Santi Gimenez en deuda con el Milan a un año de su fichaje
El delantero mexicano ha vivido un año de contrastes en el conjunto rossonero; goles, lesiones y dudas sobre su futuro han marcado su estancia en la ciudad lombarda

Hoy se cumple un año desde que Santiago Gimenez se convirtió en jugador del AC Milan, en un fichaje que generó grandes expectativas en Italia y en México. Procedente del Feyenoord, “Santi” llegó como una promesa de gol para los rossoneri, pero su primera temporada en la Serie A ha sido un viaje con altibajos que merece un análisis profundo.
Un arranque con impacto
Desde su debut en la liga italiana, Giménez mostró destellos prometedores. En su primera participación ante el Empoli marcó su primer gol con la camiseta del Milan apenas 11 minutos después de ingresar, evidenciando su capacidad de definidor desde el inicio.
A lo largo de la temporada 2024/25, también obtuvo reconocimientos como Jugador del Partido (MVP) en encuentros clave contra el Hellas Verona y el Bologna, donde incluso firmó un doblete destacable.
Estos momentos mostraron que, cuando está enchufado, Giménez puede ser una pieza determinante para el ataque rossonero.
Números que reflejan participación, no dominio
Durante este primer año calendario con el Milan, el mexicano disputó alrededor de 30 partidos oficiales y acumuló unos 1,664 minutos en todas las competencias, cifras que demuestran participación, aunque sin llegar a ser protagonista absoluto.
En ese periodo, sumó 11 goles con el equipo, una cifra respetable pero algo lejos de los números que se esperaban de su trayectoria en Europa antes de llegar a Italia.
Sequía goleadora y lesiones que frenaron su progresión
Un punto crítico fue la racha negativa en este curso: Giménez atravesó una sequía goleadora prolongada, que finalmente terminó con un tanto en la Coppa de Italia, rompiendo una racha sin marcar en competiciones oficiales que había generado cuestionamientos sobre su eficacia frente al arco.
Más allá de las dudas deportivas, el delantero también enfrentó problemas físicos. Desde finales de 2025 arrastró molestias en el tobillo que terminaron requiriendo cirugía, dejando al delantero fuera de la actividad competitiva por varios meses, y planeando su posible regreso hasta febrero-marzo de 2026.
Esta lesión no solo mermó sus minutos, sino también su capacidad de consolidarse como titular indiscutible.
Opiniones dentro y fuera del club
En distintos momentos del año, figuras clave del club, incluyendo al técnico Massimiliano Allegri, han defendido la calidad de Gimenez y su potencial para marcar con el Milan.
Sin embargo, el entorno y la prensa han sido críticos en ocasiones, incluso especulando sobre su salida en el mercado de fichajes o posibles intereses de clubes de la Premier League.
También han circulado rumores y debates en redes respecto a si el club realmente confía plenamente en el mexicano como pieza largo plazo, algo que pone de manifiesto la presión extra que siente dentro de un club con expectativas altas.
Balance final: ¿Éxito o asignatura pendiente?
Positivos:
Capacidad de influir en partidos concretos con goles decisivos.
Confirmación de su calidad técnica cuando está en plenitud.
Negativos:
Inconsistencia en el rendimiento de liga.
Larga ausencia por lesión que cortó su progresión.
Rumores constantes sobre su futuro y presión externa.
En resumen, el año de Santiago Gimenez en el AC Milan ha sido un ciclo de contrastes: momentos de brillo e impacto, contra una realidad de adaptación compleja y obstáculos físicos que frenaron su consolidación en uno de los clubes más exigentes del fútbol europeo.
EL EDITOR RECOMIENDA



