Saint-Maximin rompe el silencio: revela los tristes motivos de su adiós al América
Saint-Maximin reveló en una carta que deja al América por temas familiares y pérdidas personales. Busca recuperar la alegría por el futbol

La salida de Allan Saint-Maximin del América dejó muchas dudas en el aire, pero el propio jugador se encargó de disiparlas con un mensaje que tocó el corazón de la afición. Lejos de las polémicas deportivas o los rumores de vestidor, el atacante francés abrió su intimidad a través de sus redes sociales para explicar que su partida de Coapa obedece a una necesidad humana y familiar, más que a una decisión meramente profesional.
En un texto cargado de sinceridad, el exjugador de las Águilas narró los sacrificios que marcaron su vida desde muy joven. Recordó que a los once años abandonó su hogar, dejando atrás a sus padres y hermanos para perseguir un sueño. Durante años, su prioridad fue el bienestar de los suyos, trabajando duro para brindarles una vida mejor y construir un patrimonio sólido. Sin embargo, el costo de ese éxito fue alto. Saint-Maximin confesó que el futbol y la distancia le impidieron estar presente en momentos cruciales, enfrentando pérdidas dolorosas de familiares y amigos a los que no pudo despedir como deseaba.
LA FRAGILIDAD DE LA VIDA Y EL LLAMADO DE LA SANGRE
El mensaje del francés resonó fuerte al tocar temas de salud y mortalidad. El futbolista reflexionó sobre lo efímero de la existencia, señalando que "no somos para siempre" y que la salud es el activo más valioso. Estas situaciones personales, sumadas a la soledad de la carrera profesional, detonaron su decisión de cambiar el rumbo.

Allan Saint-Maximin dejó claro que su prioridad ahora es reenfocarse en lo verdaderamente importante: su gente. Su objetivo inmediato es volver a casa para estar cerca de quienes ama y, desde ese entorno seguro, buscar un "nuevo comienzo". El jugador expresó su deseo de reencontrarse con la esencia más pura del deporte, esa alegría de jugar "como cuando era niño", sin las presiones asfixiantes que a menudo rodean al futbol de élite. Su salida del América no es una renuncia al deporte, sino un intento por sanar y recuperar la pasión perdida entre tantas ausencias personales.
GRATITUD ETERNA HACIA EL CLUB AMÉRICA
A pesar de la brevedad de su estancia en México, el francés no se olvidó de la institución que le abrió las puertas en la Liga MX. Cerró su comunicado con palabras de profundo agradecimiento hacia el equipo azulcrema, asegurando que nunca olvidará lo que el club hizo por él. Fue una despedida elegante, que puso fin a su capítulo en el balompié mexicano.

En cuanto a los números fríos que deja su paso por el Nido, el registro marca que Allan Saint-Maximin defendió la camiseta amarilla en 16 partidos oficiales. Durante esos encuentros, sumó un total de 805 minutos en el terreno de juego, tiempo en el que logró aportar tres goles y dos asistencias. Si bien las estadísticas quizá no alcanzaron las expectativas de algunos críticos, su carta final reveló que, detrás del atleta, existía un ser humano lidiando con batallas silenciosas que finalmente pesaron más que la pelota.
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