Piqué explota contra árbitros y se expone a castigo histórico

thumb
Gerard Piqué volvió a encender la polémica, ahora desde el palco y los pasillos, en un episodio que podría tener consecuencias disciplinarias severas.MEXSPORT

El nombre de Gerard Piqué volvió a colocarse en el centro de la polémica, ahora como dueño del FC Andorra, tras los incidentes ocurridos luego de la derrota 0-1 frente al Albacete el 1 de mayo. El caso podría escalar a lo disciplinario, ya que su conducta podría costarle una sanción de hasta 2 años.

El encuentro se calentó desde los minutos finales, cuando el árbitro Alonso De Ena Wolf no señaló un posible penal a favor del Andorra, lo que provocó reclamos inmediatos y derivó en la expulsión de integrantes del cuerpo técnico. Ese ambiente no se quedó en la cancha y se trasladó a los pasillos del estadio.

Durante el descanso, Piqué bajó a la zona de vestuarios para encarar al cuerpo arbitral, en una primera protesta que, aunque intensa, se mantenía dentro de lo habitual en partidos con decisiones controvertidas. Sin embargo, todo escaló tras el silbatazo final.

De acuerdo con el acta arbitral, el exjugador se dirigió al silbante “a voz en grito” y con actitud amenazante, persiguiéndolo por el túnel mientras continuaba reclamando. El episodio alcanzó su punto más tenso en la puerta del vestidor arbitral, donde lanzó la frase: “¡Ahora, si queréis, ponedlo en el acta!”, en lo que se interpreta como un desafío directo a la autoridad.

La situación no terminó ahí. En el anexo del informe, el árbitro detalló que, ya en la zona del estacionamiento, Piqué volvió a increparlo junto al director deportivo del club, elevando aún más el tono del conflicto. Ahí soltó otra frase que agrava el caso: “En otro país os reventarían, pero aquí en Andorra somos un país civilizado”.

El episodio se da en un contexto de fricción acumulada entre el Andorra y el arbitraje. Semanas atrás, el club había solicitado formalmente que De Ena Wolf no volviera a dirigirles, argumentando decisiones perjudiciales. A esto se suman las constantes críticas públicas de Piqué, quien incluso ha puesto en duda la imparcialidad arbitral en redes sociales.

Con este nuevo capítulo, la figura del dirigente catalán se vuelve a colocar bajo la lupa. Las expresiones registradas en el acta y la conducta descrita podrían ser consideradas graves, lo que abriría la puerta a una sanción ejemplar que podría alcanzar hasta 2 años fuera de cualquier actividad vinculada al futbol.