir la marca MLB.

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