¿Qué dijo Franco Mastantuono para que lo expulsaran en el último juego del Real Madrid?
Le mostraron la roja por insultar al silbante cuando el partido ante el Getafe ya estaba perdido y esa acción fue condenada por el técnico Álvaro Arbeloa.

De por sí, Franco Mastantuono ya venía presionado por no ser de la gracia de Kylian Mbappé, quien desde que llegó al Real Madrid ha hecho que todo gire en torno a él y no existe un proyecto colectivo, sino uno para encumbrar al francés. En ese lapso, Mastantuono se quedó en el limbo. El joven que aterrizó hace un año desde Argentina con el aura de los elegidos, habita hoy en la desidia.
La crisis del argentino no es solo estadística, aunque los números sean crueles: tres partidos seguidos anclado en la madera del banquillo y apenas 36 minutos de presencia testimonial en las últimas dos citas.
Pero el fútbol le agravó las cosas en el último duelo ante el Getafe. Con el Madrid encallado en una derrota doméstica que escuece, Mastantuono perdió la mística para entregarse a la frustración más mundana. "Es una pu... vergüenza", le espetó al árbitro. Un arrebato de impotencia que le valió la tarjeta roja y, posiblemente, dos partidos de exilio ante el Elche y Celta.

Álvaro Arbeloa no buscó refugiar a su chico. "Esas expulsiones no pueden ser", sentenció, marcando una distancia gélida. En el Madrid, la rebeldía se perdona si va acompañada de goles; si llega de la mano de una derrota y una sanción evitable, se interpreta como una traición.
"Lo de Mastantuono son cosas que no pueden pasar. Las amarillas de [Dean] Huijsen y [Álvaro] Carreras son cosas del juego. Pero vamos a tener tres bajas importantísimas en Vigo".
La afición, que hace meses coreaba su nombre como la gran promesa que empezó a destaparse en el Mundial de Clubes, hoy le observa con la sospecha de quien se siente defraudado. El encanto se ha roto. Aquel joven que parecía destinado a heredar el trono de los grandes creativos argentinos en Chamartín se enfrenta ahora a su espejo más difícil: el de un jugador que ha perdido el ángel y debe aprender a sobrevivir en el invierno de la suplencia.
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