¿Por qué F1 silenció a nivel mundial el radio de George Russell tras su choque en Spa?
Tras quedar fuera en Spa-Francorchamps, la Fórmula 1 decidió filtrar las duras palabras del británico sobre su monoplaza.

El abandono de George Russell en la primera vuelta del Gran Premio de Bélgica desencadenó un acalorado debate que trascendió la pista y que ahora se dirige directamente a la Fórmula 1 por la forma en que censuró un mensaje de la transmisión internacional de televisión.
Tras sufrir un toque con Lewis Hamilton en Les Combes debido a un grave fallo de despliegue de potencia en su Mercedes, el piloto británico lanzó un efusivo mensaje por la radio del equipo recriminando la falta de batería, un audio que fue completamente silenciado en la señal internacional de televisión. En la transmisión original que sí se escuchó en Alemania se podía escuchar al piloto de las flechas de plata expresarse con diversas groserías recriminando que no tenía batería.
El protocolo de protección tras la censura en el broadcast oficial
La ausencia del audio en la señal principal generó de inmediato teorías de conspiración en redes sociales que apuntaban a un intento de ocultar las complicaciones que han traído las nuevas unidades de potencia donde el 50 por ciento de la energía viene del motor de combustión y el otro 50 del sistema híbrido.
Sin embargo, la Fórmula 1 cuenta en un centro de transmisiones con un equipo que revisa los mensajes de radio antes de que salgan al aire con el objetivo de reducir la presencia de groserías en los mensajes que escuchan los fanáticos, esto dado que las carreras también son vistas por menores de edad.
A pesar de las restricciones globales, algunas cadenas televisivas poseen acceso directo a las frecuencias de radio sin procesar. Esto permitió a la prensa germana rastrear la canalización de la escudería tras el accidente, exponiendo el malestar del piloto británico ante un error de software en la unidad energética de su monoplaza, un tema que se volvió crítico en el circuito de Spa-Francorchamps donde varios pilotos señalaron que un circuito de alta velocidad se había vuelto de administración de energía.